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23 de mayo de 2014

Gojira (1954)

Sin duda alguna, una de las figuras más fácilmente reconocibles en la historia moderna del horror y la ciencia ficción es el gigantesco lagarto nuclear de nombre Gojira, ó Godzilla, el Rey de los Monstruos. Uno de los máximos iconos del terror japonés, la bestia gigante ha tomado tanto el rol de villano como el de héroe a través de sus muchas encarnaciones; sin embargo, un tema permanece constante en su existencia: la destrucción del hábitat humano a manos de una torcida, devastadora e incontrolable fuerza de la naturaleza, la cual Godizlla, símbolo de los miedos de la era nuclear, representa perfectamente. Fue en 1954 cuando el gran monstruo surgió por primera vez cuando, inspirado por un trágico accidente naval (así como por el gran éxito de filmes como "Beast from 20,000 Fathoms"), el escritor Shigeru Kayama y el director Ishirô Honda decidieron dar su propia visión, una visión muy japonesa, de los horror nuclear, un horror real que su país experimento de primera mano. De esta manera, el más formidable de los monstruos gigantes vio la luz: Gojira.

La historia comienza con el pesquero japonés Eiko-Maru, el cual es atacado por lo que parece ser un relámpago de luz que surge del agua cerca de la isla Odo y naufraga. Dos barcos más corren con la misma suerte. Mientras tanto, la comunidad pesquera de Odo no logra encontrar peces, lo que junto a las noticias de botes desaparecidos hace que los lugareños recuerden la leyenda de Gojira, un dios ancestral que vive en el mar. Pronto la isla Odo se llena de reporteros que vienen a investigar los ataques, pero lo que descubren es más terrible: un monstruo gigante (Haruo Nakajima) surge del mar y ataca la villa, dejando solo muerte y destrucción. Tras el ataque, el paleontólogo Kyohei Yamane (Takashi Shimura) descubre que el monstruo, ya nombrado Gojira, es un dinosaurio mutado por las pruebas nucleares. Mientras tanto, la hija del Dr. Yamane, Emiko (Momoko Kôchi) visita a su prometido, el Dr. Daisuke Serizawa (Akihiko Hirata) para romper su compromiso, pues se ha enamorado del teniente Hideto Ogata (Akira Takarada). Pero en su visita, Emiko descubrirá que Serizawa tiene la clave para detener a Gojira.

Como se mencionó anteriormente, para crear la historia el guionista Shigeru Kayama encontró inspiración en el caso del Lucky Dragon, barco que tras navegar cerca de sitios de pruebas nucleares recibió radiación que afectaría a su tripulación. Con este evento como inspiración, no es sorpresa que los horrores de la era nuclear sean el tema principal de "Gojira", y el guión escrito por Takeo Murata y el mismo Honda, sigue este concepto expandiendo la historia con sus propias experiencias y recuerdos de los ataques nucleares de Hiroshima y Nagasaki. Esto se vuelve claro al ver que no sólo el monstruo es producto de pruebas nucleares, sino que su destrucción recuerda a la que dejó la bomba atómica en tierras niponas. La historia es sencilla, y bastante influenciada por el cine norteamericano de ciencia ficción, con la gran diferencia de que en vez de acción, aventura y patriotismo, "Gojira" presenta una buena dosis de suspenso y terror, aunado a un tono bastante oscuro e incluso pesimista en el que aunque el heroísmo existe, la victoria no se logra sin hacer grandes sacrificios.

Profundamente afectado por la destrucción de Hiroshima y Nagasaki, el director Ishirô Honda da vida al monstruo de Kayama haciendo eco de la devastación que presenció tan solo nueve años antes. Aunque el bajo presupuesto obligó a filmar "Gojira" (en español "Godzilla") en blanco y negro, el fotógrafo Masao Tamai emplea esta limitan a favor del filme y crea una atmósfera ominosa de carácter sombrío, perfectamente a tono con el oscuro tono que tiene la historia. Manejando el suspenso con gran habilidad, Honda mantiene a su monstruo en las sombras, escondido durante la mayor parte del filme, con la intención de incrementar el impacto de su llegada a Tokyo y la subsecuente destrucción de la ciudad. Esta escena climática es efectivamente construida como una desoladora visión de caos, con Godzilla como una implacable fuerza de la naturaleza que viene a terminar lo que la bomba atómica comenzó. Cruda y simple, pero llena de estilo y suspenso, "Gojira" de Ishirô Honda tiene el gran mérito de lograr convertir a un hombre en traje de monstruo en una verdadera visión apocalíptica de horror nuclear.

