Aunque el género del horror es vasto en sus temas, que abarcan desde las fantasías más extremas hasta el más duro de los realismos, la gran mayoría de las veces cuando se habla del género de horror, la primera idea que viene a la mente es la de los llamados "slashers": un psicópata enmascarado acecha a un grupo de adolescentes, matándolos uno a uno. Y la razón de esto es que, siendo el slasher un concepto popular y sencillo de producir, infinidad de ellos se han realizado desde principios de los 80s, la "Era Dorada" de los "Friday the 13th", los "A Nightmare on Elm Street" y los "Halloween". De hecho, sería precisamente el "Halloween" de John Carpenter la primera cinta que traería la atención a los slashers en 1978. Este hecho ha resultado en que sea considerado usualmente como el primer filme de su tipo, pero lo cierto es que aunque su gran éxito ayudó a popularizar el concepto y estableció el estándar de las convenciones del género, el mejor candidato para el título de "primer slasher" es un filme canadiense realizado 4 años antes de "Halloween". Su título: "Black Christmas" de Bob Clark.
Ubicada en la casa de una sororidad estudiantil canadiense, "Black Christmas" comienza cuando las jóvenes del grupo se preparan para volver a casa por las vacaciones de Navidad. En su última noche antes de partir, comienzan a recibir llamadas obscenas de parte de un anónimo a quien llaman "el Gemidor". Nadie lo toma en serio, pensando que es sólo un muchacho pervertido y continúan empacando; pero las llamadas se vuelven más extrañas cada vez. Todas comienzan a preocuparse cuando una de ellas, Clare Harrison (Lynne Griffin), desaparece tras haber ido al segundo piso por su maleta. Al día siguiente, las muchachas conocen al padre de Clare (James Edmond) y contactan a la policía, aunque nadie parece estar realmente preocupado por el misterio. Sin embargo, las llamadas obscenas continúan, y pronto la policía recibe la noticia de que otra muchacha ha desaparecido. Para Jessica (Olivia Hussey), Barbie (Margot Kidder) y Phyllis (Andrea Martin), las únicas chicas que quedan en la casa, ésta será una Navidad que jamás olvidarán.
Literalmente "Negra Navidad" (aunque también se le conoce como "Navidad Sangrienta"), "Black Christmas" es la creación del escritor canadiense Roy Moore quien, inspirándose en varias historias de crímenes reales, se le ocurrió una idea que pareciera un descendiente directo de la famosa obra de Agatha Christie "Diez Negritos", pues es esencialmente una historia de misterio y asesinato pero en un contexto urbano. Sin embargo, el enfoque es el horror, y ya desde el guion se pueden apreciar muchos de los que ahora son considerados pilares del género slasher, como un elenco encabezado por una mujer fuerte que debe vencer sus miedos para enfrentar a un asesino cuya identidad se desconoce en un intento por sobrevivir a la noche. Sin embargo, algo que "Black Christmas" tiene que muchos de los filmes que influenció usualmente carecen es la forma en que desarrolla a sus personajes: los vuelve realistas y crea una empatía real con ellos. Otro acierto del guión es el apropiado uso del humor negro, que rompe la tensión con gran tino, y sin sentirse fuera de lugar.
Sin embargo, y aunque el guion definitivamente inauguró las bases del género, es realmente la ejecución de Bob Clark la que hace de esta cinta un thriller diferente y la que ultimadamente concibió el slasher. El elemento más sorprendente es la forma en que Clark maneja el suspenso en la película, pues aunque "Black Christmas" tiene escenas de terror de gran impacto, es ciertamente gracias a la ominosa atmósfera que Clark genera el que esto finalmente funciona tan perfectamente. Es sorprendente el gran uso que Clark da a su locación para crear ésta atmósfera, pues al centrar la historia principalmente alrededor de la casa por la noche, logra generar efectivamente la inquietante sensación de claustrofóbia y paranoia que comienza poco a poco a hacer presa de sus personajes. La cámara del cinefotógrafo Reginald H. Morris es esencial para esto, y Clark la emplea como punto de vista del asesino incrementando la idea de que la amenaza es constante (noción que el director John Carpenter llevaría aún más lejos en su "Halloween").
