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13 de enero de 2014

Peeping Tom (1960)

Sin lugar a dudas, el año de 1960 fue uno de numerosos e importantes cambios en la historia del cine mundial, particularmente en el género del horror, pues al ir cambiando los tiempos se fue abandonando la censura latente en muchos países (en los Estados Unidos, por ejemplo, se abandonó el infame Código Hays), y nuevos temas e ideas comenzaron a ser explorados. Uno de estos fue la introducción de connotaciones sexuales más explícitas a lo que ahora es llamado "horror psicológico" con películas como la británica "Horrors of the Black Museum" de 1959 y por supuesto, "Psycho", obra maestra de Alfred Hitchcock estrenada en 1960, filmes que dieron un rostro terriblemente humano a la maldad. Otra de aquellas importantes películas que ayudaron a cambiar el género en los años 60s provino también del Reino Unido: "Peeping Tom". Dirigida por Michael Powell, "Peeping Tom" es un mórbido cuento de horror y suspenso con el tema del voyeurismo que se adentra en los terrenos del horror psicológico y, cómo "Psycho" (estrenada sólo tres meses después que "Peeping Tom"), eleva el género al nivel de obra de arte.

"Peeping Tom" (literalmente "El mirón", aunque conocida en español como "El fotógrafo del crimen") es la historia de Mark Lewis (Karlheinz Böhm), un joven asistente de cámara en un estudio de cine Británico que aspira a convertirse en cineasta. Un hombre tímido y solitario, Lewis no es muy sociable, y prefiere pasar su tiempo detrás de su cámara, trabajando como fotógrafo de imágenes pornográficas de mujeres. Sin embargo, este joven tiene además una vida secreta, ya que él es en realidad un asesino serial que filma y asesina jóvenes mujeres y a quien la policía lleva buscando varias semanas. Las cosas se complican cuando conoce a Helen Stephens (Anna Massey), una joven que llega a vivir con su madre (Maxine Audley) en el piso de abajo de su departamento, en un cuarto que le rentan a Mark. Pronto, su amistad comienza a significar mucho para Mark, en el sentido de que le ofrece un entendimiento honesto que él jamás había experimentado antes. Sin embargo, la sombra de los traumas y obsesiones de Mark está siempre presente, y tendrá que enfrentar sus demonios.

Escrito por el otrora criptógrafo militar Leo Marks (aunque Powell también tuvo mano en el guión), "Peeping Tom" es un profundo e inquietante viaje a los lados más oscuros de la mente pues está totalmente enfocada en su personaje principal, Mark. A diferencia de "Psycho" (película que usualmente se compara con "Peeping Tom"), el asesino serial no es visto desde la perspectiva de quienes le rodean, sino que la historia se vive totalmente desde su propia perspectiva, descubriendo al ser humano detrás de la personalidad psicópata así como las terribles razones que dieron origen a una mente tan perturbada. En cierta forma, la trama de "Peeping Tom" es una profunda humanización del personaje de asesino serial, adentrándose al terrible miedo que Mark tiene de sí mismo, dado que la cinta se centra en su intento por dejar sus atroces actividades y tener una vida normal. Sin embargo, la película evita decididamente cualquier intento de glorificar ó justificar al asesino serial (como luego lo harían filmes posteriores), pues aunque víctima, Mark no deja de ser un monstruo.

Empleando una impactante y bella fotografía en color (por el veterano cinematógrafo checo Otto Heller) y un notable uso de la cámara subjetiva, el director Michael Powell concibe "Peeping Tom" como una bizarra oda al voyeur que todos llevamos dentro y al extraño placer que da el observar a otros (en forma más cercana a "Rear Window" que a "Psycho"). No es gratuito que el personaje central sea un cineasta, pues Powell une el concepto de filmar a una persona con el de asesinarla, de una manera que ve a la cámara como una entidad agresiva y casi físicamente violenta que invade y roba la esencia vital de la persona filmada. La cámara de Heller se vuelve entonces los ojos de Mark y se adentra a su perturbada mente para dibujar sus crímenes a todo color. Sin embargo, no es sólo el inteligente (y atrevido) uso de la cámara lo único que brilla en "Peeping Tom", sino también el creativo empleo del suspenso en la construcción de las escenas. Esto juega un rol de gran importancia en la creación de la atmósfera de tensión que pernea toda la cinta, tensión que semeja la que vive la mente de Mark a cada paso.

Y esto nos lleva al elenco, que bajo la dirección de Michael Powell realiza en general un trabajo excelente. El actor alemán Karlheinz Böhm (famoso por su trabajo en la trilogía de "Sissi") es realmente la estrella de la cinta, pues su interpretación como Mark es tan fascinante como espeluznante. Haciendo real y creíble su complejo personaje, Böhm logra transmitir a la perfección cuan inseguro y vulnerable es realmente Mark en su interior, sin dejar de lado la rabia y violencia que explotan en su interior. Se puede decir que Karlheinz Böhm logra en "Peeping Tom" uno de los mejores trabajos de actuación en una película de horror. Como la joven Helen, Anna Massey es sencillamente maravillosa, logrando retratar con habilidad la ingenuidad del personaje, así como esa inocencia que termina por dejar una huella profunda en la psique de Mark. Como su madre, Maxine Audley hace un trabajo efectivo, e incluso tiene varias escenas donde logra brillar y mostrar su talento, pero finalmente la película pertenece totalmente a Böhm y a Massey, pues es su relación la que se vuelve el foco central de la historia.

"Peeping Tom" no es una cinta de horror muy típica, pues aunque terriblemente oscura y agresiva, es también inquietantemente humana. Definitivamente esta compleja historia no era tal vez lo que el público esperaba de Michael Powell, quien junto a Emeric Pressburger (The Archers) había realizado varias de las cintas más queridas del cine británico durante los años 40s y 50s. Lo escabroso del tema que manejaba en "Peeping Tom" probó ser demasiado para una audiencia aún no acostumbrada a ver una cinta tan controversial, por lo que la película fue un fracaso comercial que incluso fue prohibida en varios países (el daño a la carrera de Powell sería bastante fuerte). Sin embargo, a pesar de que la crítica de su tiempo no fue muy favorable, "Peeping Tom" es una más de las obras maestras del cineasta Michael Powell, y una de las cintas de horror más influyentes de la historia. Adentrándose a la mente de su perturbado protagonista empleando un recurso que filmes como "Halloween" (1978) y "Maniac" (1980) llevarían aún más lejos, no es descabellado el considerar a "Peeping Tom" como la primera película de horror de la era moderna.

Una cinta sin duda adelantada a su época, "Peeping Tom" es una de las películas más interesantes (e inquietantes) que tocan el tema del asesino serial. Las comparaciones con "Psycho" (que a diferencia de la cinta de Powell, fue un éxito de taquilla) son justas, pero esta cinta es un tipo diferente de criatura, pues es una exploración más dura y profunda del mismo tema, con menos psicología y mucho más corazón. Es probable que esta misma humanidad con la que "Peeping Tom" trata a su perturbado monstruo es lo que la hace tan terriblemente inquietante, pues no deja de recordarnos que el salvaje asesino serial es también un dañado ser humano. Todo un clásico del género que debería ser mejor conocido como la obra maestra que realmente es.

9/10
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11 de enero de 2014

Black Narcissus (1947)

Durante los años 40s y 50s, los directores Michael Powell y Emeric Pressburger realizaron una serie de películas en el Reino Unido bajo el nombre de su compañía productora, The Archers. Trabajando en equipo, Powell y Pressburger desarrollaron un inusual método de trabajo en el que ambos compartían los créditos de guionista, productor y director, obteniendo una libertad total en cuanto al estilo y la temática de las películas que realizaban. Comenzando en 1942 con "One of Our Aircraft is Missing", Powell y Pressburger establecieron un estilo único que se iría puliendo con cada cinta que realizaran. Para 1946, The Archers estrenaban su clásico filme de fantasía romántica "A Matter of Life and Death" y se embarcaban en un nuevo proyecto de corte bastante distinto: un drama psicológico basado en una novela de 1939, "Black Narcissus", escrita por la británica Rumer Godden. La historia, ubicada en un aislado valle en los Himalayas, sería el marco ideal para mostrar la maestría del cinematógrafo Jack Cardiff al emplear Technicolor. Sin embargo, "Black Narcissus" es mucho más que una bella fotografía.

Como se mencionó anteriormente, la historia de "Black Narcissus" ("Narciso Negro") se ubica en una remota región de los Himalayas, el palacio de Mopu (cerca de Darjeeling), lugar al que viajan un pequeño grupo de cinco monjas Anglicanas que han sido enviadas con la misión de establecer un convento que funcione como escuela y hospital para los habitantes del lugar. La hermana Clodagh (Deborah Kerr), una joven monja irlandesa de fuerte carácter, ha sido enviada como superiora de la misión, que incluye a la hermana Philippa (Flora Robson) como agricultora, la amable hermana Honey (Jenny Laird) como maestra, la hermana Briony (Judith Furse) como enfermera, y a la hermana Ruth (Kathleen Byron), quien se encuentra enferma. Al llegar al convento conocen al Sr. Dean (David Farrar), un británico asentado en la región que se vuelve su contacto con el gobierno local. El gobernador (Esmond Knight), ve con buenos ojos la apertura del convento, pero pronto las tensiones dentro del convento comienzan a surgir, tensiones que la joven hermana Clodagh tal vez no esté lista para enfrentar.