Enmarcado por el ataque de Godzilla a la capital de Japón se encuentra un triángulo amoroso entre los personajes principales, y aunque en definitiva el la brutal destrucción de la ciudad opaca esta subtrama dado lo impactante que es, el elenco realmente hace un buen trabajo en sus papeles. El experimentado actor Takashi Shimura (conocido por "Ikiru" de Kurosawa) interpreta al Dr. Kyohei Yamane, un hombre más interesado en estudiar a Godzilla que en destruirlo. Como el sabio paleontólogo, Shimura le imprime una cierta dignidad a su papel, y hace un gran trabajo como el perturbado científico, dividido entre su interés científico y sus responsabilidades con sus conciudadanos. Sin embargo, más interesante es el trabajo de Akihiko Hirata como el Dr. Daisuke Serizawa, un personaje complejo cuya vida tendrá un cambio dramático con la aparición de Godzilla. Hirata tiene una gran presencia escénica, y roba cámara cada que aparece en pantalla. Como la hija del Dr. Yamane, Emiko, Momoko Kôchi es una efectiva contraparte de Hirata, caso contrario el de Akira Tarada, quien como el tercero en el triángulo amoroso hace un pobre papel.

Sin embargo, el tiempo ha demostrado que sin importar cuan bueno sea el elenco (y el de "Gojira" es de lo mejores en cualquier cinta de Godzilla), es finalmente el monstruo gigante quien es realmente la estrella de la película. Y esto es pues aunque el Godzilla de "Gojira" es una brutal representación del horror nuclear, también es una víctima del mismo, por lo que su furia se vuelve un castigo a la humanidad por llegar demasiado lejos. Los efectos especiales de Eiji Tsubaraya, aunque crudos y rudimentarios, logra dar vida al horror de Godzilla con la ayuda de un traje de plástico y maquetas cuidadosamente diseñadas. El trabajo de Tsubaraya tal vez no hayan sido los modernos efectos que Honda esperara, pero en conjunto con el actor Haruo Nakajima, crearon a una mítica criatura de proporciones épicas. Aunque lejos de ser perfecta, "Gojira" logra volver lo increíble una realidad, pues a pesar de carecer de grandes efectos especiales, el tono que impone la historia y el estilo visual de Honda transforman la fantástica historia de un monstruo gigante en una vívida pesadilla con ecos de la entonces tan cercana Segunda Guerra Mundial.

Actualmente, a más de 50 años de que Godzilla destruyera una ciudad por primera vez, el gran monstruo es más un icono de la cultura pop que la terrorífica criatura que originalmente fue. Años de enfrentarse a coloridos enemigos, extraterrestres kitsch e ineptos patiños (Minilla en cine, Godzooky en televisión) nos han hecho olvidar que Godzilla es un monstruo, y los monstruos asustan. Observar la versión original de "Gojira" de Ishirô Honda es un excelente recordatorio que el gran G es más que un monstruo gigante: es una enorme pesadilla nuclear. Aún si se compara con la versión re-editada para los Estados Unidos en 1956, "Godzilla, King of the Monsters", esta cinta es una visión totalmente diferente del monstruo. Este es Godzilla: el monstruo, el destructor, la leyenda. El primer Kaiju.

9/10
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13 de diciembre de 2013

Plan 9 from Outer Space (1959)

La historia del cine norteamericano está llena de grandes películas que obtuvieron gran reconocimiento por sus logros artísticos o innovaciones tecnológicas, y que a su vez dieron fama a sus realizadores. "Plan 9 from Outer Space" es una excepción a esto, ya que la fama que dio a su creador, Edward D. Wood Jr. fue la de "Peor Director de Todos los Tiempos". Estrenada en 1959, "Plan 9 from Outer Space" fue una película independiente que pasó sin pena ni gloria por las pantallas hasta que en 1980 fue descubierta por los críticos Michael y Harry Medved, quienes la consideraron "la peor película jamás hecha" dada la gran cantidad de errores y problemas técnicos que contiene. Sin embargo, a pesar de esto, "Plan 9 from Outer Space" tiene un extraño encanto que la hace diferente de muchas otras películas realmente malas: tiene corazón. El cine de Ed Wood es ingenuo e incompetente, pero poseedor de un extraordinario carisma. "Plan 9 from Outer Space" es el legado de un hombre cuyo amor por el cine era más grande que sus habilidades artísticas, y que estaba dispuesto a todo por terminar un film.

