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24 de junio de 2014

El Jorobado (1943)

Durante el siglo XIX, la publicación de novelas en forma seriada, ya sea en periódicos ó en revistas, se volvió una manera muy popular para que un escritor se ganara la vida. Autores de la talla de Charles Dickens, Wilkie Collins e incluso Leo Tolstoy llegaron a publicar sus trabajos de esta manera. En Francia, la novela seriada tuvo su mayor apogeo con las historias de capa y espada, y los amos indiscutibles del género fueron Alexandre Dumas y Eugene Sue. Siguiéndoles los pasos a estos grandes se encontraba Paul Féval, un abogado bretón que con el deseo de tener un éxito literario, publico en forma seriada la novela "Les Mystères de Londres" en 1844. Así comenzaría una carrera que en la literatura popular que tendría su más grande éxito en 1857 con "Le Bossu", en español "El Jorobado". Clásica del género de capa y espada, "El Jorobado" se volvería la obra de Féval más adaptada al cine, y una de las más interesantes se produciría en México en 1943, teniendo en el rol protagónico nada más y nada menos que a Jorge Negrete.

"El Jorobado" comienza con la reunión de un grupo de siete maestros de esgrima en una pequeña taberna. A la reunión llega de improviso Enrique de Lagardère (Jorge Negrete), joven espadachín a quien los maestros reunidos consideran como el mejor duelista en Francia. Lagardère se dirige a enfrentarse nuevamente contra el noble Felipe de Nevers (Alfonso Corona Blake), hábil espadachín quien ha sido el único capaz de vencerlo gracias a una estocada secreta. Sin embargo, en la taberna Lagardère se entera de que el grupo ha sido contratado para asesinar mismo Nevers. Ofendido por la conspiración, Lagardère olvidar el duelo con Nevers y avisarle del plan para asesinarlo. Desafortunadamente, el grupo de espadachines es demasiado para dos hombres, y Nevers cae herido de muerte. Agonizante, Nevers pide a Lagardère que vengue su muerte y cuide de su hija. Lagardère huye de Francia con la hija de Nevers, desapareciendo por años. La llegada de un extraño jorobado a la corte francesa marcará el comienzo de la venganza del exiliado Enrique de Lagardère.

Producida por el ruso Óscar Dancigers y dirigida por el español Jaime Salvador, "El Jorobado" fue la primera cinta que ambos realizaron en México, donde tendrían fructíferas carreras. Adaptada por ambos cineastas, la historia sigue fielmente la trama principal de la novela de Féval, concentrándose totalmente en la venganza de Lagardère contra los asesinos de Nevers. Ciertamente, los guionistas simplifican mucho de la novela y omiten numerosas subtramas que jugaban en la obra de Féval, sin embargo, es bastante afortunado el como Dancigers y Salvador hilan la historia en forma sencilla y económica sin sacrificar la coherencia o el entretenimiento. De hecho, esto último es tal vez lo más logrado de la adaptación que se hace de "Le Bossu", pues se mantiene el tono de intriga y aventura de la novela. Existen cambios notables, siendo el más obvio el que el jorobado Esopo no sea secretario, sino cantante (sacando provecho de las habilidades de Jorge Negrete), pero en general funcionan al mantener el espíritu romántico que hizo a la novela un clásico.

Algo bastante notable de "El Jorobado" (que en otras latitudes tuvo el nombre de "La estocada de Lagardère") es la calidad de la producción con que fue realizada. El director Jaime Salvador da vida a la Francia de la Regencia con un notable aprovechamiento de recursos. Con el apoyo indispensable del fotógrafo Alex Phillips y sobretodo del diseñador de producción Jorge Fernández, Salvador crea una película de época de gran calidad que luce visualmente maravillosa a pesar de sus obvias limitaciones. El talento de Jaime Salvador es precisamente el estar consciente de sus propios limites para sacar el máximo provecho a sus fortalezas. Como en el guión, la sencillez de la realización es lo que vuelve efectiva a "El Jorobado", pues al concentrar su atención en sus personajes Salvador logra encontrar lo épico en lo íntimo. Gran ventaja es que el elenco con el que se cuenta sea de gran calidad, pues aunque ciertamente no son grandes maestros de la espada (Salvador logra cubrir muy bien estas deficiencias), sí lo son del escenario.

Al frente del elenco, Jorge Negrete toma el papel doble del legendario Enrique de Lagardère y el jorobado Esopo. Tan gallardo es el primero como sagaz el segundo, y Negrete logra hacer de ambos algo más que meras caracterizaciones: realmente se aprecia un esfuerzo por parte de Negrete por salir del estereotipo de galán en el que había caído en aquella época y realizar algo que realmente significara un reto. Como Esopo, Negrete se vuelve irreconocible, fascinante, demostrando que había más en él que su clásico "charro cantor". Si bien la interpretación de Negrete en el rol principal es probablemente lo mejor de la cinta, los demás miembros del elenco no desmerecen. Como Felipe de Gonzaga, el actor Ernesto Alonso crea uno de sus personajes mejor logrados, pues aunque es en esencia un villano muy tradicional del cine de aventuras, Alonso le crea una personalidad muy particular. Lo mismo hace Andrés Soler como el peligroso Peyrolles, aunque como se mencionó anteriormente, su habilidad con el arma deja mucho que desear.

Desafortunadamente, no todo el elenco es de la misma calidad, y esto se refleja en Gloria Marín, quien en el importante papel de Aurora de Nevers, no logra estar a la altura de la situación y hace una pobre interpretación que termina ensombrecida por sus co-estelares. Sin embargo, no todo se podría achacar a Marín, pues aunque el rol de Aurora de Nevers es vital en la trama, en la versión de Dancigers y Salvador queda un tanto reducida. Lo mismo ocurre con la viuda de Nevers (interpretada con gran talento por Adriana Lamar), personaje de gran complejidad en la novela que se ve fuertemente reducido en esta adaptación. Quizás lo más criticable a esta versión de "Le Bossu" es que los combates de espadas, tan importantes en la trama de la novela, son pobremente llevados a la pantalla por Jaime Salvador. Los duelos y la famosa "estocada de Nevers" no se pueden apreciar en su totalidad dadas las limitaciones del elenco en cuestiones de esgrima. Como se mencionó anteriormente, los realizadores optaron por excelentes actores, aunque fueran malos espadachines.

Pero si bien las escenas de esgrima no son lo más destacable de la película, es muy notable como Jame Salvador logra capturar la atmósfera de la novela de Féval casi a la perfección: "El Jorobado" es sencilla, divertida e incluso emocionante. Todo lo que una novela seriada (o "de folletín") debería ser. Como película de época, ubicada en Francia y además de género de capa y espada, "El Jorobado" un caso raro (aunque no es el único) dentro de la filmografía mexicana. Ciertamente sería muy interesante que el cine mexicano moderno tomara más riesgos como este de vez en cuando. A final de cuentas, y a pesar de sus problemas, "El Jorobado" es una excelente película que demuestra que detrás del "charro cantor", el legendario Jorge Negrete, había también un actor de enorme talento.

7/10
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17 de junio de 2014

El Tigre de Yautepec (1933)

A mediados del siglo XIX, México se encontraba en un estado de guerra civil, al enfrentarse abiertamente los partidos liberales y conservadores en una lucha por el poder que culminaría en la Guerra de los Tres Años, o Guerra de Reforma. Ante este panorama, el país vivía en una gran inseguridad y no era raro que los caminos estuvieran asolados por grupos de bandidos prestos a atacar a cualquier viajero. Esta es la época en la que se desarrolla "El Tigre de Yautepec", cuarta película de realizador Fernando de Fuentes quien, tras haber realizado el crudo drama bélico "El Prisionero Trece" y la adaptación de la novela costumbrista de Rafael Delgado "La Calandria", optaba por dirigir una película de aventuras un poco más ligera, con reminiscencias del cine norteamericano que conociera al vivir en Estados Unidos en su juventud. Pero aunque en apariencia ligera, "El Tigre de Yautepec" es una cinta que mantiene el tono y temática que definiría la primera etapa de De Fuentes, elevándola de ser un melodrama rural a convertirse en una excelente historia de aventuras.

La historia comienza con el ataque de la banda de El Coyote (Enrique Cantalaúba) a la población de Yautepec, en el estado de Morelos. Los bandoleros arrasan con el pueblo, y se llevan con ellos al pequeño Pepito, quien es dado por muerto por los habitantes del pueblo. Veinte años después, Yautepec se enfrenta a una nueva amenaza en la forma de "Los Plateados", una nueva banda de asaltantes que se ha adueñado de la región. El líder de los Plateados, Julio "El Tigre" (Pepe Ortíz), es un bandolero fiero y decidido que hace frente a los esfuerzos de Doña Lupita (Adria Delhort) por capturarlo. Doña Lupita, madre del desaparecido Pepito, se ha convertido en una influyente líder local cuyo único deseo es la desaparición de todos los bandidos. Doña Lupita desea que su hija Dolores (Lupita Gallardo) se case con el joven Andrés (Joaquín Busquets), pero en realidad ella está enamorada de Julio, sin saber que es el temido líder de los Plateados. Doña Lupita organiza la captura del Tigre, pero el joven bandolero tiene un secreto.

Escrita por Jorge Pezet y el mismo director Fernando De Fuentes, "El Tigre de Yautepec" retoma con éxito las figuras clásicas del western norteamericano y las transplanta al México del siglo XIX, convirtiendo al pistolero del salvaje oeste en un bandolero del valle de México. Como en un buen western, el tema de la dualidad entre lo civilizado y lo salvaje está a flor de piel, con el Tigre como personaje atrapado entre ambos mundos. Por un lado, ha crecido entre bandoleros y los considera su familia, por el otro, está enamorado de Dolores y desea formar una vida con ella. En lo que se diferencia de los westerns tradicionales es en la forma en que se hace de El Tigre un antihéroe, pues a pesar de ser un criminal despiadado que tortura y mata sin temor, nunca deja de ser el protagonista de la historia, y es en suma un personaje más simpático que Andrés, el dedicado (y aburrido) hombre de bien con el que Doña Lupita desea casar a su hija. Aunque el secreto de la identidad del Tigre nunca es realmente un misterio, sí le agrega un toque de morbo a la relación que mantiene con Dolores.