Las actuaciones son de excelente calidad, con las tres actrices principales luciendo bastante reales en sus papeles como jóvenes universitarias. Aunque los personajes quizás no tengan una profundidad Shakespearana, el guion les da la libertad de desarrollar sus personajes, algo que las actrices aprovechan para volverlos más allá del estereotipo y dándoles una personalidad definida. Olivia Hussey encabeza el reparto como Jessica, logrando una eficiente mezcla de inocencia y fuerza que luego se volvería un elemento básico de su rol en slashers posteriores. Sin embargo, es Margot Kidder quien roba la atención, luciendo excelente como Barbie y robándose muchos de los mejores momentos en "Black Christmas". Lo mismo ocurre con Marian Waldman, quien interpreta a la dueña de la casa y provee inicialmente muchos de los momentos cómicos de la cinta. El trabajo de Andrea Martin no es malo, aunque quizás no de la misma calidad que las de sus compañeras. Finalmente, John Saxon completa el elenco como el teniente Kenneth Fuller, quien debe encontrar al asesino antes de que vuelva a atacar.
Además de "Halloween", muchos filmes son los que han sido llamados "el slasher original", incluyendo "Psycho" de Hitchcock, "Reazione a Catena" de Bava, y el clásico "The Texas Chain Saw Massacre" de Tobe Hooper; sin embargo, aunque estos tres filmes han sido de gran influencia para el género, es "Black Christmas" la cinta donde todos los elementos se mezclan en la proporción exacta para dar a luz a uno de los más populares géneros del horror. Y ésta originalidad es quizás ya un peso para "Black Christmas", pues siendo la originadora de un estilo que se ha convertido en fórmula, es probable que "Black Christmas" pudiera sentirse cliché y lenta después de tanto tiempo; al punto de que uno pudiera sentirse tentado a especular que su estatus de "clásico" fuera resultado de ser simplemente la primera en su género. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, este no es el caso pues a pesar de sus defectos (que los tiene), la pesadillesca visión de Bob Clark cuenta con méritos propios para sostenerse brindando una excelente historia de terror.
Casi desde el principio, el género "slasher" ha sido duramente criticado ya sea por su simplicidad, por su naturaleza formulaica, incluso por una supuesta misoginia (cuando se podría incluso argumentar que ha sido un género pionero en papeles de mujeres fuertes). Sin embargo, y aunque tales críticas pudieran tener algún grado de razón, el slasher ha resultado en más de una gema que no sólo son buenas cintas de su género, sino excelentes películas de horror en general; y "Black Christmas" de Bob Clark, la primera de ellas, es una de estas grandes películas. Esta Navideña cinta se gana a pulso su reputación de clásica y bien vale la pena que se disfrute. Como "Halloween" (que podría ser su contraparte), es mucho más que un slasher, es una experiencia.
8/10
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17 de septiembre de 2012
13 de septiembre de 2012
The Changeling (1980)
El escritor de horror H.P. Lovecraft escribió alguna vez "La más antigua y poderosa emoción de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y poderoso tipo de miedo es el miedo a lo desconocido". Quizás nada representa mejor esta noción que las historias de fantasmas, pues desde tiempos inmemoriales, el misterio de la muerte ha sido siempre fascinante y terrorífico a la vez. Naturalmente, las historias de fantasmas llegaron al cine, habiendo ya fantasmas y embrujos en filmes desde aquellos cortometrajes de Georges Méliès a fines del siglo XIX. Dada su ambientación, las historias de fantasmas son tema clásico del cine de horror gótico, y han sido la base de numerosas obras maestras del género ("The Haunting" de Wise y "The Innocents" de Clayton por nombrar solo dos). "The Changeling" de Peter Medak, es una película de 1980 que continúa esta larga tradición de historias de fantasmas con un tema de horror gótico, pues se centra en una ominosa mansión encantada, y la macabra aventura que su recién llegado inquilino debe vivir para resolver el misterio detrás de la fantasmal presencia que la habita.