De acuerdo a su narrador, el Sorprendente Criswell (como él mismo), "Plan 9 from Outer Space" es el recuento de los hechos de aquel fatídico día en que un grupo de extraterrestres llegaron a Hollywood. Todo comienza en un funeral, donde un anciano (Bela Lugosi) llora la pérdida de su esposa (Vampira). Mientras tanto, lo que parecía un vuelo rutinario para los pilotos Jeff (Gregory Walcott) y Danny (David De Mering) se vuelve un encuentro cercano con un platillo volador. El platillo aterriza en el cementerio y al anochecer, los enterradores son atacados por el cadáver reanimado de la joven esposa. Al día siguiente, el anciano fallece en un accidente de tránsito y en su funeral, se descubren los cadáveres de los enterradores asesinados la noche anterior. El Inspector Clay (Tor Johnson) de la policía local comienza una investigación en el cementerio. En ese momento, el piloto Jeff le cuenta a su esposa su experiencia con el platillo y el hecho de que el gobierno le ha pedido que no haga ningún comentario al respecto. Pronto Clay se encuentra con los cadáveres del anciano y su esposa, que ahora forman parte del Plan 9 del Espacio Exterior.

Escrita, dirigida y producida por el mismo Ed Wood, "Plan 9 from Outer Space" es una mezcla bizarra entre el tipo de ciencia ficción que dominaba los años 50s y el cine de horror gótico con el que Wood había crecido. Así, "Plan 9 from Outer Space" es una trama típica de invasión extraterrestre aderezada con cadáveres reanimados y un Bela Lugosi inexplicablemente vestido como Drácula. La narración de Criswell, da un tono sensacionalista a la historia, que es presentada como los "testimonios secretos" de los sobrevivientes en un esfuerzo por imitar el tono de veracidad del popular programa "Dragnet". Sin embargo, este esfuerzo es minado por lo absolutamente bizarro de la trama, sin mencionar los diálogos extraños y absurdos que Wood ha dado a sus personajes. "Plan 9 from Outer Space" emula también la advertencia pacifista de "The Day the Earth Stood Still" (1951), ya que la razón para el ataque extraterrestre es también el detener a la destructiva raza humana, sin embargo, lo más interesante del guión de Wood es el claro mensaje antiestatista del filme: el gobierno oculta más de lo que sabe.

Como se ha mencionado anteriormente, la fama de "Plan 9 from Outer Space" viene principalmente de la incompetencia con que ha sido armada, ya que al director Ed Wood poco le importan cuestiones como la continuidad y la coherencia entre sus tomas. Así, por momentos el cielo puede cambiar de entre día y noche, las actuaciones varían su emoción dramática (si es que la hay), y los efectos especiales son de una calidad ínfima. Sin embargo, es claro que Wood sabe lo que el cine implica, pues es capaz de crear un accidente automovilístico solamente con sonido, o crear secuencias completas mezclando filmación en set, en locación y material de archivo. Wood sabe cómo se hace el cine, simplemente lo hace en extremo descuidadamente. El que este descuido haya sido provocado por bajo presupuesto o un exceso de confianza o una desafortunada combinación de ambas es algo que no podemos saber. Lo que sí se puede apreciar es el interés de Wood por crear una historia épica a pesar de sus limitados recursos, y su determinación a contar su historia a como dé lugar (al grado de sustituir al fallecido Lugosi).

La aparición de Bela Lugosi en "Plan 9 from Outer Space" es otro de los factores que ha contribuido para que la cinta tenga ahora el grado de film de culto. A comienzos de los años 50s, Lugosi se encontraba participando en cintas de serie "B" de bajo presupuesto para mantener su adicción a los analgésicos. Encontrarse con Ed Wood, quien se consideraba gran fan de Lugosi, significó un breve retorno a papeles principales. Bela Lugosi rodó con Wood algunas escenas para una historia que no se realizaría, pero que acabarían formando parte de "Plan 9 from Outer Space" (razón por la que no hay sonido en las escenas de Lugosi). Para completar el papel de Lugosi, Wood reclutó a Tom Mason, quien hace una pobre imitación de Lugosi cubriendo su cara con una capa. Las actuaciones, como todo lo demás en "Plan 9" son descuidadas y torpes, aunque algunos intérpretes, como Gregory Walcott, intentan hacer un esfuerzo por hacer un buen trabajo. Tor Johnson, Vampira, Dudley Manlove y el Sorprendente Criswell completan un elenco por demás extraño e inolvidable, aunque sea por las razones equivocadas.

Esa es tal vez la mejor forma de describir "Plan 9 from Outer Space", una cinta inolvidable por las razones equivocadas. Lo que Wood deseaba fuera emocionante, termina siendo ridículo, y lo que esperaba fuera aterrador, resulta absurdamente divertido. Involuntariamente, Wood ha creado una entretenida cinta de horror que se ha vuelto un divertido ícono del género. La razón de esto es precisamente la ingenuidad e incompetencia en la realización de la cinta, pues de estar mejor realizada, probablemente la película resultara en extremo aburrida. Y esto es algo bastante interesante, pues a pesar de la gran cantidad de problemas que plagan "Plan 9 from Outer Space" la película jamás es aburrida. Y esto es algo de lo que no pueden presumir muchas cintas realizadas con mejores recursos y mayor experiencia. Es difícil decir que "Plan 9 from Outer Space" es una buena película, y curiosamente es aún más difícil decir que es una mala película. Pues aunque probablemente la cinta está lejos de las intenciones de Ed Wood al realizarla, lo que logra es tan ó incluso más valioso.