Si bien la película es una historia ligera de aventuras, hay elementos muy destacables en cuanto a la dirección de Fernando De Fuentes. El más importante es sin duda la extraordinaria secuencia del ataque de la banda de El Coyote al pueblo de Yautepec, lograda espectacularmente gracias a un hábil manejo del montaje y un brillante trabajo de fotografía por parte del canadiense Alex Phillips. De Fuentes logra construir una secuencia de gran escala que es a la vez dinámica en su ritmo y fascinante en su composición. De Fuentes perfeccionaría este tipo de escenas en los combates de su clásica "Vámonos con Pancho Villa!". Dejando de lado las trepidantes escenas puramente de acción, "El Tigre de Yautepec" se vuelve un melodrama un poco más convencional, aunque se agradece la ambigüedad con la que De Fuentes maneja las intenciones de El Tigre. Su calidad de antihéroe le da a la cinta una complejidad inesperada en una película en apariencia tan ligera, y De Fuentes logra hacer de su Tigre un protagonista realmente carismático.

En el papel principal de "El Tigre de Yautepec" se encuentra el torero Pepe Ortíz, quien lamentablemente hace un trabajo regular como el bandido del título. Ciertamente, los talentos de Ortíz se encontraban en un terreno muy diferente al de la actuación (su carrera en cine fue corta), pues aunque De Fuentes desarrolla un interesante personaje para él, es poco lo que logra aprovechar. No es que Ortíz haya sido muy malo, sólo que su mediocre trabajo se opaca frente al de sus co-estelares, particularmente Antonio R. Frausto, colaborador habitual de De Fuentes quien en la cinta interpreta a El Rayado, segundo al mando de la banda de los Plateados. Sin duda, Frausto hubiera sido un mejor candidato para interpretar al Tigre. En forma similar a Ortíz, Lupita Gallardo hace un trabajo de mediana calidad como Dolores, y en contraste, Adria Delhort hace de Doña Lupita un personaje complejo, torturada por la desaparición de su pequeño hijo Pepito. En resumen, se puede decir que "El Tigre de Yautepec" tiene unos protagonistas mediocres, apoyados por excelentes actores secundarios.

En general "El Tigre de Yautepec" es una película muy entretenida, que no pretende ser nada más que una historia de aventuras al estilo norteamericano. Y sin embargo, hay detalles, casi chispazos del talento de De Fuentes esparcidos a lo largo de la película que hablan de un cineasta que estaba buscando un estilo propio. Más allá de la ya mencionada secuencia del ataque a Yautepec (que sin duda es un gran logro de técnica y lenguaje), existen momentos donde De Fuentes busca agregar un poco más de complejidad a sus personajes. Por un lado, las dudas del Tigre acerca de su modus vivendi cuando su amor por Dolores le tienta con retirarse a una vida más calmada. Por el otro, el deseo de venganza de Doña Lupita, deseosa de exterminar brutalmente a los bandidos que se han llevado a su hijo. Sin mencionar el incestuoso amor entre los protagonistas, que De Fuentes lleva al límite de lo permitido por la moral de su época. Lamentablemente esto significa que "El Tigre de Yautepec", tras un comienzo explosivo termine convertido en melodrama tradicional.

Aunque mucho menos conocida que las famosas obras de De Fuentes ("Doña Bárbara", "Allá en el Rancho Grande" y por supuesto, la "Trilogía de la Revolución"), esta película es un vistazo interesante al desarrollo del primer gran realizador del cine sonoro mexicano. Ciertamente, está lejos del nivel de las obras maestras ya mencionadas, pero no deja de ser una cinta llena de emoción y aventura al más puro estilo de las novelas de folletín (sin duda hay mucho de la novela "Los Bandidos de Río Frío" de Manuel Payno en la atmósfera de la película), que además trata sobre una época de la historia de México que ha sido poco retratada por el cine. Vale la pena rescatar del olvido a esta pequeña gema de los principios del cine mexicano.

7/10
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25 de mayo de 2014

Godzilla (2014)

En 1954, el productor Tomoyuki Tanaka de los estudios Toho decidió hacer una película que reflejara el horror de la bomba atómica que los japoneses habían experimentado en carne propia tras los ataques a Hiroshima y Nagasaki en la Segunda Guerra Mundial. Trabajando con el guionista Shigeru Kayama y el director Ishirô Honda, el resultado fue la creación de uno de los más grandes iconos del cine de horror: Gojira, mejor conocido como Godzilla, el Rey de los Monstruos. Tras su estreno en 1954, la película "Gojira" inició todo un subgénero cinematográfico (el kaiju eiga) en el que monstruos gigantes luchaban sobre las ciudades, creando toda una mitología en la que Godzilla tenía el rol central. Ya sea como brutal destructor, ó heroico protector de la humanidad, Godzilla ahora forma parte de la cultura pop, representando cuan pequeños somos frente a la furia de la naturaleza. Después 50 años de historia fílmica, Toho decidió dejar a Godzilla descansar por diez años, y en el 2014 su retorno corre a cargo de un estudio norteamericano, en un intento por revivir al mítico monstruo nipón y borrar de la memoria el anterior intento de 1998.

La historia comienza en 1999, cuando los científicos Ishiro Serizawa (Ken Watanabe) y Vivienne Graham (Sally Hawkins) descubren el esqueleto de un monstruo gigante y dos huevos en el fondo de una mina en las Filipinas. Uno de los huevos está roto y hay rastros de que lo que salió de ahí ha entrado en el mar. Mientras tanto, en Japón, una serie de terremotos sacude la planta nuclear de Janjira. Sandra Brody (Juliette Binoche) y un su equipo de ingenieros revisan el estado del reactor cuando una fuerte explosión libera la radiación. Su esposo Joe (Bryan Cranston), el superior de la planta, se ve obligado a dejar morir a su esposa para salvar la ciudad de un desastre mayor. Años después, Joe sigue convencido de que lo que ocurrió en Janjira no fue un sismo normal, ya que repetidamente se le ha negado el acceso a la zona. Su hijo, Ford (Aaron Taylor-Johnson) es ahora un militar y vive distanciado de Joe, considerándolo un loco. Sin embargo, cuando Joe lleva a Ford a Janjira, descubren que lo que se ha ocultado es la existencia de monstruos gigantes, y estos han despertado.

A lo largo de los años, las películas de Godzilla han tocado temas que van desde el horror nuclear hasta la destrucción del medio ambiente. En esta ocasión, la historia escrita por Max Borenstein y Dave Callaham (y sin crédito David S. Goyer y Frank Darabont) presenta a Godzilla como la fuerza de la naturaleza frente a la acción del hombre. Sin embargo, la temática que la historia intenta sostener pierde fuerza pues Godzilla adquiere un rol secundario frente a las criaturas gigantes que los seres humanos han despertado, denominados MUTOs (Massive Unidentified Terrestrial Organism). Dado que la historia gira al rededor de la amenaza que presentan estos monstruos, Godzilla queda reducido a ser casi una especie de deus ex machina andante. Aunque hay un intento por desarrollar una historia humana en contrapeso a los monstruos gigantes, pero el desarrollo de personaje es tan pobre que se limita a explicar la trama. Ciertamente, las cintas de Godzilla nunca han presumido de ser grandes dramas, pero el problema es que en esta nueva versión, el drama humano juega (o intenta jugar) un rol principal.

La razón de esto es que el director Gareth Edwards (quien se diera a conocer con "Monsters" en el 2010) decide enfocar su atención en los personajes humanos que viven el desastre que dejan a su paso los monstruos. Como en su anterior cinta, Edwards mantiene a los monstruos en la oscuridad, mostrando sólo las huellas de la destrucción que van quedando tras la lucha. Si bien en "Monsters" este enfoque funcionaba debido a la cuidada construcción de una fuerte relación entre personajes humanos (sin mencionar lo conveniente para un filme de bajo presupuesto como el suyo), en Godzilla se vuelve inútil al tener personajes unidimensionales y vacíos que no generan empatía. Aunque los efectos especiales son realmente grandiosos (Godzilla no se ha visto jamás tan bien y se respeta el diseño original de los estudios Toho) y se logra capturar la gran escala de la lucha entre los titánicos monstruos, Edwards no deja apreciar totalmente tal trabajo al optar por cortar a las reacciones que sus personajes tienen frente a la lucha. Reacciones no siempre bien expresadas por sus actores.

Aunque las actuaciones no han sido nunca el punto en las cintas de Godzilla, el trabajo realizado por el elenco de esta versión de "Godzilla" es en particular bastante mediocre. A pesar de contar con actores de renombre en el elenco, las actuaciones están lejos de ser lo mejor que estos artistas pueden dar, y mucho de esto es atribuible a la pobre dirección de Gareth Edwards. Bryan Cranston y Juliette Binoche, como Joe y Sandra Brody, brindan un trabajo admirable al lograr el único momento real de drama humano de la cinta. Lamentablemente, su participación es demasiado corta. El protagonista del filme, Aaron Taylor-Johnson (como su hijo Ford), no logra salir nunca del estereotipo de heroico marine estadounidense, e incluso pareciera que poco le importan sus padres o su propia familia. Elizabeth Olsen, que interpreta a su esposa Elle, limita su participación a gritar al ver a los monstruos pelear. Lo más lamentable es ver que Ken Watanabe, David Strathairn y especialmente Sally Hawkins en roles sin ningún peso y cuya única función es la de explicar la trama a la audiencia.