"The Changeling" (literalmente "El Sustituto", pero conocida en México como "El Intermediario del diablo" y en España como "Al final de la escalera"), cuenta la historia de John Russell (George C. Scott), un exitoso compositor que recién ha perdido a su esposa e hija en un trágico accidente automovilístico. Aún de luto por su pérdida pero esperando reconstruir su vida, Russell se muda a Seattle para dar clases en la universidad local, rentando una mansión abandonada perteneciente a la Sociedad Histórica de la ciudad, pues busca encontrar tranquilidad para componer de nuevo. La mansión, llamada "Casa Chessman", es enorme y ha estado abandonada por veinte años. Sin embargo, Russell comienza a experimentar una serie de eventos sobrenaturales que le hacen preguntarse su realmente se encuentra solo en la casa. Ruidos y otras situaciones apunten a la presencia de un niño que vivió ahí tiempo atrás., Aunque incrédulo al principio, Russell decide investigar el misterio con el fin de encontrar paz tanto para él como para el fantasma, y comienza a descubrir los secretos en el pasado de la Casa Chessman.
Basada en una historia de Russell Hunter (supuestamente sobre su experiencia real viviendo el Cheessman Park, Denver), la película fue escrita por William Gray y Diana Maddox, quienes inteligentemente crean un cautivante cuento de misterio que se desenvuelve lentamente a medida que la investigación de Russell progresa. Dando gran uso a las convenciones del género, los escritores siguen fielmente el clásico patrón gótico de las historias de fantasmas, manteniendo un apropiado balance entre el horror y el misterio. Y "misterio" es la clave del guion de "The Changeling", pues la trama está llena de múltiples giros que van construyendo una historia que funciona como mezcla entre ficción detectivesca y cine de horror, con Russell como un endurecido tipo rudo en un caso difícil. Este énfasis en la investigación de Russell es quizás el principal alejamiento de "The Changeling" a su de otra manera muy clasicista enfoque, pero es un toque que hace a la historia bastante interesante, particularmente por el hecho de que apoya un mejor desarrollo de sus personajes, y eleva a la historia por encima de su origen formulaico.
El director Peter Medak crea una película enormemente atmosférica que toma mucho provecho del estilo decididamente gótico que tiene la historia. Con un soberbio y elegante trabajo de fotografía hecho por John Coquillon, Medak usa perfectamente su locación para hacer a la Casa Chessman un personaje dentro de la cinta. Deja de ser un mero set, pues Medak la vuelve una extensión física de la presencia con la que convive Russell ahí, logrando algo muy similar a lo que el director Robert Wise realizó décadas atrás con su legendaria "The Haunting". Y como en el filme de Wise, "The Changeling" de Medak logra ser una película de horror donde el terror proviene de objetos bastante simples y mundanos en vez de usar complicados efectos especiales. En "The Changeling", una pelota roja puede llegar a ser más terrible que cualquier monstruo. Medak juega con lo que no se ve, con lo desconocido, para crear un horror en el sentido más puro. El énfasis puesto en el misterio y suspenso es horror gótico clásico, y la ominosa atmósfera sombría verdaderamente hacen de la cinta una digna heredera de sus antecesoras.
Famoso por su inolvidabe interpretación en "Patton" de Franklin J. Schaffner (1970), George C. Scott muestra de nuevo su enorme talento como el torturado compositor John Russell. La actuación de Scott luce muy natural, incluso realista, haciendo a su personaje cobrar vida con una encantadora honestidad que vuelve difícil no identificarse con él. Ciertamente, la imagen de Scott se adecua eficazmente al contexto del filme, pues crea a un personaje lo suficientemente rudo para la tarea, pero a la vez muy sensible, frágil y herido. La esposa de Scott en la vida real, Trish Van Devere interpreta a su contraparte, Claire Norman, la miembro de la Sociedad Histórica que rentó la casa a Russell. En un personaje que fácilmente pudo haberse vuelto un cliché, Van Devere brinda un excelente trabajo, carente de cualquier tipo de artificio y que aumenta en gran medida la sutil mezcla de realismo y fantasía oscura que tiene la cinta, y aunque su papel es considerablemente más pequeño, su trabajo es bastante efectivo. La película también tiene grandes interpretaciones de Melvyn Douglas, Jean Marsh y John Colicos en los papeles de reparto.