El guión, escrito por supuesto por Powell y Pressburger, es un verdadero estudio psicológico sobre sus personajes que, viviendo en aislamiento y frente a una cultura tan diametralmente opuesta, se vuelven presa de miedos y ansiedades que pensaban haber dejado atrás cuando entraron al convento. La hermana Clodagh, determinada a que la misión tenga éxito, se encuentra en el medio de todo, tratando de sortear con gallardía las diversas crisis por las que pasa el convento así como su propia crisis de fe, tentada por los coqueteos del Sr. Dean. La hermana Clodagh es un personaje sumamente complejo y brillantemente desarrollado, con una sensualidad tempestuosa que intenta contener con el armazón de su disciplina. Lo interesante es que este armazón no es una moral hipócrita, sino el deseo de triunfo de una mujer que ya no desea ser derrotada. Y aunque la hermana Clodagh podría considerarse como la protagonista de "Black Narcissus", los demás personajes no son solo un mero soporte, sino que realmente experimentan sus propias crisis de fe a lo largo de la historia.

La dirección de Powell y Pressburger es simplemente impecable, con una soberbia puesta en cámara que incrementa la tensión vivida en el seno del convento en el Himalaya. A pesar de que "Black Narcissus" fue filmada principalmente en sets, hay una sensación de majestuosidad en cuanto al choque cultural que viven las serias monjas Anglicanas frente a la cultura de la India. Sin duda este es un tema que no podía pasar desapercibido por The Archers (especialmente cuando la independencia de la India se encontraba a solo meses), y en "Black Narcissus" la imagen mostrada es la de una cultura exótica que maravilla en gran medida, pero no puede ser entendida ó domada por la sobria civilización británica. Algo notable en la cinta de Powell y Pressburger es el sutil erotismo que se maneja a lo largo de la cinta, pues aunque la sensualidad latente es uno de los temas más importantes en la película, ésta permanece siempre contenida, creciendo poco a poco a medida que lo salvaje del ambiente comienza a adentrarse en las vidas de las hermanas, y sólo explotando en el poderoso clímax del filme.

En una película como "Black Narcissus", basada totalmente en las relaciones entre los personajes, el éxito depende en gran medida de la calidad de las actuaciones del elenco, y afortunadamente, éste es uno de los aspectos más notables del filme. Al frente del reparto se encuentra Deborah Kerr en el papel de la hermana Clodagh, haciendo uno de los mejores trabajos en su carrera. Como se mencionó anteriormente, la hermana Clodagh es un complejo personaje que encierra no sólo una sensualidad reprimida, sino también un terrible miedo al fracaso y una fuerte determinación. Frente a un papel tan lleno de facetas como este, Kerr hace un trabajo sólido e inolvidable. Kathleen Byron, quien como la hermana Ruth toma un rol de contraparte de Clodagh, hace la mejor actuación en la cinta como una perturbada monja con serios conflictos emocionales. Es un personaje que fácilmente podría haber terminado como una caricatura, pero Byron logra darle una gran profundidad con una interpretación contenida y espeluznante. El duelo actoral entre Kerr y Byron es uno de los elementos que hacen de "Black Narcissus" una verdadera joya.

El resto del elenco mantiene en general el mismo nivel, sobresaliendo David Farrar como el carismático Sr. Dean y Flora Robson como la amable hermana Philippa. En la cinta aparecen también el actor indio Sabu y una joven Jean Simmons en una trama secundaria que funciona más por el ingenio del guión que por sus actuaciones, que son tal vez las peores en la cinta. Sin embargo, estos problemas no demeritan en absoluto la calidad de "Black Narcissus", cinta que pareciera adelantarse a su época no sólo en cuanto a temática sino al espectacular trabajo de fotografía en Technicolor hecho por Jack Cardiff, que realmente hacen que la cinta luzca como ninguna otra película de la década (exceptuando por supuesto, "The Red Shoes", también de Cardiff con The Archers). Lo brillante del Technicolor en "Black Narcissus" no radica solamente en lo bien que lucen los colores que Jack Cardiff imprime en la película, sino en el uso expresivo que Powell y Pressburger dan a éstos. El color se vuelve no sólo un efecto, sino una herramienta narrativa al contrastar a las monjas de blanco con el gran colorido del paisaje del Himalaya.

El director Michael Powell dijo en una ocasión que consideraba a "Black Narcissus" como su film más erótico y posiblemente haya estado en lo cierto. En el microcosmos que representa el convento en "Black Narcissus", lo que no se dice es más importante que lo expresado, y esto es algo que Powell y Pressburger entendieron muy bien, haciendo de la sutileza la pieza clave del filme. La maestría con la que la emplean en su narrativa es testamento del gran talento de estos directores que sin duda merecen su lugar dentro de la historia del cine británico. Filme de gran belleza estética y tremenda energía, "Black Narcissus" es una cinta donde todos los elementos del arte cinematográfico se conjugan para hacer una obra maestra. Normalmente se acusa al melodrama de ser un género populista y poco artístico, Powell y Pressburger en "Black Narcissus" demuestran que puede ser arte.

10/10
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24 de noviembre de 2013

The Vampire Lovers (1970)

Se podría argumentar que los 70s fueron tiempos difíciles para la legendaria Hammer Film Productions, pues tras haber tenido mucho éxito en los 60s con sus cintas de horror gótico, su fórmula clásica comenzaba a gastarse y aunado a esto, los tiempos cambiaban y enfrentaban nueva competencia de filmes más atrevidos, agresivos y contemporáneos. "The Vampire Lovers" surgió como un intento de calentar un poco las cosas al agregar una mayor dosis de erotismo a los horrores góticos que habían hecho famosa a Hammer. Ya desde el estreno de "Dracula" (1958), la casa Hammer había jugado sutilmente con el erotismo en sus producciones, pero "The Vampire Lovers" iría un paso más allá. El experimentado Roy Ward Baker (famoso por "A Night to Remember") fue puesto a cargo de la cinta, pero sería la introducción de una de las actrices irónicas del estudio, la bellísima Ingrid Pitt, lo que haría de la cinta un clásico de culto. Esta libre adaptación de la novela gótica de Sheridan Le Fanu, "Carmilla", es con todo derecho, una de las mejores cintas de la casa Hammer.

En la remota región austriaca de Styria, en el siglo 19, una serie de muertes entre los habitantes de la villa trae a la memoria los viejos rumores de vampirismo, especialmente cuando Laura (Pippa Steel), sobrina del General Von Spielsdorf (Peter Cushing), cae enferma de la misma plaga. Marcilla (Ingrid Pitt), hija de una Condesa, se encuentra viviendo en casa del General como huésped, luego de que el General aceptara darle asilo mientras su madre se encuentra fuera del país. Laura rápidamente se vuelve amiga de Marcilla, quien hace todo lo posible para confortar a la joven enferma. Tristemente, todo es en vano y la bella chica muere sin remedio. La misteriosa Marcilla, desaparece de la casa del General sin dejar huella. Semanas después, la enfermedad vuelve a la región, esta vez afectando a Emma Morton (Madeline Smith), hija de un escéptico noble británico (George Cole) Sin embargo, Emma tiene una amiga que la cuida, una joven de nombre Camrilla que tiene un misterioso parecido con la desaparecida Marcilla. Y con ella, la muerte llega a la casa Morton.

Aunque los guionistas Harry Fine, Tudor Gates y Michael Style se toman sus libertades con la trama de "Carmilla", "The Vampire Lovers" es realmente una de las adaptaciones más fieles a la novela de Le Fanu, en el sentido de que se mantiene fiel al espíritu de la novela y su balance entre horror gótico puro y elegante erotismo. La trama está muy bien desarrollada y hay un interesante intento en construir una nueva mitología vampírica separada de los filmes de Drácula de Hammer. Otro detalle es la manera en que se juega con el suspenso, pues con todo y que la historia es contada desde el punto de vista de la antagonista, la tensión (sexual y no-sexual) se encuentra siempre arriaba. Mantener un equilibrio entre el horror y el erotismo es difícil, pero "The Vampire Lovers" logra hacer un excelente retrato de estos dos aspectos tan importantes en el mito del vampiro. Carmilla es una tentación depredadora, una fuerza de la naturaleza que, fiel a la iconografía del vampiro, representa el caos y lo salvaje. Lo interesante es como resulta ser más encantadora y atractiva que los representantes de lo civilizado.

El experimentado director Roy Ward Baker (que ya había realizado para Hammer "Quatermass and the Pit" en 1967) trajo a la Hammer Film Productions su extraordinaria habilidad para hacer maravillas con recursos limitados, lo que le venía como anillo al dedo a los filmes de bajo presupuesto que la Hammer realizaba. Lo que le da Roy Ward Baker al filme es clase, es decir, una cierta sutileza y elegancia en su uso de la cámara que funciona brillantemente con el erotismo inherente en la historia. Aunque este enfoque sutil pudiera parecer recatado, realmente aumenta el erotismo de varias escenas, donde lo que se esconde es a veces más tentador que lo se muestra (y vaya que se muestra mucho). A pesar del bajo presupuesto, la película luce bastante bien, pues Roy Ward Baker hace un gran uso de sus recursos permitiéndose crear escenas de pesadilla a pesar del presupuesto. Una figura clave para esto es el fotógrafo Moray Grant, quien emplea sus talentos para lograr darle a la película una atmósfera espeluznante de fantasía oscura que la hace una de cintas con mejor fotografía en la historia de Hammer.