"Godzilla" no es una mala película, simplemente es en extremo mediocre y esto la hace lamentablemente poco memorable. El decepcionante resultado de la cinta es como si el director Gareth Edwards hubiera tomado a Godzilla para intentar hacer una especie de remake de su cinta anterior, "Monsters". Pero con menor suerte. Aunque se agradece el respeto por el diseño original y la mitología del primer "Gojira", así como el que se tome en serio el tema (afortunadamente no hay Minillas o Godzookys); la película no logra capturar la magia de ver dos monstruos luchar en la ciudad. Principalmente porque Edwards no deja observar mucho de la lucha. Y no es que el enfoque de Edwards en el drama humano sea una decisión errónea, sino que este drama no esta construido bien, resultando en una película que se siente aburrida y cansada hasta que llega Godzilla (y llega un poco tarde). Gran parte de esto es adjudicable al guión con que Edwards trabajó, que se basa excesivamente en coincidencias increíbles y diálogos explicativos para avanzar la pobremente desarrollada trama.

Como se mencionó anteriormente, "Gozilla" no es una mala película, es más bien decepcionante. Tras diez años sin el monstruo en pantalla grande y con el respaldo de un gran estudio, se esperaba un épico retorno a la gloria que aprovechara el desarrollo técnico de la industria norteamericana. Lamentablemente, no fue este el caso. Hay incluso cosas que el tan criticado filme de Roland Emmerich ("Godzilla", 1998) ejecuta mejor que esta nueva versión. Aunque hay elementos bastante rescatables en la película (la música de Alexandre Desplat es sin duda uno de ellos), en general la cinta de Gareth Edwards es una película que no logra cumplir la expectativa generada. Hay un progreso, pero aún parece que Hollywood no ha logrado comprender el secreto de Gojira.

5/10
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18 de mayo de 2014

Frozen (2013)

En 1937, los estudios Walt Disney revolucionaron el cine de animación con el estreno de "Snow White and the Seven Dwarfs", su primer largometraje animado. Esto sería el comienzo de una tradición de cine animado que Disney perfeccionaría a lo largo de los años, tomando inspiración de cuentos de hadas famosos para crear clásicos como "Pinocchio" (1940), "Sleeping Beauty" (1959) y "Beauty and the Beast" (1991). Sin embargo, un famoso cuento del autor Hans Christian Andersen había eludido a Disney casi desde el principio: "The Snow Queen". Celebrado como uno de los cuentos más bellos de Andersen, "The Snow Queen" sería parte de un filme biográfico sobre su autor que Disney pretendía realizar en 1943, sin embargo, el proyecto cayó y se dejo en el olvido. Años después, el proyecto de "The Snow Queen" sería resucitado en los 90s, pero nuevamente se consideró difícil de realizar. Finalmente, en el 2008 el director Chris Buck intentaría de nuevo, y aunque fue un proceso lento y tortuoso, finalmente "The Snow Queen" vería la luz en el 2013, en una adaptación muy libre titulada simplemente "Frozen".

"Frozen" (conocida en español como "Una Aventura Congelada"), es la historia de dos hermanas, Anna y Elsa (Kristen Bell e Idina Menzel respectivamente), princesas del reino de Arendelle, ubicado en Noruega. Elsa, posee la habilidad de crear hielo, pero esto no evita que ambas hermanas sean muy unidas. Sin embargo, una noche Elsa lastima a Anna con sus poderes, lo que provoca que sus padres tomen la drástica medida de ocultar a Elsa, y borrar mágicamente la memoria de Anna respecto a la magia de Elsa. Ambas hermanas quedan separadas, pues Elsa se recluye, temerosa de dañar a sus seres queridos con su magia. Cuando sus padres mueren en un naufragio, Elsa debe tomar las riendas del reino, lo que Anna ve como una oportunidad para conocer el mundo fuera del castillo. Durante la coronación, Anna se enamora del príncipe Hans (Santino Fontana) y desea casarse inmediatamente con él, aunque Elsa prohibe dicho matrimonio. Anna discute con Elsa, quien termina por mostrar sus poderes al público. El pueblo la mira con temor, por lo que Elsa huye de Arendelle para establecerse en la montaña como reina de la nieve.

Lejos de ser una adaptación directa del cuento de Andersen, el guión de "Frozen" (escrito por Jennifer Lee, basado en una historia de Chris Buck, Shane Morris y la misma Lee) toma sólo los elementos primordiales del cuento original como base para su universo, y construye una historia diferente a partir de ellos. Creando un lazo familiar entre Anna y la Reina del Hielo, "Frozen" es en esencia una historia sobre dos hermanas que buscan resolver sus diferencias y recuperar la felicidad en la que vivieron en el pasado. Sin embargo, "Frozen" es también una historia sobre aceptación, pues el guión de Lee hace de Elsa, la Reina de Hielo, un personaje complejo que busca definir su identidad, cansada de esconder quien realmente es y deseosa de mostrarse ante un mundo que la condena. Esto último es tal vez el elemento más interesante de la cinta, pues con esto Lee ha creado una "princesa de Disney" como ninguna otra, al volverla un símbolo de la aceptación de uno mismo. Anna por otra parte, es tal vez el ataque más directo al estereotipo de la "princesa de Disney" al ser un personaje que literalmente descubre que la vida no es un cuento de hadas.

Dado el profundo trabajo de Jennifer Lee en el desarrollo del proyecto, se decidió que dirigiera la cinta en conjunto con Chris Buck, y en gran medida su aportación se siente en cada área de la película. Al transformar la historia de la Reina de Hielo, Buck y Lee dieron un giro a lo que podría haber sido una cinta de princesas Disney más. La principal aportación de Lee es el hacer de "Frozen" una cinta moderna que no esconde el ser femenina. Es decir, aunque Disney ya había producido cintas fuera del molde tradicional de la princesa ("Lilo & Stitich" y "Brave" por ejemplo), escudaba o protegía el atractivo masivo de la cinta en el tema de las relaciones familiares. "Frozen" por su parte, aunque el tema familiar es sin duda parte importante de la trama, en el desarrollo individual de Elsa y Anna existe una búsqueda por retratar una visión moderna de la femineidad, atacando las visiones propagadas por los viejos clásicos de Disney. El extraordinario diseño visual de la película, inspirado en estos mismos clásicos ("Cinderella" y "Sleeping Beauty" principalmente), hace más patente la referencia directa.

"Frozen", como las clásicas películas producidas por Disney, es ante todo un musical, por lo que no es extraño ver a Idina Menzel, una veterana de Broadway, en el papel de la Reina del Hielo, Elsa. Aunque Anna es quien lleva la historia en "Frozen", Elsa se vuelve el personaje más interesante de la cinta. Menzel da vida a Elsa capturando perfectamente la mezcla de miedo y poder con los que carga la Reina del Hielo. Esto se vuelve patente en su interpretación del tema "Let It Go", canción que define al personaje y denota que es Elsa el verdadero protagonista de la cinta. Kristen Bell da vida a Anna, quien en su viaje por rescatar a su pueblo descubrirá que el mundo real es muy diferente de lo que sus ojos de princesa habían visto. Aunque Bell hace un gran trabajo como la joven princesa y hace de Anna un personaje lleno de energía y alegría, la poderosa voz de Menzel la opaca en todo sentido. El resto del elenco es en general bastante bueno, aunque son Menzel y Bell quienes realmente brillan en la cinta. Una excepción es Josh Gad, quien como el ingenuo Olaf, hace un personaje inolvidable.

Como se mencionó anteriormente, tal vez "Frozen" no sea la primera película de Disney con un enfoque no tradicional, sin embargo, la calidad artística del trabajo de Chris Buck y Jennifer Lee elevan la cinta a un nivel similar al de los verdaderos clásicos de la empresa. El diseño de arte, de Michael Giaimo (quien trabajara en "Pocahontas"), es sobrecogedor, creando una atmósfera perfecta para el desolador invierno de Arendelle, que hace un paralelo con las emociones de Elsa respecto a su antiguo hogar. La música es tal vez el punto débil de la cinta, pues aunque la cinta cuenta con canciones realmente excelentes (la ya mencionada "Let It Go" por ejemplo), el resto se encuentra lejos de tener el mismo impacto dramático. Sin embargo, y aunque esto es un gran problema en un musical, la cinta no pierde nunca su fuerza gracias al gran cuidado con que los directores Buck y Lee desarrollan su historia. Lo más importante de esto es la forma en que Buck y Lee se adentran en el drama personal que viven sus personajes, lo que vuelve a la trama algo más que una historia de aventura, la vuelve hasta cierto punto, más íntima.

Mezcla de retorno a lo tradicional y reinvención de una vieja fórmula, "Frozen" toma lo mejor de los clásicos animados de Disney y le da un giro moderno que resulta más que bienvenido. Lo más interesante de "Frozen" es que nuevamente prueba que detrás de una gran película, debe haber una gran historia. El inteligente guión de Jennifer Lee es la columna vertebral de esta película, y la pieza instrumental que hace de "Frozen" una suerte de revalorización del cuento de hadas tradicional a la par de una reivindicación para los personajes femeninos en cintas de Disney. Aunque no carece totalmente de defectos, por lo fresco de su temática y su gran belleza artística, es justo considerar a "Frozen" como la película de Disney más importante de los últimos tiempos.