A pesar de haber sido opacada por películas de horror mucho más famosas que fueron lanzadas ese mismo año ("The Shining" de Stanley Kubrick y "Cannibal Holocaust" de Ruggero Deodato), "The Changeling" de Peter Medak tiene muchos elementos que la hacen uno de las mejores cintas de horror olvidadas de la década de los 80s. Con su estilo clasicista y su ominosa atmósfera gótica, es realmente un regreso a una forma de hacer horror mucho más sutil, más inquietante interiormente que gráfico o escandaloso. En términos de estilo, "The Changeling" podría verse como el polo opuesto al "Poltergeist" de Spielberg y Hopper (otra gran historia de fantasmas de los 80s), pues aunque ambos filmes cuentan una historia de casas embrujadas, lo hacen con una hechura completamente diferente. Contenida y casi minimalista, "The Changeling" se mueve lento en ocasiones, particularmente a medida que va desarrollando su compleja trama (que en ocasiones sí se siente innecesariamente compleja); sin embargo, este ritmo pausado aumenta el suspenso que el director Peter Medak va construyendo y ultimadamente es beneficial para el tono de la película.
"The Changeling" es sin duda la película más lograda del cineasta Peter Medak, pues aunque su retorno al género en "Species II" no fue realmente malo, se encuentra aún lejos del fantástico logro que realizó con este filme. Sutil, contenido y lleno de clase, "The Changeling" ofrece una visión moderna al estilo clásico de contar historias de fantasmas, dejando incluso huella en el género: la famosa cinta japonesa "Ringu" (1998) claramente toma prestados ciertos elementos de la trama y el tono de "The Changeling". Con su sorprendente atmósfera de pesadilla, soberbio trabajo de cinefotografía y su ritmo lento, "The Changeling" es un digno heredero del estilo de cine que directores como Wise y Clayton perfeccionaron en los 60s. "The Changeling" es pues, un sorprendente gótico moderno.
9/10
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"The Changeling" (literalmente "El Sustituto", pero conocida en México como "El Intermediario del diablo" y en España como "Al final de la escalera"), cuenta la historia de John Russell (George C. Scott), un exitoso compositor que recién ha perdido a su esposa e hija en un trágico accidente automovilístico. Aún de luto por su pérdida pero esperando reconstruir su vida, Russell se muda a Seattle para dar clases en la universidad local, rentando una mansión abandonada perteneciente a la Sociedad Histórica de la ciudad, pues busca encontrar tranquilidad para componer de nuevo. La mansión, llamada "Casa Chessman", es enorme y ha estado abandonada por veinte años. Sin embargo, Russell comienza a experimentar una serie de eventos sobrenaturales que le hacen preguntarse su realmente se encuentra solo en la casa. Ruidos y otras situaciones apunten a la presencia de un niño que vivió ahí tiempo atrás., Aunque incrédulo al principio, Russell decide investigar el misterio con el fin de encontrar paz tanto para él como para el fantasma, y comienza a descubrir los secretos en el pasado de la Casa Chessman.
Basada en una historia de Russell Hunter (supuestamente sobre su experiencia real viviendo el Cheessman Park, Denver), la película fue escrita por William Gray y Diana Maddox, quienes inteligentemente crean un cautivante cuento de misterio que se desenvuelve lentamente a medida que la investigación de Russell progresa. Dando gran uso a las convenciones del género, los escritores siguen fielmente el clásico patrón gótico de las historias de fantasmas, manteniendo un apropiado balance entre el horror y el misterio. Y "misterio" es la clave del guion de "The Changeling", pues la trama está llena de múltiples giros que van construyendo una historia que funciona como mezcla entre ficción detectivesca y cine de horror, con Russell como un endurecido tipo rudo en un caso difícil. Este énfasis en la investigación de Russell es quizás el principal alejamiento de "The Changeling" a su de otra manera muy clasicista enfoque, pero es un toque que hace a la historia bastante interesante, particularmente por el hecho de que apoya un mejor desarrollo de sus personajes, y eleva a la historia por encima de su origen formulaico.