"Plan 9 from Outer Space" es una cinta con un encanto difícil de explicar, pues sus imágenes generan una extraña fascinación. En la película se conjugan efectos baratos, actuaciones exageradas, un guión absurdo y una edición bizarra, y sin embargo todo funciona de una manera tal que la cinta permanece entretenida de principio a fin. La cinta de Tim Burton, "Ed Wood" (1994), es el ejemplo perfecto de la fascinación que produce "Plan 9 from Outer Space". Y es que en cierta forma, la realización de "Plan 9 from Outer Space" encierra el dolor y la gloria de hacer cine, el reunir los talentos y recursos de un grupo de personas (por muchos o pocos que sean) para dar vida a un sueño, a una visión. La visión de Ed Wood, un hombre cuya alma estaba en el cine aunque sus talentos no, es paradójica en el sentido de que cumple con aquella máxima de que la cinta es tan mala que es buena.

5/10
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20 de septiembre de 2012

Die Nackte und der Satan (1959)

Al término de la Segunda Guerra Mundial, el cine en Alemania, como muchas otras industrias, entró en un difícil proceso de reconstrucción durante la ocupación del país por los Aliados. La República Federal Alemana, u Alemania Occidental, tenía acceso de nuevo al cine de todo el mundo, por lo que la industria americana vio la oportunidad de conquistar un nuevo mercado. Otro problema de la industria alemana occidental era que la gran mayoría de su infraestructura, los legendarios estudios UFA, estaban ahora en la Alemania Oriental. Aun así, entrando los 1950s la industria alemana occidental mantuvo una lenta pero constante recuperación, aunque se enfocó en producir los llamados "Heimatfilms" ("películas hogareñas"), un género muy alemán de dramas familiares. La gran popularidad de estos filmes daba la impresión de que el cine alemán occidental era una industria muy localista y provinciana, pero hubo excepciones. Una de estas fue "Die Nackte und der Satan", una inusual cinta de horror con un muy distintivo estilo que rememoraba los días de gloria del Expresionismo Alemán.

En "Die Nackte und der Satan" (literalmente "La mujer desnuda y Satán", pero conocida popularmente en América como "La Cabeza"), Micher Simon es el Dr. Abel, un famoso cirujano que ha desarrollado un suero que mantiene vivo el tejido muerto. Sin embargo, el Dr. Abel no se encuentra muy bien y requiere un trasplante de corazón. Sus colaboradores, el Dr. Ood (Horst Frank) y el Dr. Burke (Kurt Müller-Grad) lo operarán para salvarlo. Desafortunadamente, las cosas no salen del todo bien con el trasplante, pero el Dr. Ood decide seguir. El Dr. Burke protesta, pero es asesinado por Ood, quien procede a decapitar al Dr. Abel para mantener con vida su cabeza mediante el suero. El desquiciado Dr. Ood en realidad está decidido a ayudar a Irene Sander (Karin Kernke), una joven jorobada a quien desea. Y para esto, el Dr. Ood realizará un transplante de cabeza utilizando la tecnología desarrollada por el Dr. Abel, quien será testigo de todo, horrorizado al encontrarse sin cuerpo. Lilly (Christiane Maybach), una bailarina en el bar Tam-Tam, es la candidata escogida para dar su cuerpo para Irene.

Escrita por Victor Trivas (autor de la cinta "The Stranger" de Orson Welles, por la que fue nominado a un premio de la Academia), "Die Nackte und der Sata" ciertamente cuenta con una espeluznante premisa. Con sus temas de trasplante de cabezas y el aislamiento de una cabeza viviente, es difícil no comparar la historia con el clásico de culto "The Brain that Wouldn't Die" (1962); sin embargo, hay una gran diferencia de tono entre ambos filmes, pues a diferencia de su contraparte americana, "Die Nackte und der Satan" es llevada con gran seriedad. El tema de experimentos humanos degenrados resuena fuertemente, con la particular dualidad de que la cura de Irene depende de las atroces actividades del Dr. Ood. La dualidad también está presente en Lilly, una bella modelo con un pasado oscuro, cercana al arquetipo clásico de la femme fatale. Hay también un gran énfasis en el erotismo de la historia, bastante adelantado para su época, haciendo de "Die Nackt un der Satan" un thriller erótico detrás de su imagen de cinta de horror.