8/10
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23 de enero de 2014

Mercenarios de la Muerte (1983)

Con el estreno de "Enter the Dragon" en 1973, el mundo descubrió el gran talento del artista marcial Bruce Lee. Su trágica muerte, acaecida tan solo seis días antes del estreno de la cinta (primera de Lee para un estudio norteamericano), lo convirtió en una verdadera leyenda del cine de acción. El enorme éxito mundial de "Enter the Dragon" resultaría en una fiebre por las artes marciales que se refleja en la gran cantidad de filmes de artes marciales que se empezaron a producir no sólo en Hong Kong, sino en todo el mundo. Sin embargo, los intentos por entrar en el género resultaron extraños en muchos casos: en Inglaterra la casa Hammer produciría el híbrido de horror gótico y kung fu titulado "The Legend of the 7 Golden Vampires" (1974), mientras que en España los hermanos Calatrava mezclarían comedia en "Los Kalatrava contra el imperio del karate" (1974). En México, el luchador enmascarado Santo participaría en "La furia de los karatekas" y "El puño de la muerte" (ambas 1982), pero la más extravagante cinta mexicana de artes marciales sería estrenada al año siguiente, con el nombre "Mercenarios de la Muerte".

En "Mercenarios de la Muerte" se cuenta la historia de un grupo de monjes orientales del antiguo templo de Shiolang, que tras una gran guerra contra la secta del Dragón Negro se vieron obligados a emigrar lejos de su tierra, llevando sus reliquias y tradiciones a un pequeño pueblo en el norte de México. Los años pasan y lo monjes viven en relativa paz, volviéndose parte importante de la comunidad y estableciendo una escuela donde enseñan sus artes marciales. Sin embargo, con la llegada del siglo XX, una nueva amenaza se cierne sobre los monjes, pues el mercenario Sung Ya (Armando Silvestre), discípulo del Dragón Negro, reúne a un grupo de guerreros de distintas partes del mundo con el fin de destruir a lo monjes y saquear las reliquias de su nuevo templo en México. El venerado maestro Tata (Emilio Fernández) sabe del peligro, y pide al maestro Jin Ho (Aries Bautista) que escoja a los alumnos más avanzados para defender al templo del despiadado Sung Ya. Esta tarea recaerá en los jóvenes Mai Ko (Gregorio Casal) y Chang Piau (Jaime Moreno), quienes tendrán que enfrentarse a los mercenarios de la muerte.

Como puede apreciarse dada la trama, "Mercenarios de la Muerte" pretende hacer una mezcla entre el cine de artes marciales y el Western. Aunque suena extraña, la idea de mezclar estos géneros no es del todo desatinada, pues el moderno cine de artes marciales que surgió con Bruce Lee se nutría directamente de los arquetipos e historia clásicas del Western ("Meng long guo jiang" del mismo Lee es el ejemplo perfecto). El guión de "Mercenarios de la Muerte", escrito por Avinadain Bautista, no sólo toma elementos del Western, sino que literalmente ubica a sus monjes orientales en un pequeño pueblo del salvaje oeste. La historia tiene las pretensiones de una gran épica, con la llegada de Sung Ya obligando a los monjes a preparar la defensa del pueblo que les ha dado asilo. Sin embargo, al crear este híbrido de Western y artes marciales, Avinadain Bautista opta por explotar los viejos clichés de ambos géneros, diluyendo lo épico de la historia en largas escenas de entrenamiento, diálogos supuestamente filosóficos y pobres peleas de cantina, olvidando desarrollar el drama de sus personajes, que son más bien estereotipos andantes.

Pero aún y que el guión es de una calidad más bien regular, la cinta podría haber resultado en una interesante (aunque curiosa) cinta de artes marciales si no fuera por la desastrosa dirección por parte de Manuel Muñoz y Gregorio Casal. De entrada es claro que la cinta no tenía un gran presupuesto dado que está realizada en lo que parecen ser olvidados sets de aquellos viejos westerns de los Estudios América. Esto no sería gran problema si no fuera porque la simplona puesta en cámara que emplean los directores no hace sino hacer más notorio lo falso de la escenografía. De igual forma, la realización de las peleas (punto principal en un filme de artes marciales) es deficiente, no sólo por la mala ejecución de muchos de los peleadores (Aries Bautista es la excepción) sino por que se filma de forma en que no se puede cubrir estas deficiencias y es claro que muchas veces no hay contacto entre los actores. La fotografía, a cargo de los veteranos Fernando Colín y Ángel Bilbatua, va de regular a bastante mala, como ejemplifica la pobremente iluminada pelea final en la que difícilmente se puede distinguir lo que ocurre.

Las actuaciones son otro gran punto negativo de "Mercenarios de la Muerte". El que el legendario actor y director Emilio "el Indio" Fernández se preste para participar en un proyecto de este nivel es tal vez sintomático del estado en que la industria cinematográfica mexicana se encontraba en esa época. La actuación del Indio como el Tata (monje de Shiolang inexplicablemente vestido de vaquero) básicamente se limita a recitar sus líneas con severidad, aunque en ocasiones hay atisbos del talento y carisma del viejo cineasta. Los protagonistas, Jaime Moreno y Gregorio Casal hacen tal vez los peores trabajos de sus carreras. Moreno, quien tiene un peso mayor en la cinta, se limita a lucir bien ante la cámara e intentar moverse con la gracia de un artista marcial. El personaje de Casal es un poco más complejo, pero el actor es incapaz de establecer la profundidad de su personaje y llena su actuación de clichés. Armando Silvestre es probablemente el único actor del elenco que entendió que lo único que podía funcionar en tal debacle era exagerar el melodrama, y hace de su trabajo una medianamente aceptable imitación de Fu Manchu.

Difícilmente se puede encontrar algo que rescatar en esta extraña cinta de artes marciales en que las incongruencias y la incoherencia son constantes. Y aunque uno pudiera pensar que el bajo presupuesto y el guión mediocre son responsables del caos de la cinta, es realmente una cuestión de mala dirección la que genera la mayoría de los problemas. Por un lado, no hay una clara definición del espacio en que se desarrolla la trama, por lo que en ocasiones el templo parece estar muy cerca del pueblo y en otras no (a conveniencia de la historia). Como se menciono anteriormente, tampoco existe un cuidado en la narrativa visual de la película, como si la cámara se hubiera colocado en un lugar arbitrario sin pensar claramente en que estaba a cuadro. Finalmente, la edición sonora es otro gran descuido pues la película, al carecer de sonido directo, está doblada de la peor forma posible: sin sincronía, sin continuidad e incluso algunos actores doblan personajes que no interpretaron. Esto solo puede significar que la cinta vivió una producción muy problemática, y tal vez sea por eso que hay dos directores y dos fotógrafos en los créditos.

A pesar de ser uno de los más grandes desastres de la cinematografía mexicana, "Mercenarios de la Muerte" tiene un extraño carisma. Tal vez sea el hecho de que es inusual ver una cinta de artes marciales hecha en México, ó el ver a grandes actores de la vieja guardia (Fernández y los hermanos Víctor y Tito Junco) envueltos en un proyecto tan problemático como este. Tal vez es la gran ingenuidad con la que parece que fue realizada dado lo inverosímil que resulta en muchas ocasiones. Sea como sea, lo cierto es que involuntariamente, "Mercenarios de la Muerte" hace una gran comedia de errores bastante surreal. Dentro de los cientos de filmes de artes marciales realizados a partir del éxito de Bruce Lee (y vaya que fueron muchos), "Mercenarios de la Muerte" es sin duda uno de los más bizarros y más mal realizados de todos los tiempos.

2/10
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24 de diciembre de 2013

Captain Phillips (2013)

El 8 de abril del 2009, un grupo de cuatro piratas somalíes abordaron el barco MV Maersk Alabama cuando se encontraba a 240 millas náuticas de la costa de Somalia. Al frente del MV Maersk Alabama se encontraba el capitán Richard Phillips, que tenía como misión llevar el cargamento a Mombasa, Kenia. La situación se tornó complicada cuando al no poder llevarse el barco, los piratas tomaron de rehén al capitán Phillips y huyeron en un barco salvavidas. Todo terminaría en un arriesgado rescate por parte del equipo SEAL de la marina estadounidense. El secuestro y rescate del capitán Phillips pronto se convirtió en noticia internacional, por lo que pronto se comenzó a preparar una adaptación cinematográfica. Tomando como base la crónica del secuestro escrita por el mismo Phillips, "A Captain's Duty: Somali Pirates, Navy SEALS, and Dangerous Days at Sea", el director Paul Greengrass y el guionista Billy Ray desarrollaron una historia con la intención de retratar el intenso drama de la historia. Con el sencillo nombre de "Captain Phillips" y Tom Hanks al frente del elenco, el intento no es malo, pero tampoco sorprendente.

En "Captain Phillips" (literalmente, "Capitán Phillips"), Tom Hanks interpreta al epónimo protagonista, el capitán Richard Phillips, quien toma el mando del carguero MV Maersk Alabama en el puerto de Salalah, en Omán. Su destino, Mombasa, lo obliga a seguir la peligrosa costa de Somalia, donde frecuentemente se viven ataques de piratas. Al mando del Maersk Alabama, Phillips muestra una excesiva preocupación por la seguridad, lo que no lo hace muy popular con su tripulación. Al mismo tiempo, el joven pirata somalí Abduwali Muse (Barkhad Abdi) reúne a una tripulación de cuatro personas con el fin de capturar un barco. Muse desea demostrar su valía como pirata, dado que es constantemente menospreciado por sus compañeros. El 8 de abril, los destinos de Muse y Phillips se enfrentan cuando la tripulación de Muse toma por asalto el MV Maersk Alabama, haciendo realidad los peores miedos de Phillips. Determinado a proteger a su tripulación, Phillips requerirá de todo su ingenio y habilidad para enfrentar a Muse y mantener el control de la difícil situación.