Claramente, "The Vampire Lovers" es básicamente un vehículo para el lucimiento de la bella Ingrid Pitt, y la actriz realmente saca el mayor provecho de esta oportunidad. Como el personaje principal, Carmilla, Pitt es simplemente avasalladora, y no sólo por su imponente belleza física. Pitt logra crear un personaje que es a la vez seductivo y terrible, encantador y destructivo, en síntesis, la escénica pura de una historia de horror. Con su poderosa presencia escénica, Pitt encabeza el film con soltura y crea un ícono en el proceso. Y esta fuerte personalidad hace un buen contraste con la inocencia representada por la actriz Madeline Smith como Emma Morton. Smith hace un buen trabajo en el papel, aunque el personaje está un poco desdibujado y termina como una damisela en peligro (la estrella es Carmilla por supuesto). Kate O'Mara hace uno de los mejores trabajos en el filme como Mme. Perrodot, una institutriz encantada por el poder de Carmilla. George Cole, Douglas Wilmer y el legendario Peter Cushing completan el elenco y dan excelente soporte con su experiencia y talento.

Sería muy fácil despreciar a "The Vampire Lovers" como una película erótica más acerca de lesbianas vampiro, especialmente ahora que el tema del lesbianismo vampiro ha sido tan gastado; pero realmente la película es más que eso. Para empezar, es una cinta de horror enfocada en sus personajes, con Carmilla al centro de todo, jugando con los demás como piezas de ajedrez. La atmósfera juega un papel aún más importante en "The Vampire Lovers" que lo usual en filmes de Hammer, pues Roy Ward Baker apunta a obtener un aura de romanticismo para su película. Ciertamente, el bajo presupuesto se nota en ocasiones y la película carece del dinamismo y energía de las dirigidas por Terence Fisher pero, esta visión al cine de vampiros no fue sólo un experimento de su época, era el siguiente paso en el camino al que Hammer había estado llevando al vampiro desde "Dracula" (1958): el vampiro no es sólo un monstruo, es un monstruo atractivo. La versión de "Carmilla" realizada por Roy Ward Baker establecería un nuevo "subgénero" en el horror, siendo influencia para los múltiples filmes eróticos de vampiros que le siguieron.

Los 70s probarían ser un tiempo difícil para la Hammer Film Productions, pues para mantenerse en boga la compañía comenzaría a producir todo tipo de variaciones a su fórmula de cine de horror. Algunos estarían ubicados en tiempos modernos, mientras que otros serían bizarras combinaciones de géneros ("The Legend of the 7 Golden Vampires", que mezcla el horror y las artes marciales, ejemplifica esto a la perfección). Sin embargo, "The Vampire Lovers" es una de las gemas olvidadas de aquel periodo experimental en la historia de Hammer. El experimento funcionaría, y dos películas más se harían con este modelo, formando lo que ahora se conoce como la "Trilogía Karnstein" (con "Lust for a Vampire" y "Twins of Evil"). A pesar de sus problemas, "The Vampire Lovers" puede considerarse como uno de lo mejores filmes de Hammer, no sólo de los 70s, sino de toda su historia.

8/10
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22 de noviembre de 2013

Asylum (1972)


Cuando se habla de cine de terror británico, el referente obligado es por supuesto las películas de horror gótico producidas por la Hammer Film Productions durante los años 60s y 70s. Sin embargo, no todo el horror inglés provino de la famosa casa de Drácula y el Barón Frankenstein. Inspirados por el éxito de Hammer en el género de horror, la compañía productora Amicus comenzó a realizar filmes de género en un estilo similar (a colores, e incluso con los mismos elencos), aunque con varias diferencias notorias: mientras que la Hammer se especializaba en producir filmes góticos y de época, Amicus optó por ubicar sus cintas en la época contemporánea y hacerlas antologías (ó filmes "portmanteau"), es decir, compilaciones de cuatro ó cinco historias cortas de terror. "Asylum", estrenada en 1972 y dirigida por el experimentado realizador Roy Ward Baker (quien ya había pasado por Hammer, dirigiendo entre otras, "The Vampire Lovers" de 1970), es un ejemplo perfecto del tipo de películas de horror que Amicus produciría durante la década de los 70s.

"Asylum" (literalmente, "Manicomio"), toma su título por el hecho de que la historia principal trata de un médico, el Dr. Martin (Robert Powell), quien llega a un manicomio para una entrevista de trabajo. Su entrevistador, el Dr. Lionel Rutherford (Patrick Magee) decide ponerlo a prueba: uno de los pacientes es el Dr. Starr, el antiguo director del manicomio, quien ha perdido la razón tras sufrir un terrible colapso nervioso. El Dr. Martin deberá entrevistar a los pacientes del manicomio e identificar cual de ellos es en realidad el Dr. Starr. Si logra reconocerlo, Martin podrá aspirar al puesto. Así, el Dr. Martin se adentra a las instalaciones, entrevistando a cada paciente en su respectiva celda, donde escuchará sus historias. La paciente Bonnie (Barbara Parkins) contará una historia de ambición y brujería, mientras que el sastre Bruno (Barry Morse) revelará su aterradora experiencia con una tela muy especial. Barbara (Charlotte Rampling) detallará su entrañable amistad con Lucy (Britt Ekland), mientras que Byron (Herbert Lom) hablará de un espeluznante experimento sobre la transferencia de almas.

El escritor Robert Bloch (autor de la novela "Psycho", llevada al cine en 1960) escribe el guión de "Asylum", tomando como base cuatro de sus historias cortas, a las que agrega el tema del manicomio como marco central de la película. Aunque el uso de una historia que encierre los demás cuentos es algo bastante común en las antologías producidas por Amicus, el que Bloch emplee el tema del manicomio brinda a "Asylum" una identidad propia bastante particular, pues permite que las historias se muevan entre lo realista y lo fantástico con gran libertad, después de todo, son los cuentos de un grupo de pacientes. Dos grandes temas principales aparecen en las historias de Bloch: la animación de objetos inanimados y la suplantación de la personalidad. Este último finalmente resuena en la historia central pues finalmente, Martin debe encontrar quien de los pacientes es el Dr. Starr. Sin embargo, este tópico queda un poco forzado cuando nos damos cuenta que al menos dos de los pacientes entrevistados son demasiado jóvenes como para ser tomados seriamente como candidatos a ser el Dr. Starr.

Para 1972, el director Roy Ward Baker era ya considerado uno de los realizadores más experimentados del Reino Unido, habiendo dirigido clásicos como "Morning Departure" (1950) y "A Night to Remember" (1958). Aunque al trabajar en Amicus Productions se enfrentara a bajos presupuestos, Baker tenía ya el talento y la experiencia para hacer más con menos, y en "Asylum" vemos el ejemplo perfecto de esto. Si algo tienen las antologías, por su misma naturaleza, es la tendencia a ser dispares en cuanto a la calidad de las historias que las forman, y tristemente, "Asylum" no es la excepción. Sin embargo, el director Roy Ward Baker logra atenuar un poco esto manteniendo un grado igual de calidad y coherencia estilística a lo largo de las historias. A pesar de los tonos diversos en que se mueven, el estilo visual que maneja el director Roy Ward Baker mantiene a lo largo del filme una cierta atmósfera de intranquilidad, de sombría anormalidad que beneficia mucho a la película. Aunque el guión no sea el punto fuerte de "Asylum", la realización de la cinta es realmente impecable.

Como en la gran mayoría de las películas de Amicus, el elenco lo forman una mezcla de leyendas consagradas del género (Cushing y Lom), y jóvenes en busca de oportunidades para destacar (Ekland y Rampling). El resultado, como en cada antología de filmes, varía en cada historia, aunque en general el trabajo actoral en "Asylum" es de buena calidad. Por una parte, existen interpretaciones bastante sobrecogedoras, como las de Morse y Cushing en la historia del sastre, en la que ambos actores logran capturar perfectamente el tono ligeramente exagerado que la trama de fantasía sobrenatural demandaba. Por otro lado, Britt Ekland y Charlotte Rampling no son tan afortunadas en su historia, que se mueve más dentro de los terrenos del terror psicológico. Aunque la historia donde participan, "Lucy Comes to Stay", es tal vez la más floja de las cuatro, una mejor interpretación por parte de las protagonistas hubiera significado una mejoría significativa. Patrick Magee, quien interpreta al Dr. Lionel Rutherford en la historia principal, realiza un trabajo notable como el autoritario y controlador médico.

A pesar de algunas actuaciones más bien mediocres, "Asylum" no tiene su punto débil en el elenco, que en general hace un trabajo muy efectivo. Más bien, las debilidades se encuentran en el guión de Bloch. Como se mencionó anteriormente, es normal en las antologías que algunas historias no funcionen tan bien como otras, y desafortunadamente ese es el caso de "Asylum", pues mientras que "The Weird Tailor", "Frozen Fear" y la historia principal logran ser sumamente interesantes, "Mannikins of Horror" y particularmente "Lucy Comes to Stay", no alcanzan el mismo nivel. El caso de "Lucy Comes to Stay" es especialmente interesante pues su trama es una suerte de variación de "Psycho" (por lo que no es terreno extraño para Bloch) en un ambiente juvenil que no acaba de funcionar por la solemnidad con la que se desarrolla la historia, volviéndola un tanto lenta y algo aburrida en comparación con el resto de las historias. Caso contrario el de "Mannikins of Horror", cuya interesante premisa tal vez se hubiera beneficiado de un tono fantástico mucho más sombrío.

Aunque de un presupuesto menor que las cintas góticas de Hammer Films, las antologías de Amicus Productions podían llegar a ser tan o más interesantes que las producciones de su rival, y "Asylum" es tal vez la mejor prueba de ello. Aunque tal vez no represente el mejor trabajo de Robert Bloch, la película se beneficia enormemente de la maestría con la que Roy Ward Baker desarrolla la historia, así como del efectivo trabajo del fotógrafo Denys N. Coop, que logran devolverle a la moderna Inglaterra contemporánea esa atmósfera sombría y misteriosa de las clásicas historias de horror gótico de la época Victoriana. Una mezcla perfecta de lo antiguo y lo moderno. A pesar de ser menos conocidas que las cintas de la Hammer Films, bien vale la pena conocer la obra de Amicus Productions y "Asylum" es una gran forma de hacerlo.