Dirigida también por Victor Trivas (siendo ésta su primera cinta desde 1935), "Die Nackte und der Satan" tiene una atmósfera decididamente sombría, aumentada por una estética visual muy reminiscente de los años del Expresionismo Alemán. Esto no es tan sorprendente, pues colaborando con Bruno Moden en el diseño de producción se encontraba Hermann Warmm, el responsable del llamativo look de clásicos como "Das Cabinet des Dr. Caligari" y "Der müde Tod" (sin mencionar el "Vampyr" de Dreyer). A través de la cámara de Georg Krause (otro veterano del cine alemán), el director Tribas crea una obra que pareciera salida directamente de una novela pulp. A pesar de su relativamente bajo presupuesto, Trivas y su equipo logran darle al filme una belleza oscura que funciona muy bien con su bizarra premisa. Como en su guion, Travis no usa su historia para sustos baratos, sino que opta por un enfoque serio y oscuro que le da a la película un tono inquietante, aumentado por los sorprendentes (considerando el bajo presupuesto) efectos visuales de Theo Nischwitz.

El elenco en "Die Nackte und der Satan" es de hecho muy bueno, con Horst Frank realizando una fuerte, aunque contenida interpretación como el Dr. Ood. Ciertamente, el personaje es un arquetipo clásico de científico loco, pero Frank no se deja llevar por el estereotipo, sino que va construyendo la locura de Ood con una cierta sutileza hasta el clímax del filme. En su debut, Karin Kernke es buena en general como Irene, aunque extrañamente, pareciera perder fuerza cuando su nuevo cuerpo es revelado. La sex symbol alemana Christiane Maybach está vibrante como Lilly, por momentos canalizando la fuerte personalidad de Marlene Dietrich en su rol. Sin embargo, quizás la más grande sorpresa en "Die Nackte und der Satan" es ver al legendario actor francés Michel Simon (famoso por sus roles en "La chienne" y "Boudu sauvé des eaux" de Renoir, y en "L'atalante" de Jean Vigo), quien interpreta al buen Dr. Abel, reducido a sólo una cabeza por el Dr. Ood. Simon es bastante efectivo, aunque su trabajo se ve limitado por la verdadera parálisis que sufría al momento de la filmación.

En más de una manera, "Die Nackte und der Satan" se siente fuera de su época, no acorde con el cine de los 50s, sino imbuida de una atmósfera de una era anterior. El set expresionista, la atmósfera pulp, la amoralidad de sus personajes, las actuaciones melodramáticas; elementos que podrían indicar que la cinta fue hecha en los 1930s. La presencia de Michel Simon, Warmm y Krause sólo parecen confirmar esto, y así, esta "antigüedad" aparente es un arma de doble filo, pues aunque le da la cinta una atmósfera apropiada, también la hace lucir un poco arcaica, como si hubiera sido estrenada 40 años tarde. Sin embargo, esto no quiere decir que la cinta esté totalmente anclada en el pasado, aunque su look expresionista definitivamente ya no es vanguardista. Otra cosa, el limitado presupuesto del filme también influye en el resultado final, pues muchos de los defectos del filme se vuelven notorios por esta causa. Y aunque el diseñador Hermann Warmm no estaba desacostumbrado a limitaciones monetarias, el look visual sí llega a verse afectado por esto.

Al final, son estas características las que hacen difícil no pensar en "Die Nackte und der Satan" como una extraña e inusual curiosidad. Con su diseño declaradamente Expresionista y la ominosa atmósfera que esto le confiere, "Die Nackte und der Satan" es un descubrimiento interesante para fans del movimiento Expresionista Alemán, ya que es como si un grupo de veteranos volviera al cine para un "último baile". El enfoque serio con el que el director Trivas aborda la historia, resulta en una cinta diferente a lo que podría esperarse de tan extraña premisa, e incluso funciona en un nivel como una versión intelectualoide de las películas de científicos locos comunes en los 30s. Definitivamente una muy atípica película para el cine alemán occidental de los cincuentas, "Die Nackte und der Satan" es una inquietante historia de horror corporal que pareciera congelada en el tiempo. Una curiosidad bizarra, anticuada quizás, pero bizarra después de todo.

6/10
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24 de febrero de 2012

Pociąg (1959)

Al término de la Segunda Guerra Mundial, comenzó la reconstrucción de Polonia, y fue durante este periodo de reformación en que las autoridades Soviéticas instituyeron un gobierno comunista en el país. Este movimiento encontró gran resistencia, pero al final, la República Popular de Polonia fue proclamada en 1952. Sin embargo, a pesar de los problemas, Polonia fue de los estados menos represivos dentro del bloque Soviético, y particularmente en 1956, el régimen se volvió más liberal. En este periodo un grupo de jóvenes cineastas Polacos aprovechó las políticas liberales y comenzó a abordar temas importantes sobre la identidad nacional Polaca. Este grupo fué conocido como la Escuela de Cine Polaco (Polska Szkoła Filmowa) y tuvo en Andrzej Wajda a su figura más importante. Sin embargo, Wada no fué el único cineasta relevante en el grupo, pues otro de estos innovadores fue Jerzy Kawalerowicz, quien en 1956 realizara "Cién" ("Sombra"), la cual reflejaba el estilo de la Escuela Polaca. Dos años después, Kawalerowicz crearía el ambiguo thriller "Pociąg".