Escrito por Billy Ray (co-guionista de "The Hunger Games"), el guión de "Captain Phillips" procura no ser solamente un recuento de la historia de Phillips, sino hacer un estudio de la relación entre dos personajes aparentemente muy diferentes: el capitán Phillips y el capitán Muse. Al inicio, vemos a ambos preparar el viaje definitorio, Phillips revisando su barco mientras que Muse escoge a su tripulación de entre los jóvenes somalíes de su tribu. Phillips se enfrenta al descontento de su tripulación, mientras Muse se ve humillado por sus compañeros. Finalmente, ambos capitanes se enfrentan en una lucha de resistencia, con Phillips intentando manipular a Muse mientras que el joven pirata trata de demostrar (a su tripulación y a sí mismo) que él es el jefe. Este enfoque es interesante en el sentido de que permite adentrarse en el personaje de Abduwali Muse de una forma más humana, explorando sus miedos y sentimientos, dándole dimensiones más complejas que las de un villano típico. Esta atención a la psicología de los personajes es sin duda una gran virtud del guión de Ray, pero insuficiente para sostener el peso de la cinta.

Al timón de "Captain Phillips" se encuentra el director inglés Paul Greengrass, quien no es del todo ajeno a realizar filmes basados en tensas historias de la vida real (como prueba "United 93" del 2006). En "Captain Phillips" Greengrass imprime nuevamente su familiar estilo de cámara en mano, que da un tono de realismo documental a la película. La cámara del cinematógrafo Barry Ackroyd (quien ya había trabajado con Greengrass en "Green Zone" y en la ya mencionada "United 93") se adentra en la escena casi como participante más que como mero testigo de la acción, logrando capturar el drama humano que se desarrolla entre los personajes. Y es que es la difícil relación entre Phillips y Muse la que funciona como motor de la cinta. Ackroyd y Greengrass logran retratar esa relación que se forma no sólo en diálogos, sino en miradas y silencios. Sin embargo, cabe mencionar que el ritmo de la cinta decae en cierta forma, pues aunque Greengrass construye la tensión de un enfrentamiento entre piratas y tripulación, al momento en que Phillips es secuestrado, el drama se va por otro camino, y Greengrass no logra seguirlo del todo.

Son las actuaciones las que sin duda forman el mayor atractivo de "Captain Phillips", pues es en duelo actoral entre el veterano Tom Hanks y el debutante Barkhad Abdi donde está la fuerza de la cinta de Greengrass. Hanks retoma el rol de hombre ordinario que le ha dado tanto éxito en su carrera. Como Phillips, Tom Hanks construye a un personaje diferente del héroe típico: es un hombre común, arrogante y orgulloso, lleno de defectos pero con una fuerte determinación. Tom Hanks logra realmente desaparecer en el personaje y hacerlo real de una manera descarnada y verdadera. El joven Barkhad Abdi debuta en el cine haciendo un trabajo de un nivel sorprendente en el papel del pirata somalí Abduwali Muse. Greengrass, adepto a emplear actores con poca ó nula experiencia, tiene el gran mérito de encontrar y saber guiar a un talento como el de Abdi, que logra realmente capturar no sólo la esencia de un personaje tan complejo como Muse, sino el espíritu mismo del pueblo somalí, que vive oprimido y encuentra en la piratería una manera de sobrevivir.

Como se mencionó anteriormente, es este el gran mérito de "Captain Phillips", el lograr construir personajes complejos en un mundo que no es blanco y negro. El reconocer la humanidad en sus personajes y partir de ahí para elaborar su discurso: Muse es a fin de cuentas, un joven pescador con sueños que parecen imposibles en su difícil realidad. Sin embargo, de aquí surge un problema en el drama que "Captain Phillips" desarrolla, pues llega un momento en que la historia se vuelve más interesante desde la perspectiva de los piratas. No sólo es el hecho de que se ha logrado que Abduwali Muse sea tan o más simpático que Phillips, sino que finalmente es una historia donde un grupo de cuatro jóvenes piratas se enfrentan al ejército más poderoso del mundo. La cuestión de la supervivencia de Phillips se achica frente a la tragedia de Muse, quien sólo busca una salida y que, como muchos de sus sueños, es imposible de lograr. Y sin embargo, a pesar de lo fascinantes que podrían resultar estos personajes, Greengrass retorna a la fórmula tradicional en el clímax para recordarnos que eran los malos de la película.

Finalmente, pareciera que "Captain Phillips" se debate entre ser dos tipos de película, por un lado se encuentra un drama que retrata una situación real y explora a los personajes como seres humanos complejos y reales; y por el otro una cinta de supervivencia donde se tiene claro quienes son los buenos y quienes los malos. En "Captain Phillips", Greengrass pareciera haber comenzado haciendo la primera película y terminando en la segunda. Al final de la cinta, pareciera que el tenso conflicto entre Phillips y Muse se diluye en el dispar enfrentamiento entre los piratas y la eficiente marina estadounidense. Aunque técnicamente impecable y con dos brillantes actuaciones por parte de Tom Hanks y Barkhad Abdi, "Captain Phillips" carece un poco de tacto al hablar del complejo tema de la piratería somalí y se pierde al intentar resolver el conflicto en el que se mete.

6/10
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21 de noviembre de 2013

La Torre de los Siete Jorobados (1944)

A pesar de ser el lugar de origen del brillante pionero del cine fantástico, Segundo De Chomón (cuyos cortometrajes rivalizan incluso con los de su famoso contemporáneo Georges Méliès en términos de calidad e inventiva), la filmografía española en lo que se refiere a cine de horror es sorprendentemente pobre en los años previos a la década de los 60s, cuando Jesús (mejor conocido como Jess) Franco inaugura el horror español. Esto fue el resultado del difícil clima político que reinaba en el país durante el régimen del dictador Francisco Franco y la fuerte censura gubernamental. De hecho, aunque se realizaron un par de filmes de fantasía antes de 1962, la única película de horror hecha y derecha fue una poco conocida obra titulada "La Torre de los Siete Jorobados", dirigida por Edgar Neville y basada en una popular novela de Emilio Carrere. Sin embargo, a pesar de ser el único ejemplo propiamente dicho de cine de terror de la España de la década de los 40s, este filme es mucho más que una mera curiosidad histórica, es realmente una gema olvidada del género.

Teniendo lugar en el Madrid del siglo 19, "La Torre de los Siete Jorobados" comienza cuando un joven de nombre Basilio (Antonio Casal) decide jugar a la ruleta, con la esperanza de reunir suficiente dinero para invitar a salir a la chica de la que está enamorado. De pronto, un misterioso personaje (Félix de Pomés) aparece de la nada, enfundado en una capa negra y con sombrero de copa del mismo color. El extraño le indica a Basilio exactamente a que número apostar para ganar el juego. Siguiendo sus consejos, Basilio logra ganar una pequeña fortuna, por lo que Basilio se acerca a agradecer al extraño. Al hablar con él, descubre que la misteriosa figura es en realidad el fantasma de Don Robinson de Mantua, un famoso arqueólogo que se había suicidado algunos años atrás. A cambio de la ayudad brindada en la ruleta, Don Robinson le pide a Basilio que proteja a su bella hija Inés (Isabel de Pomés), y le ayude a resolver el crimen de su muerte, pues Don Robinson fue asesinado. Así, Basilio se irá involucrando en un misterio que lo llevará a encontrar la entrada de la Torre de los Siete Jorobados.

Como se menciono anteriormente, "La Torre de los Siete Jorobados" está basada en la novela del mismo nombre escrita por Emilio Carrere (con colaboración de Jesús de Aragón), sin embargo, hay múltiples diferencias entre la novela y la película, particularmente en el tono que los guionistas Edgar Neville y José Santugini le dan a la historia. Mientras que la novela tiene un humor negro más bien sombrío, Neville prefiere darle a su película un tono bastante ligero, mucho más parecida al de las películas de horror y aventura que se producían en Estados Unidos por aquella época (filmes que fueron una gran influencia en Neville) que al de la obra en la que se basa. Esto no es necesariamente una equivocación, pues la película se vuelve una interesante mezcla de misterio, humor y suspenso que se mantiene entretenida precisamente gracias a que el guión afortunadamente evita ser demasiado solemne o simbólico. Aunque se podría argumentar que la trama es derivada del estilo típico del cine de aventuras de Hollywood, "La Torre de los Siete Jorobados" mantiene una cierta atmósfera que la vuelve poco convencional.

Si bien, esto último es gracias a que donde la película realmente destaca en es su ejecución, pues el director Neville da un acertado uso al excelente trabajo de fotografía realizado por Henri Barreyre y Andrés Pérez Cubero. La fotografía, inspirada en el alto contrasto del cine expresionista, le da a la película un belleza sobrenatural. Sin embargo, la más sorprendente virtud de la cinta es su maravilloso diseño de arte, que tiene como centro a una espeluznante Torre de los Siete Jorobados que, como la fotografía, tiene un bello estilo expresionista que pareciera salido de un filme alemán de los años 20s. El contraste entre el expresionismo surreal de la Torre con la atmósfera natural de las calles de Madrid (en escenas filmadas en locación) le da a la película una efectiva y oscura sensación onírica, como si el viaje de Basilio a este mundo subterráneo en el que se esconde la Torre fuera el descenso a una pesadilla. Finalmente, lo que hace realmente funcionar a toda esta mezcla de influencias es el humor que le imprime Neville a la película, que le da a su versión de "La Torre de los Siete Jorobados" una personalidad propia.

El elenco es en su mayoría, bastante efectivo, con Antonio Casal en el papel principal realizando un muy buen trabajo al manejar el lado cómico de su personaje (pues Basilio, aunque noble y bien intencionado, es también un tanto cobarde y particularmente ingenuo), que se vuelve de gran importancia dado el tono que maneja Edgar Neville en la película. Como su contraparte, Inés, la actriz Isabel de Pomés es buena, aunque nada realmente espectacular. Sin embargo, esto puede achacarse al hecho de que su personaje está pobremente desarrollado y es más una estereotípica damisela en apuros, lo cual no brinda muchas oportunidades a De Pomés para hacer más allá de un buen trabajo. Por otro lado, Guillermo Marín es extraordinario como el Doctor Sabatino, realizando una interpretación que bien podría contarse dentro de las mejores en el horror español. Marín logra alcanzar la mezcla perfecta entre amabilidad encantadora y perversa crueldad que hacen a Sabatino un personaje tan interesante. Finalmente, Félix de Pomés es bastante divertido como Don Robinson, a pesar de su limitado tiempo en pantalla.

