El director italiano Lucio Fulci alcanzó renombre internacional con el estreno en 1979 de "Zombi 2" (también conocida como "Zombie Flesh Eaters"), una violenta historia de zombies que fue vendida como secuela no oficial al clásico "Dawn of the Dead" (conocido como "Zombi" en Italia). Tras este éxito, Fulci comenzaría a usar el género para explorar ideas más complejas, relacionadas con la metafísica y el más allá, el resultado de esto serían las cintas "Paura Nella Città Dei Morti Viventi" ("Las Puertas del Infierno") y su obra maestra, "L'aldilà" ("Las 7 puertas del infierno"), que aunque siendo historias distintas, ambas exploraban el tema de portales que comunican al mundo de los vivos con el de los muertos. Fulci cerraría el ciclo con una tercer cinta, "Quella villa accanto al cimitero" ("La mansión cerca del cementerio") de 1981, que aunque regresa un poco a un estilo más tradicional de cine de horror, explora temas similares y completa con las anteriores una suerte de trilogía relacionada con la muerte, la melancolía y la desesperanza.
"Quella villa accanto al cimitero" comienza con dos muertes: una mujer y su novio son brutalmente asesinados en una casa abandonada en New Whitby, Boston. Al día siguiente, Norman y Lucy Boyle (Paolo Malco y Catriona MacColl) se encuentran en Nueva York preparándose para mudarse, pues Norman desea continuar la investigación que su desaparecido colega, el Dr. Peterson, realizaba antes de suicidarse. Su destino es precisamente la casa de New Whitby, a la cual su pequeño hijo Bob (Giovanni Frezzi) les advierte que no deberían ir, pues ha sido advertido psíquicamente por una niña misteriosa (Silvia Collatina) que es peligroso. La familia se muda de todas maneras, y comienzan a instalarse en New Whitby. Norman descubre que su colega estaba investigando sobre un Dr. Freudstein, antiguo dueño de la casa a donde se ha mudado. Mientras tanto, una joven llamada Ann (Ania Pieroni) es contratada por Lucy como niñera. Extraños ruidos se escuchan en la mansión, por lo que Norman y Lucy deciden abrir el sótano, sin embargo, esto liberará la maldad encerrada debajo de la mansión al lado del cementerio.
Basada en una historia de Elisa Briganti (autora de "Zombi 2"), el guion fue desarrollado por Fulci y sus colaboradores habituales, Giorgio Mariuzzo y Dardano Sacchetti. Como se mencionó anteriormente, "Quella villa accanto al cimitero" es una cinta de horror más tradicional, que deja de lado el surrealismo onírico de las cintas anteriores y se enfoca en una trama bastante más lineal que pareciera mezclar el clásico horror gótico con la violencia gore del estilo de Fulci. Al más puro estilo gótico, una familia se muda a un caserón antiguo y se vuelve víctima de los secretos que la casa encierra en su pasado. Y sin embargo, "Quella villa accanto al cimitero" regresa a los conceptos de las puertas del infierno: nuevamente se habla de un portal que ha permitido el paso de fuerzas diabólicas a nuestro mundo, aunque en esta ocasión han tomado forma en el decadente cuerpo del Dr. Freudstein, a quien Fulci transforma en uno de los monstruos más icónicos del cine italiano. Cabe destacar que en el guion se aprecia una fuerte influencia de las historias del maestro del horror sobrenatural, el escritor H.P. Lovecraft.
La influencia del gótico que tiene el guion de "Quella villa accanto al cimitero" se refleja también en el estilo que le imprime el director Lucio Fulci a esta cinta. En ésta película, Fulci presenta un mayor cuidado en la creación de atmósferas y el manejo del suspenso que en sus trabajos anteriores, y aunque su gusto por el gore se hace presente, en "Quella villa accanto al cimitero" éste deja de ser un efecto gratuito y se vuelve un elemento importante de la caracterización de su monstruo. Hay ciertamente una gran mejora en la técnica de Fulci, la cual se refleja en su gran aprovechamiento del brillante trabajo del cinefotógrafo Sergio Salvati y la música de Walter Rizzati. Ambos elementos son usados con gran efectividad para darle a la cinta una inquietante atmósfera que permanece constante desde que la familia pone un pie en la mansión Freudstein. La labor de Salvati es digna de reconocimiento, pues logra darle a "Quella villa accanto al cimitero" un look muy particular, capturando la visión de Fulci de un salvaje y onírico cuento de horror gótico.