"Pociąg" (literalmente "Tren", pero mejor conocido como "Tren Nocturno") comienza en una estacion ferroviaría, donde los pasajeros se disponen a partir. Un hombre, Jerzy (Leon Niemczyk), vestido de traje y lentes oscuros, se apresura a la estación y compra un boleto primera clase para el tren nocturno al mar Báltico. Jerzy está decidido a pasar un tiempo a solas, por lo que se enfurece cuando encuentra que una joven rubia, Marta (Lucyna Winnicka) lo ocupa también. Jerzy intenta sacarla y llama al inspector, pero la chica se rehúsa a abandonar el cuarto, como si estuviera escapando de algo. Antes de que la policía sea llamada, Jerzy prefiere olvidar todo y dejarla quedarse. Un joven, Staszek (Zbigniew Cybulski) está desesperado por hablar con Marta, pero ella lo ignora constantemente; sin embargo, el molesto pretendiente no parece ser lo que apura a la misteriosa mujer. Pronto el tren sale, y comienza a circular el rumor de que un fugitivo, que ha asesinado a su esposa, se encuentra en el mismo tren. Y todos tienen a Jerzy como principal sospechoso.

Escrita por el director Jerzy Kawalerowicz y Jerzy Lutowski, "Pociąg" es en el fondo, un thriller en una vena muy Hitcockniana, con todo y una hermosa rubia rodeada de misterio. Sin embargo, lo que los escritores realmente hace es usar esta fórmula para construir un microcosmos dentro del vagón de pasajeros, un microcosmos que abarca más allá de Jerzy y Marta e incluye las relaciones entre todos en el vagón, desde los dos sacerdotes en peregrinación, hasta el abogado y su esposa, tan deseosa de escapar de su matrimonio con quiensea que le preste atención. Aún las vidas de los empleados del tren son exploradas brevemente. Ciertamente, la búsqueda del asesino es solamente el MacGuffin para el verdadero drama, la confusión psicológica que consume a las dos melancólicas almas que comparten el mismo cuarto. Dos diferentes, pero similares seres en su camino al mar. En su camino encontrarán su destino. Esta noción de individualidad es exmplorada en la historia, pues tanto Jerzy como Marta se sienten parias en el auto, aparentemente desinteresados en pertenecer a la sociedad.

Esta sensación de alienación es perfectamente representada en el estilizado diseño visual que el director Jerzy Kawalerowicz emplea en "Pociąg", la cual involucra una atmósfera claustrofóbica bellamente capturada por la fotografía en blanco y negro de Jan Laskowski. Trabajando dentro del pequeño espacio del vagón, Kawalerowicz emplea planos cerrados para incrementar la sobrecogedora sensación de claustrofobia que tiene la historia. La fotografía en blanco y negro es usada para aumentar esto, con Laskowski empleando la luz y las sombras para dibujar el mundo en que los personajes se desenvuelven. La música de Andrzej Trzaskowski es otro elemento que aumenta la desolación en que estos personajes viven, con una tema en jazz con un poderoso sonudo melancólico. Es admirable la forma en que el director Jerzy KAwalerowicz mantiene las cosas en movimiento para evitar el tedio; desde el trabajo de cámara tan dinámico que pareciera flotar en el vagón, hasta el suave ritmo en que la trama se desenvuelve, Kawalerowicz muestra en "Pociąg" un gran entendimiento de la narrativa visual.

Como se mencionó anteriormente, no es realmente la trama sino los personajes lo que hacen a "Pociąg" un thriller de otro tipo, por lo que las actuaciones se vuelven instrumentales para el éxito del filme. Afortunadamente, el elenco es de gran calidad, y con algunas excepciones, se puede decir que están a la altura. Al frente del elenco está Leon Niemczyk como el misterioso Jerzy, quien a pesar de su deseo inicial de esta solo, gradualmente se va abriendo y muestra su verdadero rostro. Niemczyk no podría parecer inicialmente una buena opción para el papel, pero a medida que su personaje va cambiando, su interpretación mejora. Sin embargo, la verdadera maravilla es sin duda Lucyna Winnicka, quien interpreta a la igualmente secretiva Marta. En un verdaderamente complejo y ambiguo personaje, Lucyna muestra un gran rango de emociones y realiza un trabajo formidable como esta chica perdida. También tiene gran valor el excelente trabajo de Teresa Szmigielówa como la esposa del abogado, que nunca pierde una oportunidad para intentar seducir a Jerzy.