Ahora bien, aunque "La Torre de los Siete Jorobados" es ciertamente una película excelente y bastante entretenida, está también lejos de ser perfecta. Su principal problema es que en el intento que hace Neville por imitar a los filmes estadounidenses de mayor éxito comercial, no sólo toma sus virtudes sino también sus defectos, principalmente la dependencia de aquellos filmes en los clichés del género. Aunque la película tiene ese maravilloso estilo expresionista y la premisa es ciertamente ingeniosa, la trama se desarrolla de maneras muy convencionales y, aunque entretenida, definitivamente no alcanza el nivel artístico que podría haber tenido. El resultado se siente como si Neville hubiera optado por simplificar demasiado las cosas para el espectador. Esta dependencia en el lugar común y la broma fácil hacen predecible lo que bien pudo haber sido una fascinante historia de misterio y horror. Sin embargo, esto finalmente no es tan grave como podría sonar, y aunque no sin defectos, "La Torre de los Siete Jorobados" se deja disfrutar sin problema.

Por supuesto, esta última crítica bien podría sonar a una exageración, pues "La Torre de los Siete Jorobados" no tiene mayor presunción que ser una historia divertida, y el realizador Edgar Neville cumple esto en su totalidad: la película brinda un buen rato al seguir a Basilio a medida que se adentra en los horrores de la Torre de los Siete Jorobados. Aunque aún faltarían muchos años para que el cine de horror resurgiera en España, "La Torre de los Siete Jorobados" es un humilde pero significativo escalón en la historia del género en el cine español. Por esta sencilla razón, así como por sus ya mencionadas virtudes artísticas, "La Torre de los Siete Jorobados" es más que una mera curiosidad, es realmente el primer clásico de horror realizado en España.

8/10
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18 de diciembre de 2012

7 Women (1966)

Reconocido como uno de los grandes maestros en la historia del cine, el director norteamericano John Ford dejó un legado artístico bastante rico a lo largo de su larga y prolífica carrera. Aunque conocido principalmente como director de Westerns (género al que contribuyó obras definitorias como "Stagecoach" o "My Darling Clementine"), la obra de John Ford muestra a un cineasta bastante versátil y capaz de abordar diversos tipos de historia. Lamentablemente, este otro lado de la obra de Ford ha quedado un poco opacado por el gran éxito de sus clásicos Westerns, pero es una interesante faceta que bien vale la pena revisar. El ejemplo perfecto de esto es el filme "7 Women", cinta que cierra la carrera de John Ford al ser el último largometraje de ficción que realizara (más no su último trabajo, pues realizaría el documental "Chesty: A Tribute to a Legend" en 1970). Al ser un filme centrado totalmente en un grupo de personajes femeninos, pareciera un filme inusual para el legendario director de Westerns, pero la verdad es que esta obra maestra es la perfecta despedida para un grande del cine.

Ubicada en la China de 1935, "7 Women" (ó "7 Mujeres") narra las tribulaciones que vive el personal de una misión religiosa en una región remota. Liderado por la Srita. Agatha Andrews (Margaret Leighton), el personal consiste de su asistente, la Srita. Argent (Mildred Dunnock), el profesor Charles Pether (Eddie Albert) y su esposa Florrie (Betty Field), y finalmente la joven Emma Clark (Sue Lyon). En la misión se espera con ansias la llegada de un nuevo doctor, pues la situación es complicada ya que hay rumores de que la peligrosa banda del bandido Tunga Khan (Mike Mazurki) ronda en la región. Sin embargo, para sorpresa de los habitantes de la misión, el nuevo doctor es una mujer, la Dra. Cartwright (Anne Bancroft), quien no tarda en chocar con la personalidad de la estricta Srita. Andrews dada su cínica actitud y su abierto desdén por la religión. A pesar de esto, Cartwright probará ser de gran ayuda, al tener que atender problemas como el avanzado embarazo de la Sra. Pether, y el azote de una plaga entre la población. Sin embargo, su reto más grande vendrá con la llegada de Tunga Khan a las puertas de la misión.

Escrita por Janet Green y John McCormick, "7 Women" es una adaptación de una historia corta titulada "Chinese Finale" escrita por Norah Lofts (que ya había sido llevada a la televisión como parte de la serie "Alcoa Theatre" en 1960). El drama principal de "7 Women" se centra principalmente en el conflicto entre la Srita. Andrews y la Dra. Cartwright, empleando el contraste entre ambas personalidades como base para hacer un estudio sobre la moralidad, la religión y la relación entre ambas. Mientras que para la Srita. Andrews la conducta de la Dra. Cartwright es a todas luces atea e inmoral, son a final de cuentas las acciones de la ruda recien llegada las que prueban ser más benéficas para la misión que la estricta disciplina de la Srita. Andrews. Como puede apreciarse, "7 Women" no es tanto una aventura épica, sino más bien un íntimo estudio de personajes donde se van diseccionando las personalidades de las mujeres del título, que enfrentadas a la adversidad, deben aprender a colaborar a pesar de sus diferencias personales.

En su última cinta como realizador, John Ford muestra su gran maestría detrás de la cámara al dar vida a la historia de Lofts con una apropiada y muy interesante sutileza. Como se mencionó anteriormente, a pesar de su exótica locación, "7 Women" es en realidad un intenso drama de corte más íntimo, por lo que el director John Ford adapta su particular estilo para realmente adentrarse en el microcosmos de la misión. Ford deja un poco de lado el preciosismo visual (aunque la fotografía de Joseph LaShelle es brillante) en favor de un mayor enfoque en sus personajes. Con una ágil narrativa visual, Ford retrata a los integrantes de la misión con gran detalle, cuidadosamente desarrollando sus diferentes personalidades para beneficio de la trama. A final de cuentas, el ataque de Tunga Khan es sólo un pretexto para llevar al límite las diferencias entre la Srita. Andrews y la Dr. Cartwright. Ciertamente, el conflicto principal de la historia era un tema de interés para Ford, quien ya desde su clásica "Stagecoach" (1939) había tratado el complejo tema de la hipocresía de la moralidad.

Naturalmente, siendo "7 Women" una cinta basada en las relaciones entre los personajes, las actuaciones cobran una mayor importancia en su éxito. Afortunadamente, las actuaciones en "7 Women" son de una calidad soberbia, empezando por una Anne Bancroft que completamente domina la pantalla en su papel de la Dra. D.R. Cartwright. Aunque Bancroft no era la primera opción para el papel, su trabajo es realmente sorprendente, logrando canalizar fielmente la compleja personalidad de Cartwright, endurecida por la frustración de verse discriminada por ser mujer. Su contraparte, Margaret Leighton, hace un fabuloso papel como la Srita. Andrews, la estricta y devota líder de la misión. Lo interesante respecto a Leighton es que logra evtar hacer de su personaje una caricatura, y captura con habilidad las sutilezas que involucra su personaje. La joven Sue Lyon hace un aceptable trabajo como Emma, quien se ve dividida entre su fidelidad a la Srita. Andrews y su admiración por la Dra. Cartwright. El resto del elenco es bastante bueno, aunque ciertamente, las joyas de la cinta son Bancroft y Leighton.

En primera instancia, podría parecer extraño que John Ford, quien prácticamente creara la iconografía del salvaje oeste en sus Westerns, se abocara a la realización de un filme protagonizado casi exclusivamente por mujeres. Sin embargo, "7 Women" es una cinta que en su temática se aproxima al cine de Ford más de lo que pudiera parecer a primera vista: como muchos clásicos de Ford, "7 Women" narra el conflicto de un grupo de diferentes personajes unidos por las circunstancias. Además, el personaje de la Dra. Cartwright tiene mucho en común con los vaqueros de Ford, al estar claramente fuera de los estándares de la "civilización". Cartwright es fuerte, independiente y dueña de sí misma, lo que representa una amenaza para la disciplina de Andrews (que por cierto, tiene mucho de represión sexual). El papel que juega la religión en la historia es muy interesante, pues Ford hace de "7 Women" una crítica a la hipocresía de una actitud santurrona basada más en juicios morales que en verdaderos actos de sacrificio.

Ciertamente, "7 Women" no es una película totalmente carente de defectos (el más obvio sin duda el hecho de que es más que notorio que está filmada enteramente en un set), más sin embargo, dichos defectos son totalmente opacados por sus virtudes. Debido a sus inusuales características, "7 Women" es usualmente olvidada al discutir la filmografía de John Ford pero, lo cierto es que en general esta cinta resume a la perfección la totalidad de la obra de este gran cineasta. Dotada de gran belleza visual, un inteligente guion y soberbias actuaciones, "7 Women" cierra con broche de oro la brillante carrera del legendario director John Ford. Si hay alguna duda, basta sólo ver la escena final, con la que Ford se despide del cine de una manera tan melancólica como bella.

10/10
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23 de junio de 2012

The Hunger Games (2012)

De acuerdo a la escritora Suzanne Collins, el concepto que se convertiría en "The Hunger Games" le surgió mientras cambiaba de canal en su televisor, y observo el contraste entre los reality shows y la guerra en Iraq. Con estas imágenes en la cabeza, Collins tomó el mito de Teseo como base y desarrollo una novela de ciencia ficción y romance sobre una sociedad futurista donde la televisión y la muerte están fuertemente relacionados. Publicada en el año 2008, "The Hunger Games" apareción en un momento en que la literatura para jóvenes adultos se encontraba en su mejor momento en cuanto a ventas: Stephanie Meyer se encontraba en la cima con "Twilight" y existía un público cautivo que recibió a los libros de Collins con los brazos abiertos. Naturalmente, una adaptación cinematográfica no se hizo esperar, y cuando la serie de cintas de "Twilight" está por terminar, el director Gary Ross iniciaría la serie de cintas de "The Hunger Games".