Como en las anteriores cintas de las Puertas del Infierno, la actriz británica Catriona MacColl aparece en un papel principal, como la ama de casa Lucy Boyle, que se enfrenta a los horrores de la casa Freudstein mientras su esposo Norman trabaja. MacColl realiza un trabajo muy bueno como Lucy, quizás no del nivel de su participación en "L'aldilà", pero demuestra que dentro del elenco de Fulci, es de los miembros más talentosos. Si MacColl no brilla tanto, es porque el rol protagónico recae en el joven Giovanni Frezza, quien interpreta a Bob, el niño psíquico. El problema con el trabajo de Frezza es que es quien sufre más los problemas del horrible trabajo de doblaje realizado en el filme y recibe una voz tan molesta y acartonada que desentona con su actuación. Mejor suerte corre Paolo Malco, quien hace buena contraparte con MacColl al interpretar a su esposo, el Dr. Norman Boyle. La bella Ania Pieroni aparece como la niñera Ann, pero su trabajo es tan pobre que pareciera limitarse a lucir bella y recitar sus líneas.
Nuevamente se podría decir que las actuaciones son el punto débil de esta cinta de Fulci, más sin embargo el problema no son las actuaciones per se, sino el desastroso trabajo de doblaje realizado en el filme. El problema radica que, en aquella época los doblajes eran muy comunes en el cine italiano debido a la multiculturalidad que existía entre los elencos. Para los productores italianos, era más fácil que cada quien hablara su idioma y al final doblarlo todo. Para "Quella villa accanto al cimitero", esto fue trágico, pues quienes doblaron a los niños Giovanni Frezza y Silvia Collatina no suenan realmente como niños, y los dotan de una molestas voces que no representan para nada el trabajo que los jóvenes actores realizaron. Los adultos suenan mejor, pero el que los niños suenen tan mal, provoca un efecto involuntariamente cómico en una cinta de horror seria. Es triste que éste problema afecte a "Quella villa accanto al cimitero", pues aunque quizás no sea una cinta revolucionaria, sí es realmente uno de los mejores trabajos realizados por el cineasta italiano.
Poseedora de una belleza gótica sublime y una salvaje violencia gore (que le valió ser incluida en la infame lista de video nasties en el Reino Unido), "Quella villa accanto al cimitero" es un poderoso ejemplo de la técnica de Fulci en un momento donde se encontraba en su más alto nivel. Ciertamente, su bajo presupuesto le afecta en más de una ocasión, pero Fulci logra una historia de horror gótico con una poderosa atmósfera y un brutal desenlace que la vuelven una de las cintas más interesantes del eurohorror de los años 80s. Claro, el doblaje es terriblemente malo, pero dejándolo de lado uno puede darse cuenta que Fulci no era un director comercial ávido de subirse al tren del horror italiano, sino un verdadero artista consumado y conocedor del género. "Quella villa accanto al cimitero" cierra con clase el ciclo de las Puertas del Infierno.
7/10
-------------------------------
7 de octubre de 2012
5 de octubre de 2012
E tu vivrai nel terrore! L'aldilà (1981)
Tras haberse hecho de un cierto nombre como director de comedias, spaghetti westerns y giallos, el director italiano Luico Fulci finalmente alcanzó reconocimiento internacional en 1979 con "Zombi 2", su muy personal visión del subgénero zombie (el "2" del título fue resultado de que la productora la vendió como secuela al clásico de Romero "Dawn of the Dead"). Fulci regresaría al género de horror al año siguiente con la muy violenta "Paura Nella Città Dei Morti Viventi" ("Las Puertas del Infierno"), donde usaría los temas del subgénero zombie para explorar conceptos metafísicos como el infierno y la vida después de la muerte en un estilo más cercano al surrealismo. Lo que Fulci comenzó con "Las Puertas del Infierno" sería expandido aún más en su siguiente obra, "L'aldilà" (literalmente "El Más Allá", pero conocida en México como "Las 7 puertas del infierno"), segundo filme de la ahora conocida como "trilogía de las Puertas del Infierno" (la tercera sería "Quella villa accanto al cimitero" ó "La mansión cerca del cementerio"). De entre la variada filmografía de Fulci, "L'aldilà" se ha vuelto película de culto y es considerada como su obra maestra. Y no sin sus razones.