7/10
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8 de noviembre de 2012

The Dead Outside (2008)

Desde que en 1968 se estrenara la clásica película "Night of the Living Dead" de George A. Romero, las películas de zombies se volvieron rápidamente un subgénero bastante popular dentro del horror; ya que el tipo de escenario que presentaba la cinta de Romero (cuyo antecesor directo fue la novela de Richard Matheson, "I Am Legend") se prestaba para explorar un sinfín de posibilidades narrativas. Desde la violencia gore de "Zombi 2" (1979) a la comedia de "Shaun of the Dead" (2004), pasando por meditaciones de corte más existencial como "I, Zombie: The Chronicles of Pain" (1998). La renovada popularidad que experimentó el filme de zombies en el siglo 21, ha traido nuevas propuestas sobre el tema, y dentro de estas se encuentra la que presenta el filme "The Dead Outside", producción británica independiente estrenada en el 2008. Realizada de manera independiente por la directora escocesa Kerry Anne Mullaney, "The Dead Outside" entra en el tipo de cine de zombies que se concentra en las repercusiones sociales de una infección epidémica. Desafortunadamente, el resultado no es tan brillante.

"The Dead Outside" (literalmente "Los muertos que hay afuera", pero en México titulada "Pandemia") es la historia de David (Alton Milne), un joven sobreviviente de una devastadora pandemia neurológica. La enfermedad, de origen desconocido, es altamente contagiosa y el resultado en los infectados es una pérdida de la razón, de los sentidos y un aumento en la violencia, reduciéndolos a creaturas incapaces de sentir dolor. David vaga en su auto por la campiña escocesa, luego de que el grupo de sobrevivientes con quienes vivía fuese atacado. En su búsqueda por otros sobrevivientes, David llega a una granja que parece deshabitada. David decide pasar la noche en el lugar y se recuesta, siendo sorprendido momentos más tarde por la dueña de la casa, April (Sandra Louise Douglas). Tras cerciorarse que David no está infectado, April le permite quedarse un tiempo. Pronto las diferencias entre ambos los harán chocar, pues mientras David aún ve a los infectados como seres humanos, April los extermina sin piedad ni remordimientos, llena de una furia que intimida a David. Pero detrás de esa rabia, April esconde un secreto muy importante.

Escrita por Kris R. Bird y la directora Kerry Anne Mullaney, "The Dead Outside" aborda el género de zombies desde una perspectiva interesane: la vida de los que sobrevivieron el apocalipsis. Así, "The Dead Outside" más que una cinta de horror tradicional, hace un estudio de estos dos personajes que las circunstancias han reunido en una solitaria granja en Escocia. Enfrentándose a los infectados que ocasionalmente se acercan a la granja, los escritores abordan las contrastantes perspectivas que tienen ambos personajes respecto al futuro, con un David deseoso de recuperar un cierto grado de normalidad mientras que April lo único que desea es que la dejen sola. En general, la premisa de "The Dead Outside" es interesante pues apunta al horror psicológico en lugar del visceral, al enfocarse en el frágil balance que hay en la relación entre David y April. Desafortunadamente, el guion de Bird y Mullaney no logra explorar estos temas, pues no desarrolla a sus personajes más allá de un estereotipo, lo cual se vuelve un gran problema para una trama en la que realmente no ocurre mucho.

Aunque el guion es bastante fallido, como directora Kerry Anne Mullaney corre mejor suerte, pues en "The Dead Outside" se muestra con una visión bien definida para su muy particular apocalipsis zombie. Trabajando con recursos mínimos, Mullaney crea una cinta minimalista poniendo un gran énfasis en la atmósfera y la tensión entre los personajes. El elemento clave de "The Dead Outside" es la sensación de soledad que va invadiendo a los personajes y como reaccionan a ella. Mullaney refleja esta soledad sacando gran provecho a la labor de fotografía de Kris R. Bird, quien logra un trabajo efectivo al capturar la extraña belleza de la desolada campiña escocesa. En "The Dead Outside", Mullaney emplea una narrativa lenta y contemplativa, que va de la mano con el enfoque en los personajes y su soledad que tiene el guion. La atmósfera de desolación generada por Mullaney es efectiva en la manera realista en que presenta su apocalipsis, un apocalipsis de soledad donde los sobrevivientes solo cuentan con ellos y con sus recuerdos. Lamentablemente, Mullaney no logra hacer algo con esta atmósfera, gracias a un guión que no va a ningun lado.

Más que una típica cinta de horror, "The Dead Outside" es más bien un estudio de personajes, que explora las consecuencias de la epidemia en dos de los sobrevivientes. Al enfocarse en sus personajes, las actuaciones se vuelven fundamentales para el éxito de "The Dead Outside", pero desafortunadamente, las actuaciones son bastante mediocres. Alton Milne es quizás la única excepción, realizando un trabajo aceptable como Daniel, el traumatizado sobreviviente que busca rehacer su vida. Con un trabajo contenido pero emotivo, Milne logra transmitir la soledad y la melancolía de su personaje, quien ha perdido todo excepto las esperanzas. Por el contrario, Sandra Louise Douglas hace un trabajo muy malo como la misteriosa April, realizando una exagerada interpretación de la angustia y el enojo de su personaje haciendola parecer solamente una adolescente caprichosa y amargada. Claro, no puede adjudicársele todo a Douglas, pues su personaje no le da mucho pie para algo mejor. Sharon Osdin aparece como una tercer sobreviviente, y aunque su trabajo no es malo, es un tanto regular en su actuación.

"The Dead Outside" es una cinta independiente que tiene tantas virtudes como defectos, lo que resulta en una cinta que no logra satisfacer del todo. En cuestiones técnicas, es notable lo que la directora Kerry Anne Mullaney logra hacer con tan pocos recursos, pero finalmente, su cinta sufre de un guion que comete el más grande pecado que una historia puede hacer: ser aburrida. Como se mencionó anteriormente, el problema no es la premisa en sí, que ciertamente presenta un mundo interesante; lo malo es que "The Dead Outside" se queda ahí, y aunque establece diversas subtramas que apuntan a algo interesante, realmente no se mueve a ningún lado. El choque entre ambos personajes, basado principalmente en el deseo de David por volver a una sociedad y el repudio de April a la misma, no resulta más que en discusiones donde April termina gritando con enojo pidiendo estar en soledad. Un personaje que al ser el centro de la trama debería ser interesante, queda reducido así a un molesto estereotipo que hace que su importancia en la trama pierda fuerza.

En su debut, la directora Kerry Anne Mullaney ciertamente muestra una muy bien definida visión cinematográfica y una gran habilidad para hacer mucho con poco. Es una lástima que no haya habido un mejor cuidado en la realización del guion, pues "The Dead Outside" termina luciendo como una obra un tanto incompleta. De hecho, es muy probable que de haber sido trabajada como cortometraje, "The Dead Outside" pudiera haber funcionado mejor, pues lo que resulta es más bien una obra de ritmo demasiado lento donde finalmente no ocurre gran cosa. A pesar de su interesante premisa, "The Dead Outside" queda como una cinta que tristemente no es ni muy buena, ni muy mala, solo simplemente olvidable. Sin embargo, lo que es cierto es que filmes como "The Dead Outisde" prueban la gran versatilidad del subgénero de zombies para contar historias.

5/10
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31 de octubre de 2012

Dust Devil (1992)

A finales de los años 80s, el sudafricano Richard Stanley era un joven director que ya se había hecho de renombre en el Reino Unido (a donde se había mudado durante la guerra con Angola) como director de videos musicales. Sin embargo, el recuerdo de una famosa leyenda de Namibia le llamaba a regresar a África. La oportunidad llegó tras el éxito de su primera película, "Hardware", en 1990. Gracias a esto, Stanley logró obtener el apoyo para su proyecto soñado: una cinta basada en el Nhadiep, asesino serial que se volvió mítico en Namibia. Con el nombre de "Dust Devil", el proyecto se volvió una realidad, aunque también fue el comienzo de un tortuoso camino. Tras una complicada producción, "Dust Devil fue completada, aunque la cinta estrenada quedó lejos de ser el filme de Stanley: problemas con la compañía productora resultaron en la completa mutilación de "Dust Devil", que se estrenó sin pena ni gloria en 1992. Afortunadamente, Stanley recobró su material, y logro reconstruir una versión más cercana a su ideal. Finalmente, el legendario corte final de "Dust Devil" surgió como su creador lo había deseado.

En "Dust Devil" (literalmente "Diablo de Polvo"), Robert John Burke interpreta a un asesino serial que se desplaza por el desierto del Namib, ubicado en la frontera entre Sudáfrica y Namibia. Los asesinatos que comete tienen características de corte ritual, por lo que la población lo lo comienza a identificar con el Diablo del Polvo, un mítico hechicero capaz que debora las almas humanas. La policía sigue sin poder detenerlo, y el oficial Ben Mukurob (Zakes Mokae) toma el caso determinado a arrestar al asesino. Un total escéptico, Mukurob se enfrentará a las supersticiones locales, pues él está convencido de que el asesino es un ser humano. Además, la investigación de Mukurob lo llevará a chocar con el fuerte racismo de su país, así como con sus propios demonios en su viaje por el desierto. Al mismo tiempo, Wendy Robinson (Chelsea Field) abandona a su esposo Mark (Rufus Swart) tras una fuerte pelea y se adentrará en el desierto, conduciendo por la autopista sin rumbo fijo con el fin de escapar de su vida. Los caminos de los tres invariablemente se cruzarán con consecuencias extraordinarias.