"The Hunger Games" (ó "Los Juegos del Hambre") ocurren en la futurista nación de Panem, la cual está formada por doce distritos gobernados por un Capitolio. Tras la rebelión y eventual destrucción del Distrito 13, el Capitolio instauró los Juegos del Hambre, un evento televisado en cadena nacional donde dos jóvenes de cada distrito, un hombre y una mujer, son seleccionados en una lotería anual como "tributos" para pelear entre sí en una lucha a muerte, hasta que quede sólo uno de ellos. La historia comienza en el empobrecido Distrito 12, cuando la joven Primrose Everdeen (Willow Shields) es escogida como tributo para los 74° Juegos del Hambre. Al ver esto, su hermana mayor, Katniss (Jennifer Lawrence), decide intercambiar su lugar con ella y participar a los Juegos del Hambre, pues sabe que su pequeña hermana Prim no sobreviviría. Este acto de Katniss será su entrada a los Juegos y el principio de su lucha contra el Capitolio.

Adaptada a la pantalla por la misma Suzanne Collins en colaboración con el guionista Billy Ray y el director Gary Ross, "The Hunger Games" es relativamente fiel a la novela que la origina, narrando el progreso de Katniss y su compañero de Distrito, Peeta (Josh Hutcherson), através de los Juegos, así como la relación que se va formando entre ambos. Como la novela, el guión se enfoca totalmente en el personaje de Katniss, y a tarvés de sus ojos nos adentra a esta sociedad donde el entretenimiento controla a las masas. Sin embargo, otra herencia de la novela es que se da un mayor peso a la relación que se forma entre Katniss y Peeta y el conflicto que esto causa en la joven en relación a sus sentimientos por su mejor amigo Gale, quien se quedó en el distrito. La historia se mueve ágilmente, aunque se resienten los detalles eliminados en la adaptación, pues muchos aspectos de la trama quedan explorados muy superficialmente.

El director Gary Ross emplea una serie de estilos visuales bien definidos para narrar su cinta, apollándose en el efectivo trabajo de cinefotografía de Tom Stern. Para esto, brinda un deslavado look de la Gran Depresión para el humilde Distrito 12, y lo contrasta con el colorido mundo kitsch del Capitolio. Sin embargo, con el afán de imitar el estilo de la reality tv, Ross y Stern abusan un poco del "shaky cam", que se vuelve un tanto molesto. El diseño de producción de Philip Messina es bastante interesante pues, con un cierto grado de minimalismo en su construcción, logra un estilo futurista que genera la atmósfera apropiada sin robarle cámara a la historia, que es en lo que el director Gary Ross se enfoca principalmente. Este enfoque en el lado humano de su trama sigue la línea de la novela, donde son los sentimientos de Katniss quienes tienen preponderancia sobre cualquier posible aspecto de crítica social de la premisa.

Cargando con el peso de la película se encuentra Jennifer Lawrence como Katniss Everdeen, quien logra transmitir efectivamente la fuerza interior que tiene su personaje. Lawrence brinda a Katniss una intensidad contenida, muy apropiada para un personaje tan independiente como el suyo. De hecho, quizás el único problema de la interpretación de Katniss es el hecho de que no luce físicamente como alguien que ha pasado hambre. Lo mismo ocurre a Josh Hutcherson, quien interpreta a su compañero, Peeta Mellark. Sin embargo, este es sólo el menor de los problemas de Hutcherson, pues su actuación es considerablemente inferior a la de Lawrence, careciendo de la naturalidad y presencia de su contraparte y quedando muy acartonado y estático en su interpretación. El resto del elenco tiene algunos momentos interesantes, aunque en general, es poco el tiempo en pantalla que pueden aprovechar, pues todo el enfoque está sobre Katniss y Peeta.

Este es quizás el mayor problema de "The Hunger Games" como película de ciencia ficción, pues al centrarse exclusivamente en la relación entre Katniss y Peeta, quedan de lado no sólo los personajes secundarios, sino cualquier exploración del mundo que Collins ha creado en su historia. De hecho, la explicación de la premisa de "The Hunger Games" queda reducida a una mera introducción narrada al principio, la cual no es muy clara en su explicación del poder del Capitolio sobre los 12 distritos. En general, cualquier intento por adentrarnos en el funcionamiento de la sociedad de Panem queda muy superficial, evitando la posibilidad de poder llevar la trama a algúna crítica social. Esto es especialmente notorio en el hecho de que la gran implicacion dramática de la premisa, el tener a adolescentes matándose entre sí por un premio, no es realmente explorada, y pareciera que a ninguno de estos jovenes les afecta el de pronto verse obligados a matar.

Ciertamente, nada de esto evita que "The Hunger Games" sea entretenida, y en general, el director Gary Ross hace un trabajo apropiado en su adaptación cinematográfica. Sin embargo, sí deja una sensación de que algo le falta a la cinta, de que está incompleta de alguna manera. Al enfocarse totalmente en las relaciones amorosas de Katniss, se ha dejado de lado el gran potencial que la premisa carga consigo, y el resultado es que más que una cinta de ciencia ficción con romance incluido, "The Hunger Games" es una cinta de romance adolescente donde de vez en cuando hay muerte y de vez en cuando hay ciencia ficción.

6/10
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16 de marzo de 2012

John Carter (2012)

En Febrero de 1912, la revista "The All-Story" comenzó la serialización de la que sería una de las más influyentes novelas en la historia de la ciencia ficción: "A Princess of Mars" de Edgar Rice Burroughs. Con el título de "Under the Moons of Mars", la revista comenzó la publicación de capítulos de esta historia que mezclaba elementos de Western y fantasía volviéndola un de los primeros ejemplos del subgénero de "romance planetario". La historia se volvió inmensamente popular y finalmente se publicaría como libro en 1917 como "A Princess of Mars". Desde entonces, incontables trabajos han sido inspirados por estas legendarias aventuras marcianas, una influencia que se extiende más allá del reino de la literatura de ciencia ficción y que ha tocado la música, la ciencia, el comic y por supuesto, el cine. Desde los seriales de "Buck Rogers" hasta "Star Wars" y "Avatar", el héroe John Carter ha sido una indirecta pero constante presencia en el cine desde el inicio. Lo cual explica el porque al ser finalmente llevado al cine, 100 años después de su creación, el resultado se siente algo pasado de moda.

Títulada simplemente como "John Carter" (y por alguna razón como "John Carter entre dos mundos" en español), la cinta comienza con la visita de Edgar R. Burroughs (Daryl Sabara) a la casa de su tío John Carter (Taylor Kitsch) quien ha fallecido misteriosamente. Edgar descubre el diario de Carter y busca alguna explicación. El diario comienza con Carter como un veterano de la Guerra Civil que se dedica a buscar oro en Arizona. Carter es encontrado por el Coronel Powell (Bryan Cranston), quien desea reclutarlo a la fuerza. Carter escapa y se encuentra en una cueva, y tras extrañas circunstancias se ve transportado a Marte. En el planeta rojo, Carter descubre que es más fuerte y más rápido gracias a la gravedad del planeta. Sin embargo, es capturado por una tribu de creaturas marcianas llamadas Tharks. Ahí, Carter es testigo de una batalla entre naves aéreas pilotadas por humanos, y cuando una mujer (Lynn Collins) cae de una de las naves en la batalla, Carter la rescata. Ella es Dejah Thoris, una princesa de una de las naciones Marcianas en guerra. Carter se ve de nuevo en medio de una guerra civil.

Adaptada por el director Andrew Stanton junto a Mark Andrews y Michael Chabon, "John Carter" permanece relativamente fiel a la trama y espíritu del clásico de Burroughs; aunque claro, algunos elementos se han modernizado un poco (pues la novelca cumple 100 años). El mejor y más obvio de estos cambios es el hecho de que la Princesa de Marte, Dejah Thoris de Helium, ya no es una damisela en peligro cuyo único propósito es ser rescatada por el heróico John Carter. Ella es ahora una mujer inteligente, una hábil peleadora y brillante científica que no sólo sabe pelear, sino tampoco duda en manipular a John para sus propósitos. Es un desarrollo bastante interesante y refrescante para el personaje. Sin embargo, desafortunadamente no todo en esta adaptación de "A Princess of Mars" es tan bueno, pues el guión está plagado de problemas, como por ejemplo, el tono episódico en que los personajes paracieran ir al azar de un peligro a otro. Algo que funciona muy bien en las novelas de aventura, pero que no se traduce tan bien al cine.

El resultado es una narrativa desarticulada, en la que el director Andrew Stanto realiza varias escenas de gran calidad, pero que no funcionan tan coherentemente en conjunto. Ciertamente, el trabajo del fotógrafo Daniel Mindel captura el paisaje desértico con una gran belleza, y en general la visión de Marte que tiene Stanton es sobrecogedora (sin mencionar que los efectos visuales son impresionantes); sin embargo, aunque algunas escenas individuales sean admirables, en "John Carter" la suma de las partes es mucho menos que satisfactoria. Aunque visualmente brillante, la pulida "John Carter" de Stanto sufre también de una incapacidad de capturar la sensación de asombro y la ingenuidad de la novela, como si Stanton renegara del origen de revista de la historia, y la tratara como literatura intelectualoide, olvidando que "A Princess of Mars" es ante todo, una historia divertida. Por cierto, tampoco le ayuda el hecho de haber censurado la violencia y sensualidad inherentes en la historia de Burroughs, siguiendo mejor la norma de Disney.