Siendo aparentemente un atípico filme de la Escuela Polaca, "Pociąg" pareciera carecer de la conciencia política tan característica del estilo del grupo; sin embargo, el hecho de que "Pociąg" funcione como un thriller Americano no significa que evita los temas que el grupo exploraba. En cierta forma, Kawalerowicz usa el tren nocturno para representar a la sociedad Polaca. Una alegoría de sus tiempos, el grupo de pasajeros no acepta ni a Marta ni a Jerzy, al punto de concluir rápidamente que Jerzy es un asesino. La individualidad de estos dos personajes, expresada en su rechazo a la sociedad, sólo los vuelve sospechosos ante la sociedad, al punto de que sus respectivos amantes desdechados, Staszek y la esposa del abogado, concluyan que entre los dos hay una relación ilícita. La ambiguedad es un elemento clave en "Pociąg", y uno que el director Kawalerowicz maneja con maestría. Ciertamente, por momentos la cinta puede volverse cansada, particularmente cuando se alenta un poco a la mitad, pero en general, "Pociąg" es un filme muy satisfactorio.

Compleja, ambigua, y bellamente realizada, "Pociąg" tal vez pueda considerarse como "demasiado Hollywood" entre las cintas Polacas de su época, sin embarho, el director Kawalerowicz explota los límites y convenciones de su género en formas muy interesantes e inteligentes. Después de sus años en la Escuela Polaca, el director Jerzy Kawalerowicz se volvería famoso gracias a su trabajo en "Matka Joanna od aniolów" (1961) y en la superproducción de "Faraon" (1966), sin embargo, sus primeros trabajos ya muestran esa gran habilidad y conocimiento del lenguaje cinematográfico que continuaría mostrando después. Como un thriller, "Pociąg" es enormemente entretenido, como alegoría política, es un logro excepcional.

8/10
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3 de febrero de 2012

De dødes tjern (1958)

Para el público global, quizás el nombre del escritor Noruego André Bjerke no suene muy familiar, pero en su país de orige, Bjerke era uno de los más reconocidos artistas e intelectuales del siglo 20. Escritor prolífico y traductor, Bjerke era un hombre de muchos talentos, incluyendo ser maestro de ajedrez y personalidad televisiva. Sin embargo, sus mejores trabajos fueron en la novela. Sus novelas de misterio (bajo el pseudónimo Bernhard Borge), particularmente las protagonizadas por el psicoanalista Kai Bugge, se encuentran entre las mejores en Noruega. El segundo de estos libros, "De dødes tjern", es considerada como su obra maestra y desde su publicación en 1942 ha gozado de gran popularidad en Noruega. "De dødes tjern" fue también la primera de las novelas de Bjerke en ser adaptada al cine, esto en 1958 con el director Kåre Bergstrøm al timón. El resultado fue el primer largometraje Noruego netamente del género de horror, y es aún considerada como una obra maestra del cine Noruego. Y no sin razón.

"De dødes tjern", o "El Lago de los Muertos", es la historia de seis amigos y su viaje a una cabaña localizada en la profundidad de los bosques Noruegos. El grupo incluye al escritor Bernhard Borge (Henki Kolstad) y su esposa Sonja (Bjørg Engh), el abogado Harald Gran (Georg Richter) y su prometida Liljan Werner (Henny Moan), el crítico literario Gabriel Mørk (André Bjerke) y el psicologo Kai Bugger (Erling Lindahl). El grupo espera encontrarse con el hermano de Lilja, Bjørn, que los espera en la cabaña; más cuando llegan no encuentran rastro de él y la cabaña aparentemente abandonada. Lilja presiente que algo malo ha sucedido, lo cual se confirma cuando encuentran muerto al perro de Bjørn y las ropas de su amo tiradas cerca del lago. Todo apunta a un suicidio, lo cual se vuelve especialmente macabro cuando el oficial Bråten (Øyvind Øyen) les cuenta la historia de la cabaña: años atrás, un hombre llamado Tore Gråvik mató a su hermana y al amante de esta para luego suicidarse en el lago. Se dice que el fantasma habita la cabaña, y pronto será el aniversario del crimen.