Escrita por el mismo director Richard Stanley, "Dust Devil" es un filme que camina peligrosamente por la delgada línea entre el realismo más crudo y la fantasía surrealista; sin embargo, Stanley logra mantener la historia a flote sin abaratar o sacrificar sus elementos. Aunque en el fondo "Dust Devil" es una historia sobre un brutal asesino en serie, los elementos sobrenaturales de la magia y el folclor africanos le dan a la historia una atmósfera cautivante y por ende, una identidad propia. Y sin embargo, aunque el aspecto místico y sobrenatural es de gran importancia en el filme, es la forma en que Stanley desarrolla las historias de estos tres personajes lo que hace a la cinta espeluznante. Sin un héroe en el sentido tradicional de la palabra, en "Dust Devil" la constante entre los personajes de la historia es una sensación de desolación y desesperanza; sensación que está presente tanto en la melancolía del taciturno Mukurob como en la soledad de Wendy, emociones que atraen al Diablo del Polvo, quien así mismo se encuentra atado a las pasiones humanas de su cuerpo.

Esta atmósfera de soledad y desesperanza es reflejada por Stanley en su gran empleo de las locaciones naturales del desierto del Namib, el cual es retratado con maestría gracias al brillante trabajo del cinefotógrafo Steven Chivers. Con una gran influencia del género Western (particularmente del trabajo de Sergio Leone), Chivers y Stanley capturan la extraña belleza salvaje del desierto del Namib y lo vuelve realmente un personaje tan importante como los demás. Junto a la bella fotografía de Chivers, la sobrecogedora música de Simon Boswell completa la espeluznante visión de Stanley del horror del desierto. La narrativa visual de Stanley, cargada de símbolos y moviéndose entre pasajes surreales y brutales escenas de la realidad del África de su época, refleja el origen dual del guion, a la vez místico y realista al combinar el antiguo folklore Namibio con el caso real de un asesino serial. Es importante resaltar que el llamado "corte final" de la cinta es la mejor versión del filme, pues el corte estrenado en cines carece realmente de lógica y coherencia.

Las actuaciones en "Dust Devil" son en general bastante buenas, con un Robert John Burke realizando un trabajo excepcional como el Diablo del Polvo, conjugando en su persona la personalidad, a la vez atractiva y repulsiva del viajero asesino. Burke logra además el transmitir la dualidad en que vive el Diablo del Polvo, dividido entre su naturaleza espiritual y humana. La dualidad es uno de los temas principales del filme, y Burke logra personificarlo con gran talento. Chelsea Field también da una buena actuación como Wendy, una mujer que decide salir de su asfixiante matrimonio y tomar el rumbo de su propia vida. Field logra hacer un buen trabajo, aunque en ocasiones se aprecia su dificultad para dominar el acento sudafricano. Sin embargo, el filme pertenece totalmente a Zakes Mokae, quien realiza una soberbia interpretación como el oficial Mukurob y es esencialmente el corazón del filme. John Matshikiza aparece en un pequeño pero importante papel como un curandero, a la vez que narra el filme, robando escena con su cautivante trabajo.

Llena de simbolismo y con una belleza surreal en su hechura, "Dust Devil" es un atípico filme de horror y suspenso donde se conjuga la suma de la ideología del director Richard Stanley. Es realmente, un filme bastante personal, pues en él se encuentran los intereses e ideas que el joven cineasta intentaba expresar (es sin duda una película mucho más compleja que su más comercial "Hardware"). Quizás es por esta razón que "Dust Devil" podría parecer una cinta que intentara explorar demasiados conceptos en una sola trama; sin embargo, la visión de Stanley logra mantener una coherencia y lógica entre las diversas ideas que se exploran en la cinta. Es fácil entender por qué "Dust Devil" recibió una recepción tan fría en su época, pues con el corte de casi 20 minutos de duración, se perdió la coherencia además de gran parte de los aspectos místicos del filme. Y es esto último lo que precisamente da a "Dust Devil" su encanto, pues la obra de Richard Stanley es en gran medida, una búsqueda de los aspectos mágicos y espirituales (aún los más oscuros) que existen en el mundo.

Híbrido de western y filme de horror, "Dust Devil", en su versión completa, es una excelente cinta de horror que logra combinar perfectamente el realismo crudo del lado más oscuro de nuestra realidad, con una interesante cosmología sobrenatural, logrando además que ambos aspectos se complementen y nutran entre sí. Con una cautivante fotografía y extraordinaria música, "Dust Devil" es un atípico filme de horror que emplea la historia de un asesino en serie como base para explorar el folklore, el mito y la leyenda. Desafortunadamente, tras "Dust Devil" Richard Stanley vivió la debacle de "The Island of Dr. Moreau" (cinta de la que fue despedido y sustituido por John Frankenheimer) y no volvió a contar con la libertad creativa que tuvo en "Dust Devil". Sin embargo, es afortunado que finalmente haya aparecido la cinta como originalmente fue concebida.

9/10
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Esta reseña fue originalmente publicada en su versión original en Inglés en Cult Reviews el 27 de Junio del 2008. Cult Reviews es un buen sitio para visitar cuando se busca cine de culto.

8 de octubre de 2012

Ravenous (1999)

La década de los 90s no es realmente conocida por su cine de horror, ni siquiera cuando esa mezcla postmoderna de horror y comedia dirigida por Wes Craven, "Scream", pareció reavivar al subgénero slasher en 1996. Sin embargo, cuando la década llegaba a su fin, varias cintas de horror se estrenaron que provaron que el género estaba vivito y coleando. El espíritu independiente de "The Blair Witch Project" y la nueva ola de horror asiático iniciada por "Ringu", comenzaron el renacimiento que el género experimento en los 2000s. "Ravenous" (1999) de la directora Antonia Bird, fue otra de estas cintas revitalizantes, una película poco convencional que lograba lo que los clones postmodernos de "Scream" no podían: ser espeluznante y entretenida a la vez. Una creativa mezcla de horror y humor negro, "Ravenous" es un western de horror que no sólo es inteligente, sino que se permite ser realmente divertido gracias a un enfoque fresco y sin pretensiones. Esta cinta de canibalismo fue una grata sorpresa ya que no sólo es un gran filme de horror. Es un gran film, y punto.

En "Ravenous" (conocida en México como "Voraz"), Guy Pearce es el Capitán John Boyd, un joven miembro de la armada Americana durante la guerra con México quien, por azares del destino, termina como héroe de guerra a pesar de haberse mostrado con cobardía en el combate. Como "premio" por su honor, Boyd es enviado al Fuerte Spencer, un pequeño y olvidado fuerte localizado en algún lugar de las Rocallosas. Ahí, el afligido Capitán Boyd conoce a la banda de inadaptados que forman al equipo del Fuerte Spencer: el drogadicto Cleaves (David Arquette), el psicótico Reich (Neal McDonough) y el perpetuamente ebrio Mayor Knox (Stephen Spinella). Mientras Boyd trata de adaptarse a su nueva posición, el grupo recibe la visita de un extraño, un vagabundo llamado Colqhoun (Robert Carlyle) quien les cuenta su bizarra historia de sobrevivencia: de acuerdo a Colqhoun, su caravana se perdió en la Sierra Nevada y su grupo tuvo que volverse caníbal para sobrevivir. Los soldados del Fuerte Spencer deciden investigar los hechos, y así comienza su propia historia de horror.

El debut del escritor Ted Griffin (que se ha hecho de un nombre como guionista de thrillers), "Ravenous" trata del oscuro, inquietante y tabú tema del canibalismo, pero dada la inteligente forma en que el guion está escrito, vuelve el viaje cautivante e intrigante en vez de mórbido, esto gracias en parte al genial grupo de personajes extraños y fascinantes que pueblan al Fuerte Spencer. Aún y cuando se pudiera argumentar que el uso que da Griffin a la comedia negra disminuye el impacto del horror en la cinta, realmente el ingenioso toque de humor e ironía de Griffin realmente aumenta el encanto poco convencional que tiene el filme; y al hacer a esta banda de indeseables mucho más humanos, Griffin ha desarrollado una historia que funciona como una pieza de ensamble. Con gran desarrollo de personajes que da un vuelco a las convenciones típicas (por ejemplo, el protagonista, es verdaderamente un cobarde), "Ravenous" presenta una de las más originales tramas en el horror moderno, una que no teme adentrarse a la naturaleza oscura del ser humano.

La directora Antonia Bird aborda en forma bastante directa el guion de Griffin al traducirlo a la gran pantalla, aunque hay un enfoque especial en los personajes que los vuelve la principal fuerza motriz del filme y ultimadamente lo separa de la mayoría. "Ravenous" se aprovecha del enorme beneficio que significa el brillante trabajo del cinefotógrafo Anthony B. Richmon y el diseñador de producción Bryce Perrin. A pesar de trabajar en bajo presupuesto, su labor logra hacer una interpretación bastante fiel del periodo en que la historia se ubica. la fotografía de Richmond hace un gran uso de sus locaciones (las montañas Tatras en Eslovaquia) y desarrolla un buen contraste entre la gran belleza de los escenarios naturales y el gore grotesco de los eventos que ocurren en el Fuerte. Pero aún y cuando la historia se vuelca hacía una gráfica orgía de violencia, el fuerte enfoque de Bird en sus personajes permite una lectura más profunda, más allá de la violencia. En "Ravenous", Bird logra hacer del canibalismo algo tan cautivante como repulsivo.