La historia comienza en Louisiana, 1927, cuando una turba enardecida se reúne afuera del hotel Siete Puertas decididos a asesinar a un artista llamado Schewick (Antoine Saint-John), acusado de practicar la brujería. Schewick es brutalmente crucificado y como resultado, una de las Siete Puertas del Infierno es abierta. Las puertas conectan el mundo de los muertos con el de los vivos, por lo que los habitantes del pueblo deciden sellar el sótano esperando contener las fuerzas del mal dentro. 54 años después de la muerte de Schewick, una joven llamada Liza (Catriona MacColl) llega desde Nueva York tras haber heredado el hotel Siete Puertas. Liza tiene planes de reabrir el hotel, pero los trabajos de restauración reactivan el portal al Infierno y pronto extraños accidentes comienzan a ocurrir. El Dr. John McCabe (David Warbeck) llega a la escena a ayudar a un trabajador lastimado y se vuelve amigo de Liza. Ambos se enfrentaran a las fuerzas del mal que han cruzado el portal, y su única ayuda vendrá de una extraña mujer ciega (Sarah Keller) que parece saber mucho de lo que está ocurriendo.
Basada en una historia del afamado escritor italiano Dardano Sacchetti (colaborador frecuente de Fulci y escritor para muchos de los más importantes cineastas de horror de los 70s y 80s) y adaptada a la pantalla por Giorgio Mariuzzo, Lucio Fulci y el mismo Sacchetti, "L'aldilà" es una pesadillesca historia de horror sobrenatural que, aunque aparentemente un filme típico de horror, pronto se mueve hacia el reino onírico a medida que la historia se desarrolla. Altamente simbólica y surreal, la narrativa es difusa, casi no lineal, más interesada en el efecto de su imaginería visual que en una narrativa tradicional. El efecto en general resulta más parecido a ver una pesadilla, donde la lógica tiene un papel secundario frente a la atmósfera y el simbolismo transmitido por las imágenes. El género zombie es solamente la base para hacer una meditación oscura sobre el más allá. Ciertamente es una idea ambiciosa y arriesgada, pero Fulci y Sacchetti crean una historia poderosa que, aunque aparentemente incoherente, a primera vista, realmente transmite la sensación de ser una pesadilla reflejada en celuloide.
Mientras que en "L'aldilà" el director Lucio Fulci va hacia conceptos más metafísicos temáticamente, estilísticamente permanece fiel al mismo brutal y cuidadosamente detallado "gore" que ha mostrado con anterioridad. Sin embargo, en "L'aldilà" lleva su gusto por el gore violento a un nivel artístico más alto, resultando en secuencias muy creativas que no son sólo inquietantes y horrorizantes, sino que también poseen una extraña belleza etérea. A pesar del bajo presupuesto con que trabajó en el filme, los efectos especiales de Germano Natali son en general bastante efectivos (aunque una escena relacionada con arañas es particularmente muy pobre). "L'aldilà" también se beneficia de un trabajo de fotografía bastante bueno realizado por Sergio Salvati (otro de los colaboradores usuales de Fulci), quien realmente captura la ominosa atmósfera de perdición que tiene el film, aumentando la sensación de estar viendo una pesadilla vuelta realidad. La narrativa de Fulci es, como su guion, más simbólica que lineal, por lo que podría parecer un tanto inconexa. Sin embargo, hay una fuerte visión artística que da coherencia a la historia como una atmosférica historia de horror.
Ciertamente, uno de los elementos más débiles en "L'aldilà" es la calidad de las actuaciones, la cual no es la mejor que puede verse en el horror italiano. Para empeorar las cosas, la labor de doblaje (común en el cine italiano de esa época) hecha en el filme es terrible, haciendo que los actores suenen aún peor. Sin embargo, vale la pena destacar que la actriz británica Catriona MacColl realiza un trabajo bastante bueno como Liza, l protagonista, y realmente mantiene el filme a flote a pesar del desastre que es el doblaje (MacColl aparecería en las tres cintas de las "Puertas del Infierno"). La actriz italiana Ciniza Monreale también hace un buen trabajo, interpretando a la misteriosa ciega Emily. Aunque el doblaje demerita sus actuaciones, se puede decir que ambas realizan bien a sus personajes, haciendo las mejores actuaciones de la cinta. Tristemente, no se puede decir lo mismo de David Warbeck, quien aparece blando y mediocre. De hecho, Al Cliver (nombre familiar en el horror italiano) hace un mejor trabajo a pesar de tener un rol mucho más pequeño.