Adaptada por el director Kåre Bergstrøm, "De dødes tjern" es esencialmente una historia de horror y misterio en la cual los personajes tratan de descubrir exactamente que le pasó al hermano de Liljan. El Oficial Bråten piensa que es un suicidio, pero Harald Gran está convencido de que fue asesinato. Bugge y Mørk concuerdan con la teoría del suicidio, auque ambos con diferente motivo: el psicólogo intenta descubrir que llevó a Bjørn a quitarse la vida mientras que Mørk considera la posibilidad de que la leyenda de Tore Gråvik es real. Dado que su esposa está ocupada al cuidado de Lilja tras su colapso nervioso, el cobarde aunque bien intencionado Bernhard termina en medio de todos, sin saber exactamente en quien confiar. Y el placer de la historia es precisamente que a través de los ojos de Bernhard, cada una de las teorías comienza a ser examinada, con lo que Bjerke y Bergstrøm logran en "De dødes tjern" una fascinante exploración de un choque entre la ciencia y la magia.

Sin embargo, aunque la historia es bastante cautivante por sí misma, lo verdaderamente destacable del filme es como el director Kåre Bergstrøm logra hacer su película inquietantemente bella y terrorífica al mismo tiempo. Con una brillante labor de cinematografía por Ragnar Sørensen, Bergstrøm transforma los bosques de Østerdal en un mundo de pesadilla donde sus personajes, aislados en la cabaña, entran al lado oscuro del alma human mientras tratan de desentrañar el misterio de lo que pasó ahí. Y el misterio es el elemento clave en "De dødes tjern", con el director Bergstrøm manteniendo una muy apropiada ambiguedad en el desarrollo, tomando prestados elementos del cine negro y el horror sobrenatural para crear esa inquietante atmósfera de incertidumbre, donde cada respuesta agrega incógnitas al misterio. Con en la obra maestra del director Francés Jacques Tourneur, "Night of the Demon" (de 1957 y a con la cual esta cinta tiene un gran parecido en tono), el horror de la incertidumbre es exmplotado al máximo en un sutil y elegante ejercicio donde la atmósfera lo es todo.

Otro elemento digno de reconocimiento es la gran labor de actuación que hace un elenco que saca el mejor partido de tan buen guión. Lidereando el elenco es Henri Kolstad, quien como Bernhard Borge es básicamente los ojos de la audiencia ante el misterio. Aunque interpretando a alguien quizás más sencillo que los demás intelectuales, Kolstad mantiene su actuación natural y contenida, sin sobreactuar, ni siquiera cuando su personaje actúa como un tonto. El eterno detective de Bjerke, Kai Bugge, es interpretado con gran convicción y dignidad por Erling Lindahl, quien le agrega un cierto toque de malicia a su Bugge, en tono con la ambiguedad del filme. El mismo escritor André Bjerke también actúa como el cínico Mørke, y aunque el ciertamente es de los menos afortunados, su trabajo no es realmente malo, si acaso, algo sobreactuado. Henny Moan realiza un gran trabajo como Lilja, un papel complicado dado su colapso nervioso. La hermosa Bjørg Engh interpreta a la esposa de Bernhard, Sonja, y de hecho la convierte en una mujer fuerte gracias a su presencia escénica.

Visualmente sobrecogedora, "De dødes tjern" es un brillante ejercicio en como utilizar correctamente la atmósfera para mejorar una película de horror, pues aunque nunca ocurre nada particularmente gráfico, la película nunca deja de ser una inquietante obra de arte; y en el uso de luz y sombra, sonidos y silencios, se muestra el gran talento del director. De gran interés es la forma tan natural y realista en que los personajes se comportan, pues cada uno de ellos se mantiene firme a su convicción de la verdad, y resolver el misterio se convierte tambien en descubir quien tiene la razón. Ciertamente hay mucho que aplaudir en esta cinta de Kåre Bergstrøm, pero también es cierto que no todo es perfecto. La cinta no ha envejido tan bien, y esto es obvio no en sus obsoletos efectos especiales (que realmente pasan inadvertidos gracias a la grandesa de todo lo demás), sino en esa forma tan expositiva de concluir en un largo monólogo donde todo es explicado (parecida al "Psycho" de Hitchcock). Ciertamente, este es un producto de su época.

Espeluznante, inquietante, y también bellamente poética, "De dødes tjern" es una injustamente olvidada gema que verdaderamente merece ser mejor conocida fuera de su natal Noruega (donde como se menciono al principio, es considerada dentro de las mejores películas Noruegas de todos los tiempos). Después de todo, es realmente interesante el observar el recurrente concepto de un grupo de gente en una cabaña solitaria recibir un tratamiento Gótico, sobre todo uno tan bien realizado como este. Con su inquietante atmósfera Gótica, brillante cinematografía y su inteligente guión, esta primer cinta Noruega de terror resulta ser una verdadera obra maestra del cine. En la "Night of the Demons" de Tourneur se mencdiona que el Mal "está en el bosque". Esta cinta Noruega lleva esto muy literalmente.

9/10
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