Al frente del elenco está el actor australiano Guy Pearce, quien realiza una genial interpretación en el difícil rol del Capitán Boyd, pues su trabajo consiste en hacer agradable a un personaje que es en esencia la antítesis del arquetipo del héroe clásico. Usando más su cuerpo y expresiones faciales, la presencia de Pearce domina completamente la pantalla aún y cuando se personaje apenas y habla en el filme. Sin embargo, él no es el único en brillar en "Ravenous", pues cada miembro del elenco recibe ls oportunidad de mostrar sus talentos. El punto más alto es ciertamente Robert Carlyle, quien hace un sorprendente trabajo como el perturbado Colqhoun, un hombre movido por su obsesión, o mejor dicho, su adicción. El sociópata Colqhoun es una salvaje fuerza de la naturaleza, y Carlyle saca gran provecho del rol sin volverlo cliché ó una caricatura. El Coronel Hart, interpretado por Jeffrey Jones, da al elenco un toque de dignidad y humor negro. Y finalmente, David Arquette, Jeremy Davis y Stephen Spinella en contenidos pero efectivos trabajos que completan esta deliciosa comedia negra.

Fuera de lo común, grotesca y cautivante, "Ravenous" de Antonia Bird es un muy original e interesante vistazo al género Western donde los elementos de horror son agregados en una manera muy inteligente. Mezclando elementos del folklor de los nativos americanos, Griffin y Bird han creado una historia que forma una alegoría de la adicción. Los caníbales son adictos a la fuerza que reciben de la carne humana, y ultimadamente, cada miembro del grupo se encuentra luchando por su propia sobrevivencia. Interesantemente, la directora Antonia Bird es vegetariana, por lo que eso puede explicar la repulsión agregada al consumo de carne. Aunque definitivamente no es un filme perfecto, "Ravenous" es una película refrescante que trae de vuelta a escena un tipo de horror más introspectivo. Más allá del gore y la violencia, el horror se encuentra en lo que el Capitán Boyd se está convirtiendo: él y Colqhoun no son tan diferentes, y el viaje sangriento de Boyd básicamente lo lleva a enfrentar esta verdad. Si acaso hay algún defecto en el filme, es quizás su ritmo un poco demasiado lento, aunque esto es más una breve molestia que un problema real.

El máximo tabú humano, el canibalismo es un acto que involucra sentimientos tanto de fascinación como de repulsión. Desde el "Titus Andronicus" de Shakespeare al clásico filme de explotación "Cannibal Holocaust", el canibalismo ha inspirado múltiples obras de arte a través de la historia, pues es un tema complejo que ha cautivado la mente de los artistas por siglos. En las manos de Ted Griffin y Antonia Bird, el canibalismo resultó en una de las cintas de horror más originales de los años 90s. Una verdadera gema en una década con muy pocos éxitos, "Ravenous" es parte de esos filmes que cerraron la década con broche de oro y auguraron el renacimiento que vivió el género en los años 2000s. Tétrica y lenta, pero a la vez ingeniosa y divertida, "Ravenous", esta extraña mezcla de horror y comedia con género western es una brillante joya del género.

8/10
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25 de mayo de 2012

My Week with Marilyn (2011) @ Habitación 101

A través de sus más de 100 años de historia, el cine como expresión artística ha creado sus propias leyendas, sus propios mitos. Dadas sus característica como medio audiovisual, lo que el cine nos deja son imágenes íconicas que se vuelven parte de nuestra cultura. Así, actores como Charlie Chaplin, John Wayne y Louise Brooks, han dejado para siempre una huella imborrable dentro del imaginario colectivo. Pero ninguno de estos íconos iguala a Marilyn Monroe. El sex symbol por excelencia, Monroe representa una época de glamour y de cambio en el cine norteamericano. Es a la vez ícono de la era del oro y heraldo de los cambios que vendrían. Y esto no sólo por sus películas, sino por su historia personal. Norma Jean Mortensen se volvió Marilyn Monroe y cambió para siempre el concepto de "estrella de cine". Y sin embargo, dentro de esa figura de exhuberante sexualidad y fuerte presencia se encontraba una mujer insegura e incluso frágil que buscaba la aceptación del mundo. Su complicada (y pública) vida) y temprana muerte la volvieron un ícono inmortal que continúa ligado a la industria fílmica norteamericana. Este mito es nuevamente explorado por el cineasta británico Simon Curtis en "My Week with Marilyn", que presenta la historia del viaje de Marilyn al Reino Unido para actuar en "The Prince and the Showgirl" junto a Sir Laurence Olivier. En Habitación 101 se ha publicado mi reseña de la película, y aquí los invito a leerla en sus páginas, donde además hay información relativa a la cultura y las artes.
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18 de mayo de 2012

The Best Exotic Marigold Hotel (2011) @ Habitación 101

Nuevamente he publicado un artículo en Habitación 101, una revista digital para la que ocasionalmente colaboro con reseñas de cine reciente. En esta ocasión, la película en cuestión es "The Best Exotic Marigold Hotel" (llamada en México como "El Exótico Hotel Marigold"), una cinta dirigida por John Madden quien tras haber realizado el thriller "The Debt" regresa a la comedia con una entretenida historia que trata sobre una situación que eventualmente todos enfrentamos: envejecer. Reuniendo a un elenco de gran calidad, Madden presenta la vida de un grupo de ancianos Británicos que se encuentran en un viaje al Hotel Marigold, una casa de reposo en la India en la que pretenden pasar sus últimos años. Las razones que los llevan ahí son diferentes, y es en esas diferencias entre los diversosn personajes donde se encuentra la magia de "The Best Exotic Hotel Marigold", pues más que tratarse de un viaje a la India es simplemente una comedia sobre las relaciones humanas. Con una gran habilidad, Madden logra hilar explorar este tema al ir hilando las vidas de este particular grupo de ancianos, aunque en sí lo interesante de la cinta es ver a Judi Dench, Bill Nighy, Tom Wilkinson y demás figuras clave del cine Británico, compartir la escena y divertirse. Mayores detalles, en la reseña, y no olviden revisar Habitación 101, siempre llena de contenido interesante respecto del cine y las artes. Y por cierto, vienen grandes cambios en el sitio de la revista, así que hay que estar atentos.
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26 de abril de 2012

Intruders (2011) @ Habitación 101

En el año 1996, el director Español Juan Carlos Fresnadillo presentó un cortometraje que tituló "Esposados" y lo llevó a estar nominado a un premio de la Academia. Muchos años después (y tras haber realizado para Danny Boyle "28 Weeks Later" en el 2007), Fresnadillo continua su desarrollo en el género de horror con "Intruders". Titulada en México como "Intrusos", esta cinta de manufactura Española toma a un elenco Británico (encabezado por Clive Owen) para desarrollar una trama basada en uno los miedos más antiguos: el miedo a la oscuridad. Al respecto escribí una nueva colaboración para la revista digital Habitación 101, quienes ya me habían invitado conanterioridad a sumar textos respecto a cine (principalmente de horror). Aunque no del todo lograda, "Intruders" presenta a un Fresnadillo más maduro, y con ganas de explorar un horror más sutil. Su paso por el Reino Unido sin duda lo ha nutrido de influencias pero en cierta forma, "Intruders" está más en línea con esa escuela Española de hacer cine de horror que se ha venido gestando desde los 90s (yo personalmente la llamo afectuosamente "Nueva Ola de Horror Español") y que involucra a directores como De la Iglesia, Balagueró, Plaza, Serra y otros cineastas que han venido imprimiendo una estética muy particular de hacer cine. Más basada en la atmósfera y en el humor negro que en el susto barato. En fin, mayores detalles hay en esta reseña, y además los invito a ver que más hay en Habitación 101, sin duda habrá algo de su interés.
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25 de abril de 2012

The Haunting (1963)

Desde el comienzo de la civilización, la historias de fantasmas y espíritus han existido en muchas culturas a nivel mundial, pues la fascinación con la muerte y lo que viene después está enraizada profundamente en nuestra naturaleza. Esta fascinación se refleja mucho en el género narrativo del horror, volviéndose elemento clave de la literatura Gótica y romántica del siglo 18; pues siendo expresión del antiguo miedo a lo desconocido, era natural que fuera inspiración a muchos tipos de historias pesadillescas. Por supuesto, las historias de fantasmas harían la transición al cinema donde pronto se volverían inspiración clásica de películas macabras. Siendo entonces un importante subgénero del horror, muchas cintas de fantasmas se han realziado a través de los años, sin embargo, si hay una que haya capturado perfectamente la escencia de lo que realmente hace a una historia decasas embrujadas, elevando el subgénero a un nuevo nivel de arte, esa es definitivamente "The Haunting" de Robert Wise.

"The Haunting" (Literalmente "El Embrujo", pero conocida en México como "La mansión de los espíritus") es una historia de una casa, una casa que "nació mala", una vieja mansión llamada "Hill House" debido a las colinas que la rodean. Pero Hill House no es una casa compun, pues por más de un siglo se ha conocido como una de las más sinisestras casas embrujadas con un pasado lleno de muerte y locura. Este infame pasado le ha dió la reputación de estar embrujada. El Dr. Markway, un famoso científico obsesionado con lo sobrenatural, decide llevar a cabo un experimento en Hill House en su deseo de probar que lo sobrenatural existe y que el embrujo es real. Para esto invita a un grupo selecto de gente que él cree capaz de ayudarlo en su misión, pero sólo dos responden el llamado: la clarividente Theo (Claire Bloom) y Eleanor Lance (Juliet Harris), una tímida mujer de pasado misterioso. Luke Sanderson (Russ Tamblyn), el heredero de la casa, se les une escépticamente. Sin embargo, lo que descubrirán en Hill House les cambiará la vida.