"L'aldilà" tuvo una fría recepción cuando fue estrenada en los Estados Unidos en 1983 (dos años después de su premiere Europea), pero esto podría adjudicarse en gran medida al terrible doblaje, a que tenía una inferior pista musical y sobre todo, a que estaba duramente censurada (en una versión titulada "Seven Doors of Death"), resultando en una versión muy diferente a lo que Fulci había pensado. Y aunque "L'aldilà" no es exactamente un filme sin defecto, es una arriesgada película de horror sobrenatural que intenta ir más allá de los típicos clichés del género y tiene éxito en crear una experiencia altamente atmosférica. Quizás su rasgo más difícil de apreciar sea su deliberadamente elíptica narrativa, que podría parecer vaga en le mejor de los casos (e ilógica en el peor). Sin embargo, los diversos huecos de la narrativa simbolizan el desdoblamiento de la lógica y la realidad a medida que las fuerzas sobrenaturales comienzan a afectar el mundo normal. Como se mencionó antes, "L'aldilà" se construye con la lógica de una pesadilla: la narrativa organizada en símbolos en vez de en una ordenada secuencia de eventos.
Aunque quizás es un filme difícil dada su estructura inconexa y ambiciosa, "L'aldilà" es un filme de horror bastante gratificante gracias a su ominosa atmósfera y a sus inteligentemente concebidas secuencias de violencia. Todos los elementos que forman parte del estilo Fulci aparecen en su mejor forma en esta cinta, y no sería exageración llamar a "L'aldilà" el epítome de la altamente idiosincrática visión del horror del director italiano. Ciertamente, la atípica forma en que la trama está estructurada podría no ser del agrado de todo mundo, pero una vez que uno es atrapado por su pesadillesca belleza surreal, "L'aldilà" es una poderosa experiencia onírica. "L'aldilà", ó "Las 7 puertas del iniferno", es realmente una obra maestra del horror que los seguidores del género no deberían perderse. Es realmente un bello, espeluznante e influyente ejemplo de horror metafísico.
9/10
-------------------------------
La historia comienza en Louisiana, 1927, cuando una turba enardecida se reúne afuera del hotel Siete Puertas decididos a asesinar a un artista llamado Schewick (Antoine Saint-John), acusado de practicar la brujería. Schewick es brutalmente crucificado y como resultado, una de las Siete Puertas del Infierno es abierta. Las puertas conectan el mundo de los muertos con el de los vivos, por lo que los habitantes del pueblo deciden sellar el sótano esperando contener las fuerzas del mal dentro. 54 años después de la muerte de Schewick, una joven llamada Liza (Catriona MacColl) llega desde Nueva York tras haber heredado el hotel Siete Puertas. Liza tiene planes de reabrir el hotel, pero los trabajos de restauración reactivan el portal al Infierno y pronto extraños accidentes comienzan a ocurrir. El Dr. John McCabe (David Warbeck) llega a la escena a ayudar a un trabajador lastimado y se vuelve amigo de Liza. Ambos se enfrentaran a las fuerzas del mal que han cruzado el portal, y su única ayuda vendrá de una extraña mujer ciega (Sarah Keller) que parece saber mucho de lo que está ocurriendo.
Basada en una historia del afamado escritor italiano Dardano Sacchetti (colaborador frecuente de Fulci y escritor para muchos de los más importantes cineastas de horror de los 70s y 80s) y adaptada a la pantalla por Giorgio Mariuzzo, Lucio Fulci y el mismo Sacchetti, "L'aldilà" es una pesadillesca historia de horror sobrenatural que, aunque aparentemente un filme típico de horror, pronto se mueve hacia el reino onírico a medida que la historia se desarrolla. Altamente simbólica y surreal, la narrativa es difusa, casi no lineal, más interesada en el efecto de su imaginería visual que en una narrativa tradicional. El efecto en general resulta más parecido a ver una pesadilla, donde la lógica tiene un papel secundario frente a la atmósfera y el simbolismo transmitido por las imágenes. El género zombie es solamente la base para hacer una meditación oscura sobre el más allá. Ciertamente es una idea ambiciosa y arriesgada, pero Fulci y Sacchetti crean una historia poderosa que, aunque aparentemente incoherente, a primera vista, realmente transmite la sensación de ser una pesadilla reflejada en celuloide.