El director Peter Medak crea una película enormemente atmosférica que toma mucho provecho del estilo decididamente gótico que tiene la historia. Con un soberbio y elegante trabajo de fotografía hecho por John Coquillon, Medak usa perfectamente su locación para hacer a la Casa Chessman un personaje dentro de la cinta. Deja de ser un mero set, pues Medak la vuelve una extensión física de la presencia con la que convive Russell ahí, logrando algo muy similar a lo que el director Robert Wise realizó décadas atrás con su legendaria "The Haunting". Y como en el filme de Wise, "The Changeling" de Medak logra ser una película de horror donde el terror proviene de objetos bastante simples y mundanos en vez de usar complicados efectos especiales. En "The Changeling", una pelota roja puede llegar a ser más terrible que cualquier monstruo. Medak juega con lo que no se ve, con lo desconocido, para crear un horror en el sentido más puro. El énfasis puesto en el misterio y suspenso es horror gótico clásico, y la ominosa atmósfera sombría verdaderamente hacen de la cinta una digna heredera de sus antecesoras.
Famoso por su inolvidabe interpretación en "Patton" de Franklin J. Schaffner (1970), George C. Scott muestra de nuevo su enorme talento como el torturado compositor John Russell. La actuación de Scott luce muy natural, incluso realista, haciendo a su personaje cobrar vida con una encantadora honestidad que vuelve difícil no identificarse con él. Ciertamente, la imagen de Scott se adecua eficazmente al contexto del filme, pues crea a un personaje lo suficientemente rudo para la tarea, pero a la vez muy sensible, frágil y herido. La esposa de Scott en la vida real, Trish Van Devere interpreta a su contraparte, Claire Norman, la miembro de la Sociedad Histórica que rentó la casa a Russell. En un personaje que fácilmente pudo haberse vuelto un cliché, Van Devere brinda un excelente trabajo, carente de cualquier tipo de artificio y que aumenta en gran medida la sutil mezcla de realismo y fantasía oscura que tiene la cinta, y aunque su papel es considerablemente más pequeño, su trabajo es bastante efectivo. La película también tiene grandes interpretaciones de Melvyn Douglas, Jean Marsh y John Colicos en los papeles de reparto.
A pesar de haber sido opacada por películas de horror mucho más famosas que fueron lanzadas ese mismo año ("The Shining" de Stanley Kubrick y "Cannibal Holocaust" de Ruggero Deodato), "The Changeling" de Peter Medak tiene muchos elementos que la hacen uno de las mejores cintas de horror olvidadas de la década de los 80s. Con su estilo clasicista y su ominosa atmósfera gótica, es realmente un regreso a una forma de hacer horror mucho más sutil, más inquietante interiormente que gráfico o escandaloso. En términos de estilo, "The Changeling" podría verse como el polo opuesto al "Poltergeist" de Spielberg y Hopper (otra gran historia de fantasmas de los 80s), pues aunque ambos filmes cuentan una historia de casas embrujadas, lo hacen con una hechura completamente diferente. Contenida y casi minimalista, "The Changeling" se mueve lento en ocasiones, particularmente a medida que va desarrollando su compleja trama (que en ocasiones sí se siente innecesariamente compleja); sin embargo, este ritmo pausado aumenta el suspenso que el director Peter Medak va construyendo y ultimadamente es beneficial para el tono de la película.
"The Changeling" es sin duda la película más lograda del cineasta Peter Medak, pues aunque su retorno al género en "Species II" no fue realmente malo, se encuentra aún lejos del fantástico logro que realizó con este filme. Sutil, contenido y lleno de clase, "The Changeling" ofrece una visión moderna al estilo clásico de contar historias de fantasmas, dejando incluso huella en el género: la famosa cinta japonesa "Ringu" (1998) claramente toma prestados ciertos elementos de la trama y el tono de "The Changeling". Con su sorprendente atmósfera de pesadilla, soberbio trabajo de cinefotografía y su ritmo lento, "The Changeling" es un digno heredero del estilo de cine que directores como Wise y Clayton perfeccionaron en los 60s. "The Changeling" es pues, un sorprendente gótico moderno.
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