Escrita por Nelson Gidding, "The Haunting" es una adaptación de la novela de Shirley Jackson "The Haunting of Hill House" (1959), probablemente la más famosa novela de fantasmas de los tiempos modernos. A pesar de algunos cambios en los personajes, la trama es relativamente fiel a la novela, sin embargo, Gidding ha removido el ligero toque de comedia de la novela y se enfoca claramente en el horror psicológico de la historia. Esto es mejor ejemplificado en la forma en que el guión maneja a Eleanor, quien podría llamarse "la protagonista" (aunque todos tienen un papel importante). Eleanor es la más vulnerable psicológicamente del grupo, y esto se refleja en la forma en que Hill House reacciona a ella, y en el extraño lazo que se forma entre Eleanor y la casa. De hecho, la casa misma funciona como un personaje, como una prescencia que rodea al grupo, acechante. El guión es bastante efectivo en como desarrolla a su grupo de personajes y sus relaciones, así como en la sutil ambiguedad en que los eventos sobrenaturales se desarrollan.

Esta sutil ambiguedad que impregna el guión es soberbiamente vuelta realidad por el director Robert Wise, quien en un genial ejercicio del poder de la sugestión, logra crear una ominosa y muy poderosa atmósfera de terror usando sólamente efectos de luz y sonido. Con una excelente puesta de cámara y la maravillosa fotografía en blanco y negro de Davis Boulton, Wise permanece fiel al tono del guión y literalmente transforma a Hill House en un personaje completo. Habiendo empezado su carrera en la división de horror de RKO Studios bajo la guía del legendario productor Val Lewton, Wise sabe exactamente como hacer terror atmósferico con recursos mínimos, y en "The Haunting", lleva esto al extremo, regresando a ese estilo sutil, minimalista que explota el drama psicológico de la historia. Casi no existen los efectos especiales, pues Wise crea sus horrores jugando con el miedo más antiguo de todos: el miedo a lo no visto.

Como es de esperarse en una cinta basada en la relaciones entre un grupo de personas, el trabajo del elenco es de enorme importancia, pues aunque al cinta es fuerte en estilo visual para crear atmósfera, mucho del poder del filme esta en el desarrollo de sus personajes. Al frente del elenco está Julie Harris como Eleanor Lace, y ella realmente brinda un trabajo sorprendente (probablemente su mejor) como la tímida mujer. Aunque se ha criticado a su interpretación como excesivamente dramática e irritante, realmente dado su carácter es natural que su personaje se desarrolle de esta manera. De hecho, es así para que contraste con la desinibida Theo, interpretada soberbiamente por la hermosa Claire Bloom, quien le agrega una fuerte sexualidad a su rol. Jugando sutilmente con la ambiguedad de su personaje, Bloom crea un personaje complejo que contrasta muy bien con la frágil Eleanor. Richard Johnson es el Dr. Markway, y es muy efectivo en su personaje, agregando mucho carisma a su personaje. Finalmente Russ Tamblyn es perfecto como el escéptico y arrogante Luke.

Estilizada, elegante, y trememndamente atmosférica, "The Haunting" de Robert Wise es quizás el epítome de el estilo "menos es más" que Wise aprendio al laborar con Val Lewton en RKO. Su uso de elementos puramente audiovisuales para crear a la prescencia sobrenatural que habita la casa agrega un gran elemento de verosimilitud que aún se mantiene a más de 50 años de su estreno. Junto a "The Innocents" (1961), el filme de Robert Wise se mantiene como una película clásica de fantasmas que redefinió el género e hizo el horror creible. Si la cinta tiene algún defecto, es quizas el hecho de que sufre de un ritmo algo lento mientras la historia se desenvuelve; sin embargo, este ritmo es escencial para el desarrollo de los eventos que llevan al gran final. Una maravilla de estilo y técnica, "The Haunting" demuestra el gran talento de Robert Wise como un narrador visual. Con la bizarra arquitectura de la mansion y la estilizada fotografía de Boulton, Wise ha creado una gema pura del cine de horror.

En 1999 se produjo un remake de "The Haunting", que curiosamente siguió el estilo completamente opuesto a la filosofía del filme original: un exceso de complejos efectos visuales. Aunque se hubiera esperado que las técnicas modernas hicieran a los fantasmas de Hill House lucir realistas, solo terminaron por hacerlos lucir falsos. Y de hecho, esta gran dependencia en efectos visuales que caracterizó al remake es sólo prueba de que el enfoque minimalista de Robert Wise es superior. Considerada como una de las mejores cintas de horror jamás hechas, "The Haunting" de Robert Wise llevó la historia de fantasmas a un nuevo nivel, haciendola el epítome del género. 18 años después de haber realizado "The Body Snatcher", Wise creo una segunda obra maestra de horror en "The Haunting", y las historias de fantasmas no volvieron a ser las mismas después de ella.

10/10
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Esta reseña fue originalmente publicada en su versión original en Inglés en Cult Reviews el 1 de Abril del 2012. Cult Reviews es un buen sitio para visitar cuando se busca cine de culto.

3 de abril de 2012

The Innocents (1961)

De entre las múltiples obras de ficción Gótica que surgieron durante el la década de 1880s, la clásica historia de fantasmas, "Otra vuelta de tuerca" es definitivamente una de las intrigantes y fascinantes de todas. Las razones de esto son muchas, pero una de las más importantes ha sido la forma ambigua en que James usa a los fantasmas para explorar la psicología de sus personajes. Esta ambiguedad ha sido causa de múltiples debates sobre la naturaleza de la trama, pues la narrativa de James ha generado diferentes interpretaciones a través de los años. Mitad horror sobrenatural y mitad drama psicológico (sin mencionar el subtexto de sexualidad reprimida que se lee en la novela), la riqueza de "Otra vuelta de tuerca" es vasta, lo que ha permitido también una buena variedad de adaptaciones, cada una mostrando una forma diferente de ver la historia. La cinta de 1961, "The Innocents" es una adaptación que permanece fiel a la visión de James, y logra mantener la seductora ambiguedad de la novela.

En "The Innocents" ("Los Inocentes", aunque títulada en Español como "Posesión Satánica"), Deborah Kerr interpreta a la Señorita Giddens, una joven e inexperta tutora contratada por un hombre rico (Michael Redgrave) para trabajar en su casa de campo y cuidar de sus sobrinos, pues él es no tiene el tiempo (ni el interés) en ser la figura paterna de los huérfanos. Tras su llegada, la Srita. Giddens conoce a la Señora Grose (Megs Jenkins), la ama de llaves, y a Flora (Pamela Franklin), una de los niños que cuidará. Todo parece ir bien hasta que reciben la noticia de que el otro niño, Miles (Martin Stephens) ha sido explusado de la escuela por su mal comportamiento. Tras la llegada de Miles, la Srita. Giddens comienza a experimentar eventos extraños en la casa, escuchando y viendo apariciones que la hacen sospechar que la casa está embrujada. La extraña conducta de los dos niños incrementará sus sospechas de que algo o alguien fuera de este mundo pretende tener el control de los inocentes.

Siguiendo al clásico de Henry James de manera muy fiel, el guión de William Archibald y Truman Capote logra capturar exactamente la misma atmósfera de ambiguedad y paranoia que impregna cada página de la novela clásica. La palabra clave del filme es "ambiguedad" pues de hecho, se pudiera incluso decir que los escritores han tomado esa ambiguedad ya inherente en la trama todavía un paso más allá a la par que juegan con cada elemento que tiene la historia: horror sobrenatural, drama psicológico, y ese sutil pero fuerte toque de voluptuosa sensualidad de la represión sexual Victoriana. La trama tiene mútliples giros a medida que se desarrolla, jugando con cada posible explicación para los extraños eventos que ocurren, pero sin dar muchas pistas sobre la naturaleza exacta de lo que está pasando, cuidando sabiamente el misterio y el suspenso hasta el último momento. Finalmente, el soberbio desarrollo de los personajes es otro elemento que hace de esta cinta uno de los más poderososo cuentos de horror realizados en el cine.

Dos años después de dirigir la internacionalmente aclamada "Room at the Top" ("Un lugar en la cumbre"), el director Jack Clayton muestra su talento para adaptar obras literarias con una gran clase y sin dejar de lado la escencia de la trama. Enfocándose enteramente en la Srita. Giddens y los niños, Clayton permanece fiel al tono ambiguo del guión, creando un horror claustrofóbico basado enteramente en la sugestión, dejando a la imaginación de la audiencia la naturaleza del embrujo y la fuenre de los innombrables horrores que tenen lugar en l amansión. Clayton aumenta la inherente sensualidad de la novela de Henry James con una sutileza elegante que es a la vez perturbadora y fascinante. Y por supuesto, la estrella de esta obra maestra es sin duda el impresionante trabajo de fotografía realizado por el legendario Freddie Francis (años después sería uno de los directores clásicos de Hammer films), quien usando una suntuosa fotografía blanco y negro crea una ominosa atmósfera de perdición que es tan espeluznante como bella.