Mientras que en "L'aldilà" el director Lucio Fulci va hacia conceptos más metafísicos temáticamente, estilísticamente permanece fiel al mismo brutal y cuidadosamente detallado "gore" que ha mostrado con anterioridad. Sin embargo, en "L'aldilà" lleva su gusto por el gore violento a un nivel artístico más alto, resultando en secuencias muy creativas que no son sólo inquietantes y horrorizantes, sino que también poseen una extraña belleza etérea. A pesar del bajo presupuesto con que trabajó en el filme, los efectos especiales de Germano Natali son en general bastante efectivos (aunque una escena relacionada con arañas es particularmente muy pobre). "L'aldilà" también se beneficia de un trabajo de fotografía bastante bueno realizado por Sergio Salvati (otro de los colaboradores usuales de Fulci), quien realmente captura la ominosa atmósfera de perdición que tiene el film, aumentando la sensación de estar viendo una pesadilla vuelta realidad. La narrativa de Fulci es, como su guion, más simbólica que lineal, por lo que podría parecer un tanto inconexa. Sin embargo, hay una fuerte visión artística que da coherencia a la historia como una atmosférica historia de horror.
Ciertamente, uno de los elementos más débiles en "L'aldilà" es la calidad de las actuaciones, la cual no es la mejor que puede verse en el horror italiano. Para empeorar las cosas, la labor de doblaje (común en el cine italiano de esa época) hecha en el filme es terrible, haciendo que los actores suenen aún peor. Sin embargo, vale la pena destacar que la actriz británica Catriona MacColl realiza un trabajo bastante bueno como Liza, l protagonista, y realmente mantiene el filme a flote a pesar del desastre que es el doblaje (MacColl aparecería en las tres cintas de las "Puertas del Infierno"). La actriz italiana Ciniza Monreale también hace un buen trabajo, interpretando a la misteriosa ciega Emily. Aunque el doblaje demerita sus actuaciones, se puede decir que ambas realizan bien a sus personajes, haciendo las mejores actuaciones de la cinta. Tristemente, no se puede decir lo mismo de David Warbeck, quien aparece blando y mediocre. De hecho, Al Cliver (nombre familiar en el horror italiano) hace un mejor trabajo a pesar de tener un rol mucho más pequeño.
"L'aldilà" tuvo una fría recepción cuando fue estrenada en los Estados Unidos en 1983 (dos años después de su premiere Europea), pero esto podría adjudicarse en gran medida al terrible doblaje, a que tenía una inferior pista musical y sobre todo, a que estaba duramente censurada (en una versión titulada "Seven Doors of Death"), resultando en una versión muy diferente a lo que Fulci había pensado. Y aunque "L'aldilà" no es exactamente un filme sin defecto, es una arriesgada película de horror sobrenatural que intenta ir más allá de los típicos clichés del género y tiene éxito en crear una experiencia altamente atmosférica. Quizás su rasgo más difícil de apreciar sea su deliberadamente elíptica narrativa, que podría parecer vaga en le mejor de los casos (e ilógica en el peor). Sin embargo, los diversos huecos de la narrativa simbolizan el desdoblamiento de la lógica y la realidad a medida que las fuerzas sobrenaturales comienzan a afectar el mundo normal. Como se mencionó antes, "L'aldilà" se construye con la lógica de una pesadilla: la narrativa organizada en símbolos en vez de en una ordenada secuencia de eventos.
Aunque quizás es un filme difícil dada su estructura inconexa y ambiciosa, "L'aldilà" es un filme de horror bastante gratificante gracias a su ominosa atmósfera y a sus inteligentemente concebidas secuencias de violencia. Todos los elementos que forman parte del estilo Fulci aparecen en su mejor forma en esta cinta, y no sería exageración llamar a "L'aldilà" el epítome de la altamente idiosincrática visión del horror del director italiano. Ciertamente, la atípica forma en que la trama está estructurada podría no ser del agrado de todo mundo, pero una vez que uno es atrapado por su pesadillesca belleza surreal, "L'aldilà" es una poderosa experiencia onírica. "L'aldilà", ó "Las 7 puertas del iniferno", es realmente una obra maestra del horror que los seguidores del género no deberían perderse. Es realmente un bello, espeluznante e influyente ejemplo de horror metafísico.
