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17 de junio de 2014

El Tigre de Yautepec (1933)

A mediados del siglo XIX, México se encontraba en un estado de guerra civil, al enfrentarse abiertamente los partidos liberales y conservadores en una lucha por el poder que culminaría en la Guerra de los Tres Años, o Guerra de Reforma. Ante este panorama, el país vivía en una gran inseguridad y no era raro que los caminos estuvieran asolados por grupos de bandidos prestos a atacar a cualquier viajero. Esta es la época en la que se desarrolla "El Tigre de Yautepec", cuarta película de realizador Fernando de Fuentes quien, tras haber realizado el crudo drama bélico "El Prisionero Trece" y la adaptación de la novela costumbrista de Rafael Delgado "La Calandria", optaba por dirigir una película de aventuras un poco más ligera, con reminiscencias del cine norteamericano que conociera al vivir en Estados Unidos en su juventud. Pero aunque en apariencia ligera, "El Tigre de Yautepec" es una cinta que mantiene el tono y temática que definiría la primera etapa de De Fuentes, elevándola de ser un melodrama rural a convertirse en una excelente historia de aventuras.

La historia comienza con el ataque de la banda de El Coyote (Enrique Cantalaúba) a la población de Yautepec, en el estado de Morelos. Los bandoleros arrasan con el pueblo, y se llevan con ellos al pequeño Pepito, quien es dado por muerto por los habitantes del pueblo. Veinte años después, Yautepec se enfrenta a una nueva amenaza en la forma de "Los Plateados", una nueva banda de asaltantes que se ha adueñado de la región. El líder de los Plateados, Julio "El Tigre" (Pepe Ortíz), es un bandolero fiero y decidido que hace frente a los esfuerzos de Doña Lupita (Adria Delhort) por capturarlo. Doña Lupita, madre del desaparecido Pepito, se ha convertido en una influyente líder local cuyo único deseo es la desaparición de todos los bandidos. Doña Lupita desea que su hija Dolores (Lupita Gallardo) se case con el joven Andrés (Joaquín Busquets), pero en realidad ella está enamorada de Julio, sin saber que es el temido líder de los Plateados. Doña Lupita organiza la captura del Tigre, pero el joven bandolero tiene un secreto.

Escrita por Jorge Pezet y el mismo director Fernando De Fuentes, "El Tigre de Yautepec" retoma con éxito las figuras clásicas del western norteamericano y las transplanta al México del siglo XIX, convirtiendo al pistolero del salvaje oeste en un bandolero del valle de México. Como en un buen western, el tema de la dualidad entre lo civilizado y lo salvaje está a flor de piel, con el Tigre como personaje atrapado entre ambos mundos. Por un lado, ha crecido entre bandoleros y los considera su familia, por el otro, está enamorado de Dolores y desea formar una vida con ella. En lo que se diferencia de los westerns tradicionales es en la forma en que se hace de El Tigre un antihéroe, pues a pesar de ser un criminal despiadado que tortura y mata sin temor, nunca deja de ser el protagonista de la historia, y es en suma un personaje más simpático que Andrés, el dedicado (y aburrido) hombre de bien con el que Doña Lupita desea casar a su hija. Aunque el secreto de la identidad del Tigre nunca es realmente un misterio, sí le agrega un toque de morbo a la relación que mantiene con Dolores.

Si bien la película es una historia ligera de aventuras, hay elementos muy destacables en cuanto a la dirección de Fernando De Fuentes. El más importante es sin duda la extraordinaria secuencia del ataque de la banda de El Coyote al pueblo de Yautepec, lograda espectacularmente gracias a un hábil manejo del montaje y un brillante trabajo de fotografía por parte del canadiense Alex Phillips. De Fuentes logra construir una secuencia de gran escala que es a la vez dinámica en su ritmo y fascinante en su composición. De Fuentes perfeccionaría este tipo de escenas en los combates de su clásica "Vámonos con Pancho Villa!". Dejando de lado las trepidantes escenas puramente de acción, "El Tigre de Yautepec" se vuelve un melodrama un poco más convencional, aunque se agradece la ambigüedad con la que De Fuentes maneja las intenciones de El Tigre. Su calidad de antihéroe le da a la cinta una complejidad inesperada en una película en apariencia tan ligera, y De Fuentes logra hacer de su Tigre un protagonista realmente carismático.

En el papel principal de "El Tigre de Yautepec" se encuentra el torero Pepe Ortíz, quien lamentablemente hace un trabajo regular como el bandido del título. Ciertamente, los talentos de Ortíz se encontraban en un terreno muy diferente al de la actuación (su carrera en cine fue corta), pues aunque De Fuentes desarrolla un interesante personaje para él, es poco lo que logra aprovechar. No es que Ortíz haya sido muy malo, sólo que su mediocre trabajo se opaca frente al de sus co-estelares, particularmente Antonio R. Frausto, colaborador habitual de De Fuentes quien en la cinta interpreta a El Rayado, segundo al mando de la banda de los Plateados. Sin duda, Frausto hubiera sido un mejor candidato para interpretar al Tigre. En forma similar a Ortíz, Lupita Gallardo hace un trabajo de mediana calidad como Dolores, y en contraste, Adria Delhort hace de Doña Lupita un personaje complejo, torturada por la desaparición de su pequeño hijo Pepito. En resumen, se puede decir que "El Tigre de Yautepec" tiene unos protagonistas mediocres, apoyados por excelentes actores secundarios.

En general "El Tigre de Yautepec" es una película muy entretenida, que no pretende ser nada más que una historia de aventuras al estilo norteamericano. Y sin embargo, hay detalles, casi chispazos del talento de De Fuentes esparcidos a lo largo de la película que hablan de un cineasta que estaba buscando un estilo propio. Más allá de la ya mencionada secuencia del ataque a Yautepec (que sin duda es un gran logro de técnica y lenguaje), existen momentos donde De Fuentes busca agregar un poco más de complejidad a sus personajes. Por un lado, las dudas del Tigre acerca de su modus vivendi cuando su amor por Dolores le tienta con retirarse a una vida más calmada. Por el otro, el deseo de venganza de Doña Lupita, deseosa de exterminar brutalmente a los bandidos que se han llevado a su hijo. Sin mencionar el incestuoso amor entre los protagonistas, que De Fuentes lleva al límite de lo permitido por la moral de su época. Lamentablemente esto significa que "El Tigre de Yautepec", tras un comienzo explosivo termine convertido en melodrama tradicional.

Aunque mucho menos conocida que las famosas obras de De Fuentes ("Doña Bárbara", "Allá en el Rancho Grande" y por supuesto, la "Trilogía de la Revolución"), esta película es un vistazo interesante al desarrollo del primer gran realizador del cine sonoro mexicano. Ciertamente, está lejos del nivel de las obras maestras ya mencionadas, pero no deja de ser una cinta llena de emoción y aventura al más puro estilo de las novelas de folletín (sin duda hay mucho de la novela "Los Bandidos de Río Frío" de Manuel Payno en la atmósfera de la película), que además trata sobre una época de la historia de México que ha sido poco retratada por el cine. Vale la pena rescatar del olvido a esta pequeña gema de los principios del cine mexicano.

7/10
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1 comentario:

Eduardo Castelán dijo...

¿Dónde se puede conseguir esta película?