Aunque la fotografía de Freddie Francis es definitivamente de lo mejor de la cinta, "The Innocents" no sería lo mismo sin las grandes interpretaciones de su elenco. La actuación de Deborah Kerr como la Srita. Giddens es un poderoso Tour de Force dramático en el que ella transmite esa sutil mezcla de ingenuidad y sensualidad reprimida que tiene su personaje, haciendo fácil el tener empatía por esa mujer al borde de un descenso en una espiral de miedo y paranoia. Pero aún en las escenas más dramáticas, Kerr mantuene una contención muy apropiada, que evita la teatralidad y lo vuelve más natural. Como los inocentes del título, Martin Stephens y Pamela Franklin son simplemente perfectos, y es sorprendente la madurez que logran para interpretar sus personajes. Stephens en particular es soberbio en la forma en que puede ir de un niño jugetón a una figura siniestra en una forma espeluznantemente natural. Finalmente, Megs Jenkins como la Señora Grose, hace un excelente trabajo en un rol que fácilmente pudo haber sido una caricatura.

"The Innocents" de Jack Clayton es una cinta de horror que basa su impacto en el poder de la sugestión, en el miedo a lo oculto, a lo desconocido; y para hacer esto emplea una ominosa atmósfera sombría y una trama ambigua. En cierto modo, aunque "The Innocents" es una historia de fantasmas, también funciona como horror psicológico, en el que el personaje de la Srita. Giddens comienza a descubrir una nueva cara de su propia personalidad via el contacto con estos niños, quienes parecen estar poseídos. Y dado que ella es la única que experimenta esto, la paranoia comienza a asolarla, aislada en una mansión enorme sin nadie en quien confiar. La forma sutil y elegante en que Clayton crea esta atmósfera es sobrecogedora. Ciertamente, Clayton sabe que el sugerir es mucho más inquietante que el mostrar, y por esto "The Innocents" esta imbuido de una ambiguedad simplemente espeluznante. La magia de "The Innocents" es que, como la novela de Henry James, permite un gran rango de interpretaciones.

Terrorífica y atmosférica, "The Innocents" es un poderoso despliegue de los mejores talentos que la industria Británica tenía durante la década de los 60s, y un libro de texto sobre el gran poder de la sugestión en el cine. Quizás solámente "The Haunting" de Robert Wise (otra historia de fantasmas que se realizaría dos años después) igualaría el soberbio uso que da esta cinta a la fotografía y al diseño de arte para crear una amtósfera Gótica de horror y desolación. Con su excelente fotografía y el maravilloso trabajo de su elenco, "The Innocents" es simplemente una obra maestra del horror Gótico que fácilemente se encuentra entre las mejores películas, no sólo del género de horror, sino del cine en general. Misteriosa, inquietante y cautivante, "The Innocents" es una verdadera joya.

10/10
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Esta reseña fue originalmente publicada en su versión original en Inglés en Cult Reviews el 3 de Abril del 2012. Cult Reviews es un buen sitio para visitar cuando se busca cine de culto.

21 de marzo de 2012

Tyrannosaur (2011)

Desde su trabajo en "In America" de Jim Sheridan en el año 2003, el actor Británico Paddy Considine ganó reconocimiento internacional como un talento promisorio del cine del Reino Unido. Esta reputación se cimentó al año siguiente con "Dead Man's Shoes" de Shane Meadows, donde Considine mostro su talento para interpretar a personajes complejos y oscuros. Sin embargo, Considine estaba interesado en más allá de actuar, y dos años después, escribió y produjo su debut como director: el cortometraje "Dog Altogether". La historia de un hombre vioento al borde de la autodestrucción (parcialmente basada en su padre), "Dog Altogether" terminaría ganando múltiples premios en el año 2007. Cuatro años después, Considine regresó a sus personajes de "Dog Altogether", expandiendo la historia para terminar un retrato personal de sus padres. El resultado es "Tyrannosaur", una poderosa historia de violencia, desesperanza y desconsuelo firmemente enraizada en la tradición Británica del realismo social. Aunque el filme de Considine cuenta con mucho corazón.

En "Tyrannosaur" ("Tiranosaurio", sin título aún en México pero llamada "Redención" en España), Peter Mullen es Joseph, un viudo desempleado cuya vida ha caído en la desesperanza. Alcohólico y con problemas de juego, Joseph mata a su fiel perro en un ataque de ira, un evento que lo hace caer en una crisis emocional en la que descubre que tan bajo ha caído. En su depresión, entra a una tienda de caridad, donde la asustada dueña, Hannah (Olivia COlman), le tiene compasión y lo conforta con una oración. Una mujer profundamente Cristiana, Hannah intenta ayudar a Joseph, pero el violento hombre es inicialmente agresivo hacia su bondad desinteresada, odiando lo que cree es ignorancia por parte de la clase alta. Contra cualquier pronóstico, pronto se vuelven amigos a pesar de ese duro comienzo. Sin embargo, Hannah tiene un oscuro secreto detrás de su vida perfecta, pues ella es abusada mental y fisicamente por su esposo James (Eddie Marsan). Y mientras Hannah se acerca más a Joseph, él comienza a recordar su propio pasado violento, a su esposa fallecida y su problemático matrimonio.

Escrita por Paddy Considine, "Tyrannosaur" es a primera vista un poderoso drama acerca de dos almas atormentadas y el efecto que ambas tienen en cada uno. Es también un estudio sobre la ira y la violencia, particularmente la violencia doméstica, la cual es explorada en "Tyrannosaur" con cruda brutalidad. No sólo en el obvio caso de Hannah, sino en el de Joseph como un antiguo abusador. La búsqueda de redención de Jospeh forma la espina dorsal del filme, pues él intenta encontrar su camino en el mundo sin esperanza en el que vive. El Tiranosaurio del título, aunque es una analogía muy específica dentro de la trama, también podría representar a Joseph como el salvaje depredador cuya existencia ha sido definida por la violencia. Sin embargo, si Joseph es la espina dorsal, Hannah es el corazón de la cinta, pues su lucha es mucho más intima y callada. A través del filme, ella sufrirá una difícil transformación, la cual Considine desarrolla con gran cuidado y una produnda honestidad, manteniendo el tono naturalista pero sin caer en el melodrama barato.

Como director, Paddy Considine muestra un gran talento para transmitir la violencia inherente de la historia mediante imágenes. No gráficamente, sino sugestivamente, la violencia no es mostrada en hechos, sino en consecuencias. Considine se enfoca en la devastación que la violencia deja en las vidas de todos. Joseph, Hannah, el pequeño niño que vive enfrente y la esposa muerta de Joseph; con un lenguaje puramente visual, Considine muestra que la esperanza es poca y la violencia está en todas partes. No la violencia de una guerra o del crimen, sino una que está más cerca, más intima, e igualmente poderosa y destructiva. El trabajo de fotografía de Erik Wilson captura este mundo gris con el toque naturalista y el color desaturado tan comunes en el realismo social Británico, sin embargo, evita el uso de cámara en mano, haciendo que su cámara fluya suavemente en este mundo, con una calma que contrasta con la violencia del filme. Donde brilla más el talento de Considine es en su trabajo con actores, pues saca de ellos interpretaciones muy poderosas y de gran clase.

Pues "Tyrannosaur" es un filme de actores, pues sin duda es su trabajo so mejor del filme. Como Joseph, Peter Mullen regresa al rol de que tuvo en el cortometraje de Considine. Como se mencionó anteriormente, los personajes de "Tyrannosaur" podían fácilmente haber sido estereotipos, pero gracias al guión de Considine, van más allá. Mullen toma ventaja de esto y construye la compleja personalidad de Joseph, un hombre consumido por la ira y la culpa. A medida que se hace viejo y ve a sus amigos morir, algo cambia en él, y Mullen fa gran poder a esta transformación. Sin embargo, el verdadero descubrimiento del filme es el trabajo de Olivia Colman como Hannah, la mujer Cristiana de la tienda. Mejor conocida en Inglaterra como comediante, su interpretación como mujer abusada es simplemente sorprendente en cada detalle. Con solo sutiles gestos, Colman construye un personaje que se revela a medida que la trama se desarrolla, mostrando una personalidad multidimensional que nunca se siente artificial, al contrario, es espeluznantemente verosimil.

Ciertamente, "Tyrannosaur" es un filme que, dada su trama, podría haber sido fácilmente un melodrama barato sobre violencia doméstica y las diferencias sociales en Gran Gretaña. Sin embargo, el director Paddy Considine le da a su filme una honestidad brutal que transforma a la historia en un grito de desesperanza. Muchos filmes (especialment dramas sociales Británicos) han presentado ya tramas de desolación sobre la clase trabajadora, sin embargo, Considine logra hacer un trabajo muy humano dentro de la desesperanza de su historia. Como se mencionó anteriormente, no es realmente un filme gráficamente violento, aunque sí es una película difícil de ver, pues Considine hace que la violencia se sienta a través de sus personajes. Esta relación que Considine establece con sus personajes es otra diferencia entre "Tyrannosaur" y otros filmes similares, pues Considine entra a su mundo como un testigo de sus vida, pero uno con gran respeto por su humanidad. Hay por supuesto un cierto gusto por el shock, pero no uno que sea gratuito, sino uno simplemente realista.

Con un sorprendente despliegue de talento por parte de Mullen y Colman, "Tyrannosaur" es un poderoso drama social sobre dos almas fuertemente dañadas que encuentran cierta paz entre ellas. En las manos de muchos directores, esto podría haber sido una lacrimógena cinta sentimental, pero Considine le da a su filme un toque muy personal que lo vuelve una poderosa experiencia. Aunque es ciertamente un filme lleno de violencia, hay un cierto elemento humano en "Tyrannosaur" que le da un tono diferente, un tono mucho más intimo que lo que cualquier despliegue gráfico de violencia hubiera logrado. Considine intenta entender a sus personajes, y al hacerlo, los vuelve real. No hay ninguna sensación de condescendencia hacia ello, sino de comprensión; no de juicio, sino de amor.

8/10
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