9/10
-------------------------------
20 de septiembre de 2012
Die Nackte und der Satan (1959)
Al término de la Segunda Guerra Mundial, el cine en Alemania, como muchas otras industrias, entró en un difícil proceso de reconstrucción durante la ocupación del país por los Aliados. La República Federal Alemana, u Alemania Occidental, tenía acceso de nuevo al cine de todo el mundo, por lo que la industria americana vio la oportunidad de conquistar un nuevo mercado. Otro problema de la industria alemana occidental era que la gran mayoría de su infraestructura, los legendarios estudios UFA, estaban ahora en la Alemania Oriental. Aun así, entrando los 1950s la industria alemana occidental mantuvo una lenta pero constante recuperación, aunque se enfocó en producir los llamados "Heimatfilms" ("películas hogareñas"), un género muy alemán de dramas familiares. La gran popularidad de estos filmes daba la impresión de que el cine alemán occidental era una industria muy localista y provinciana, pero hubo excepciones. Una de estas fue "Die Nackte und der Satan", una inusual cinta de horror con un muy distintivo estilo que rememoraba los días de gloria del Expresionismo Alemán.
En "Die Nackte und der Satan" (literalmente "La mujer desnuda y Satán", pero conocida popularmente en América como "La Cabeza"), Micher Simon es el Dr. Abel, un famoso cirujano que ha desarrollado un suero que mantiene vivo el tejido muerto. Sin embargo, el Dr. Abel no se encuentra muy bien y requiere un trasplante de corazón. Sus colaboradores, el Dr. Ood (Horst Frank) y el Dr. Burke (Kurt Müller-Grad) lo operarán para salvarlo. Desafortunadamente, las cosas no salen del todo bien con el trasplante, pero el Dr. Ood decide seguir. El Dr. Burke protesta, pero es asesinado por Ood, quien procede a decapitar al Dr. Abel para mantener con vida su cabeza mediante el suero. El desquiciado Dr. Ood en realidad está decidido a ayudar a Irene Sander (Karin Kernke), una joven jorobada a quien desea. Y para esto, el Dr. Ood realizará un transplante de cabeza utilizando la tecnología desarrollada por el Dr. Abel, quien será testigo de todo, horrorizado al encontrarse sin cuerpo. Lilly (Christiane Maybach), una bailarina en el bar Tam-Tam, es la candidata escogida para dar su cuerpo para Irene.
Escrita por Victor Trivas (autor de la cinta "The Stranger" de Orson Welles, por la que fue nominado a un premio de la Academia), "Die Nackte und der Sata" ciertamente cuenta con una espeluznante premisa. Con sus temas de trasplante de cabezas y el aislamiento de una cabeza viviente, es difícil no comparar la historia con el clásico de culto "The Brain that Wouldn't Die" (1962); sin embargo, hay una gran diferencia de tono entre ambos filmes, pues a diferencia de su contraparte americana, "Die Nackte und der Satan" es llevada con gran seriedad. El tema de experimentos humanos degenrados resuena fuertemente, con la particular dualidad de que la cura de Irene depende de las atroces actividades del Dr. Ood. La dualidad también está presente en Lilly, una bella modelo con un pasado oscuro, cercana al arquetipo clásico de la femme fatale. Hay también un gran énfasis en el erotismo de la historia, bastante adelantado para su época, haciendo de "Die Nackt un der Satan" un thriller erótico detrás de su imagen de cinta de horror.
Dirigida también por Victor Trivas (siendo ésta su primera cinta desde 1935), "Die Nackte und der Satan" tiene una atmósfera decididamente sombría, aumentada por una estética visual muy reminiscente de los años del Expresionismo Alemán. Esto no es tan sorprendente, pues colaborando con Bruno Moden en el diseño de producción se encontraba Hermann Warmm, el responsable del llamativo look de clásicos como "Das Cabinet des Dr. Caligari" y "Der müde Tod" (sin mencionar el "Vampyr" de Dreyer). A través de la cámara de Georg Krause (otro veterano del cine alemán), el director Tribas crea una obra que pareciera salida directamente de una novela pulp. A pesar de su relativamente bajo presupuesto, Trivas y su equipo logran darle al filme una belleza oscura que funciona muy bien con su bizarra premisa. Como en su guion, Travis no usa su historia para sustos baratos, sino que opta por un enfoque serio y oscuro que le da a la película un tono inquietante, aumentado por los sorprendentes (considerando el bajo presupuesto) efectos visuales de Theo Nischwitz.