El elenco es en general de una gran calidad, con la desafortunada excepción de Taylor Kitsch, quien interpreta a John Carter. Kitsch ciertamente luce físicamente como un héroe, pero su interpretación es considerablemente inferior a los demás y a pesar de ser él el protagonista, es a menudo opacado. La revelación del filme es ciertamente Lynn Collins, quien saca mucho provecho del desarrollo de su personaje para mostrar su talento. Como se mencionó anteriormente, la Princesa de Marte es ahora un personaje complejo, dividido entre su amor por su pueblo y su deseo de independencia. Collins no se limita sólo a lucir hermosa, sino que comanda la pantalla dando una actuación que realmente merecía una mejor película. Samantha Morton presta su voz a Sola, una Thark rechazada por su tribu tras haber ayudado a Carter. Dice mucho del trabajo de Kitsch que usando solamente su voz haya Morton hecho un personaje más creíble. Mark Strong interpreta al villano, Matai Shand, líder de la nación de Zodonga y determinado a cazarse con la princesa de Helium para conquistar la nación.

Como se mencionó anteriormente, aunque hay muchos elementos que admirar en "John Carter", hay quizás más que son, si bien no decepcionantes, su al menos insatisfactorios. La ya mencionada narrativa episódica del filme es quizás su más grande problema, aunque tampoco ayuda el hecho de que aunque algunos personajes son bien desarrollados, otros son realizados muy pobremente. De hecho, los verdaderos villanos del filme son dejados en la total ambiguedad. Ciertamente, un cierto grado de ambiguedad es bienvenido en un personaje, pero en "John Carter" esto es excesivo, al punto de ser simplemente algo inexplicable. Todo esto puede sonar muy mal, pero para empeorar las cosas, el verdadero enemigo del "John Carter" de Stanton no es siquiera algo del filme en sí, sino el hecho de que 100 años después de su aparición, las aventuras de John Carter de Marte ya no son nuevas. Dado que todo desde "Buck Rogers" a "Avatar" ha sido tocado por la novela de alguna forma, la adaptación de Stanton no puede evitar sentirse irónicamente derivativa.

Esto pudiera sonar como su "John Carter" de Andrew Stanton fuera un mal filme, pero no lo es. In "John Carter", Stanton va al extremo para crear una aventura épica que le rindiera tributo a los libros que disfrutó de niño. Desafortunadamente, su noble intento falla pues su lealtad a la fuente no se pudo traducir en narrativa cinematográfica. Es ciertamente un filme entretenido sin duda, pero está lejos de ser la historia clásica de ciencia ficción que la novela significó para la literatura. En resumidas cuentas, "John Carter" no es una mala película, sino quizás es simplemente una un tanto decepcionante. La apropiada adaptación de las aventuras de John Carter de Marte aún no ha sido realizada.

6/10
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7 de marzo de 2012

La Revolución de Juan Escopeta (2011)

Entre 1910 y 1920, México se vió inmerso en una serie de conflictos bélicos denominados colectivamente como la Revolución Mexicana, pues resultaron en grandes cambios sociales y en conjunto forman el más importante evento sociopolítico de la historia Mexicana del siglo 20. Todo comenzó con el levantamiento de Francisco I. Madero contra la dictadura de Porfirio Díaz, quien había estado en el poder por casi 35 años. La rebelión de Madero fue seguida por otros líderes en el país (como Pancho Villa y Emiliano Zapata), y terminó con el régimen de Díaz en 1911. Desafortunadamente, ese sería sólo el comienzo, pues los conflictos entre rebeldes continuarían con la traición y eventual golpe de estado del General Victoriano Huerta. Este difícil período de la historia marcaría a generaciones de Mexicanos, y naturalmente, el cine reflejaría su relevancia. "La Revolución de Juan Escopeta" de Jorge A. Estrada es una cinta que se desarrolla justo en el medio del conflicto, y lo que la hace aún más interesante es el hecho de que es animada, en una industria que raramente realiza cine de animacion.

"La Revolución de Juan Escopeta" se desarrolla en 1914, durante las batallas contra la armada de Victoriano Huerta. Es la historia de un joven muchacho llamado Gaspar (Ulises Nieto) o Gapo para sus amigos. Gapo vive con su madre (Dolores Heredia) en un pequeño pueblo minero llamado Mineral de la Luz, pues su padre murió y su hermano se ha ido, habiéndose unido a la armada de Pancho Villa. Un día, la armada de Huerta llega al pueblo mientras Gapo está jugando en las afueras, y cuando regresa a casa la encuentra saqueada y a su madre muerta. Gapo es apresado por la armada de Huerta, queriéndolo reclutar a la fuerza, pero es salvado por un misterioso pistolero llamado Juan Escopeta (Joaquín Cosío). Escopeta va rumbo al norte, y cuando Gapo se da cuenta de esto decide unirsele, pues su hermano está allá. Escopeta lo acepta de mala gana, y así los dos comienzan un viaje a través del altiplano Mexicano, el cual intentarán cruzar a pesar de las constantes batallas entre la armada de Huerta y las fuerzas rebeldes. Y para empeorar las cosas, hay otro pistolero tras la cabeza de Juan Escopeta.

Escrita por el director Jorge A. Estrada, "La Revolución de Juan Escopeta" sigue escencialmente el patrón clásico de una "road movie" en la que dos personajes muy diferentes entre sí, el idealista Gapo y el duro Juan Escopeta, aprenderán a trabajar juntos en el viaje y formaran una inusual amistad. Todo enmarcado dentro del género del Western. Quizás no es la trama más original, pero un elemento interesante es el hecho de que Estrada construye su historia alrededor de varios momentos históricos importantes de la Revolución Mexicana, pues los dos viajeros se ven envueltos en algunos de sus principales conflictos, como la Batalla de Zacatecas. Aunque no sin problemas, Estrada logra desarrollar convincentemente sus personajes, quienes a través de su épica aventura también enfrentan sus muy personales dramas. Gapo, ansioso de seguir los pasos de su hermano, enfrenta la realidad de la guerra que sigue cobrando vidas; mientras que Juan medita sobre su vida como mercenario y comienza a redescubrir su humanidad en su amistad con Gapo, quien comienza a verlo como figura paterna.

La narrativa visual del director Jorge A. Estrada es tradicional pero efectiva, desarrollando su historia con un ritmo muy adecuado, balanceando la mezcla de comedia, drama y aventura que forman el centro de la trama; y todo sin traicionar sus raíces de Western, las cuales se sienten constantemente no sólo en su dieño visual, sino en la forma en que aborda temás más adultos, después de todo, "La Revolución de Juan Escopeta" se desarrolla en medio de una sangrienta guerra civil. De hecho, aunque es un filme animado con miras a un público más joven, "La Revolución de Juan Escopeta" no se detiene al mostrar temas serios, con Gapo descubriendo que la realidad de la guerra es muy diferente a sus juegos con sus amigos. Desafortunadamente, aunque Estrada muestra habilidad como narrador, el trabajo de animación es en el mejor de los casos muy mediocre, y terriblemente malo en el peor. Es una cinta en clásica animación 2D con algunos elementos por computadora, pero aunque el diseño de personajes es bueno, la calidad de la animación es pobre en casi todos los aspectos.

Afortunadamente, la calidad del trabajo actoral es en general muy efectivo. Como el joven Gapo, Ulises Nieto es bueno en su papel de joven muchacho a punto de descubrir el mundo. Quizás algunas de sus expresiones sí suenan anacrónicas, aunque esto es más una falla del guión que de su actuación. Sin embargo, es Joaquín Cosío quien se roba el filme como el taciturno pistolero Juan Escopeta. En un personaje más basado en actitud que en otra cosa, Cosío logra darle una personalidad bien definidia al cansado pistolero. Bruno Bichir es Cuervo, el misterioso pistolero que anda tras Escopeta, y aunque su trabajo no es malo, en ocasiones suena un tanto sobreactuado. Julieta Egurrola tiene un pequeño pero importante papel como una monja solitaria protegiendo una iglesia abandonada, brindando un trabajo muy bueno. El resto del elenco es efectivo, aunque menos impresionante. Quizás el punto débil del elenco principal es Dolores Heredia, quien da un trabajo bastante pobre como la mamá de Gapo.

"La Revolución de Juan Escopeta" tiene muchos elementos admirables a su favor, comenzando con un verdaderamente inspirado guión que realmente desarrolla sus personajes y su historia sin limitarse a hacerlos lucir bien o a ser graciosos. Claro, tiene algunos momentos de tedio, y en ocasiones se siente un poco episódica, pero en general, "La Revolución de Juan Escopeta" es una muy enretenida historia de amistad y lealtad. De hecho, es tan buena la historia que es realmente una tragedia cuan terriblemente mala es la calidad de la animación. Desarrollada por Animex (Creadores de "La Leyenda de la Nahuala"), el trabajo de animación 2D es desastroso y nunca alcanza el nivel que el guión merecía. Y no es tanto un problema de dirección por parte de Estrada, pues en términos de narrativa el filme fluye muy bien, con los ángulos adecuados para contar su historia. El problema es la ejecución de la animación, que pareciera haber sido hecha de manera barata para ahorrar dinero. Al punto que hace que uno se pregunte cuan superior sería el filme si fuera una cinta con actores en vez de una animada.

Los largometrajes de animación son escasos en la industria Mexicana, son una técnica que nunca ha sido completamente explorada, ni siquiera en los años de la llamada "Edad de Oro". En tiempos recientes, esto ha cambiado y poco a poco más estudios Mexicanos intentan realizar filmes animados. Desafortunadamente, el verdadero clásico de animación Mexicano aún no ha sido producido. "La Revolución de Juan Escopeta" pudo haber sido este filme, pero aunque tiene un buen guión, carece de calidad en todo lo demás. Es triste pues muchas veces es precisamente el guión donde muchos filmes tienen su talón de Aquiles. Al final, si uno logra ignorar la mala calidad de su animación, encontrará que "La Revolución de Juan Escopeta" es verdaderamente un historia cautivanete y muy entretenida.

6/10