El elenco en "Die Nackte und der Satan" es de hecho muy bueno, con Horst Frank realizando una fuerte, aunque contenida interpretación como el Dr. Ood. Ciertamente, el personaje es un arquetipo clásico de científico loco, pero Frank no se deja llevar por el estereotipo, sino que va construyendo la locura de Ood con una cierta sutileza hasta el clímax del filme. En su debut, Karin Kernke es buena en general como Irene, aunque extrañamente, pareciera perder fuerza cuando su nuevo cuerpo es revelado. La sex symbol alemana Christiane Maybach está vibrante como Lilly, por momentos canalizando la fuerte personalidad de Marlene Dietrich en su rol. Sin embargo, quizás la más grande sorpresa en "Die Nackte und der Satan" es ver al legendario actor francés Michel Simon (famoso por sus roles en "La chienne" y "Boudu sauvé des eaux" de Renoir, y en "L'atalante" de Jean Vigo), quien interpreta al buen Dr. Abel, reducido a sólo una cabeza por el Dr. Ood. Simon es bastante efectivo, aunque su trabajo se ve limitado por la verdadera parálisis que sufría al momento de la filmación.
En más de una manera, "Die Nackte und der Satan" se siente fuera de su época, no acorde con el cine de los 50s, sino imbuida de una atmósfera de una era anterior. El set expresionista, la atmósfera pulp, la amoralidad de sus personajes, las actuaciones melodramáticas; elementos que podrían indicar que la cinta fue hecha en los 1930s. La presencia de Michel Simon, Warmm y Krause sólo parecen confirmar esto, y así, esta "antigüedad" aparente es un arma de doble filo, pues aunque le da la cinta una atmósfera apropiada, también la hace lucir un poco arcaica, como si hubiera sido estrenada 40 años tarde. Sin embargo, esto no quiere decir que la cinta esté totalmente anclada en el pasado, aunque su look expresionista definitivamente ya no es vanguardista. Otra cosa, el limitado presupuesto del filme también influye en el resultado final, pues muchos de los defectos del filme se vuelven notorios por esta causa. Y aunque el diseñador Hermann Warmm no estaba desacostumbrado a limitaciones monetarias, el look visual sí llega a verse afectado por esto.
Al final, son estas características las que hacen difícil no pensar en "Die Nackte und der Satan" como una extraña e inusual curiosidad. Con su diseño declaradamente Expresionista y la ominosa atmósfera que esto le confiere, "Die Nackte und der Satan" es un descubrimiento interesante para fans del movimiento Expresionista Alemán, ya que es como si un grupo de veteranos volviera al cine para un "último baile". El enfoque serio con el que el director Trivas aborda la historia, resulta en una cinta diferente a lo que podría esperarse de tan extraña premisa, e incluso funciona en un nivel como una versión intelectualoide de las películas de científicos locos comunes en los 30s. Definitivamente una muy atípica película para el cine alemán occidental de los cincuentas, "Die Nackte und der Satan" es una inquietante historia de horror corporal que pareciera congelada en el tiempo. Una curiosidad bizarra, anticuada quizás, pero bizarra después de todo.
6/10
-------------------------------
En "Die Nackte und der Satan" (literalmente "La mujer desnuda y Satán", pero conocida popularmente en América como "La Cabeza"), Micher Simon es el Dr. Abel, un famoso cirujano que ha desarrollado un suero que mantiene vivo el tejido muerto. Sin embargo, el Dr. Abel no se encuentra muy bien y requiere un trasplante de corazón. Sus colaboradores, el Dr. Ood (Horst Frank) y el Dr. Burke (Kurt Müller-Grad) lo operarán para salvarlo. Desafortunadamente, las cosas no salen del todo bien con el trasplante, pero el Dr. Ood decide seguir. El Dr. Burke protesta, pero es asesinado por Ood, quien procede a decapitar al Dr. Abel para mantener con vida su cabeza mediante el suero. El desquiciado Dr. Ood en realidad está decidido a ayudar a Irene Sander (Karin Kernke), una joven jorobada a quien desea. Y para esto, el Dr. Ood realizará un transplante de cabeza utilizando la tecnología desarrollada por el Dr. Abel, quien será testigo de todo, horrorizado al encontrarse sin cuerpo. Lilly (Christiane Maybach), una bailarina en el bar Tam-Tam, es la candidata escogida para dar su cuerpo para Irene.
Escrita por Victor Trivas (autor de la cinta "The Stranger" de Orson Welles, por la que fue nominado a un premio de la Academia), "Die Nackte und der Sata" ciertamente cuenta con una espeluznante premisa. Con sus temas de trasplante de cabezas y el aislamiento de una cabeza viviente, es difícil no comparar la historia con el clásico de culto "The Brain that Wouldn't Die" (1962); sin embargo, hay una gran diferencia de tono entre ambos filmes, pues a diferencia de su contraparte americana, "Die Nackte und der Satan" es llevada con gran seriedad. El tema de experimentos humanos degenrados resuena fuertemente, con la particular dualidad de que la cura de Irene depende de las atroces actividades del Dr. Ood. La dualidad también está presente en Lilly, una bella modelo con un pasado oscuro, cercana al arquetipo clásico de la femme fatale. Hay también un gran énfasis en el erotismo de la historia, bastante adelantado para su época, haciendo de "Die Nackt un der Satan" un thriller erótico detrás de su imagen de cinta de horror.
Dirigida también por Victor Trivas (siendo ésta su primera cinta desde 1935), "Die Nackte und der Satan" tiene una atmósfera decididamente sombría, aumentada por una estética visual muy reminiscente de los años del Expresionismo Alemán. Esto no es tan sorprendente, pues colaborando con Bruno Moden en el diseño de producción se encontraba Hermann Warmm, el responsable del llamativo look de clásicos como "Das Cabinet des Dr. Caligari" y "Der müde Tod" (sin mencionar el "Vampyr" de Dreyer). A través de la cámara de Georg Krause (otro veterano del cine alemán), el director Tribas crea una obra que pareciera salida directamente de una novela pulp. A pesar de su relativamente bajo presupuesto, Trivas y su equipo logran darle al filme una belleza oscura que funciona muy bien con su bizarra premisa. Como en su guion, Travis no usa su historia para sustos baratos, sino que opta por un enfoque serio y oscuro que le da a la película un tono inquietante, aumentado por los sorprendentes (considerando el bajo presupuesto) efectos visuales de Theo Nischwitz.
El elenco en "Die Nackte und der Satan" es de hecho muy bueno, con Horst Frank realizando una fuerte, aunque contenida interpretación como el Dr. Ood. Ciertamente, el personaje es un arquetipo clásico de científico loco, pero Frank no se deja llevar por el estereotipo, sino que va construyendo la locura de Ood con una cierta sutileza hasta el clímax del filme. En su debut, Karin Kernke es buena en general como Irene, aunque extrañamente, pareciera perder fuerza cuando su nuevo cuerpo es revelado. La sex symbol alemana Christiane Maybach está vibrante como Lilly, por momentos canalizando la fuerte personalidad de Marlene Dietrich en su rol. Sin embargo, quizás la más grande sorpresa en "Die Nackte und der Satan" es ver al legendario actor francés Michel Simon (famoso por sus roles en "La chienne" y "Boudu sauvé des eaux" de Renoir, y en "L'atalante" de Jean Vigo), quien interpreta al buen Dr. Abel, reducido a sólo una cabeza por el Dr. Ood. Simon es bastante efectivo, aunque su trabajo se ve limitado por la verdadera parálisis que sufría al momento de la filmación.
En más de una manera, "Die Nackte und der Satan" se siente fuera de su época, no acorde con el cine de los 50s, sino imbuida de una atmósfera de una era anterior. El set expresionista, la atmósfera pulp, la amoralidad de sus personajes, las actuaciones melodramáticas; elementos que podrían indicar que la cinta fue hecha en los 1930s. La presencia de Michel Simon, Warmm y Krause sólo parecen confirmar esto, y así, esta "antigüedad" aparente es un arma de doble filo, pues aunque le da la cinta una atmósfera apropiada, también la hace lucir un poco arcaica, como si hubiera sido estrenada 40 años tarde. Sin embargo, esto no quiere decir que la cinta esté totalmente anclada en el pasado, aunque su look expresionista definitivamente ya no es vanguardista. Otra cosa, el limitado presupuesto del filme también influye en el resultado final, pues muchos de los defectos del filme se vuelven notorios por esta causa. Y aunque el diseñador Hermann Warmm no estaba desacostumbrado a limitaciones monetarias, el look visual sí llega a verse afectado por esto.
Al final, son estas características las que hacen difícil no pensar en "Die Nackte und der Satan" como una extraña e inusual curiosidad. Con su diseño declaradamente Expresionista y la ominosa atmósfera que esto le confiere, "Die Nackte und der Satan" es un descubrimiento interesante para fans del movimiento Expresionista Alemán, ya que es como si un grupo de veteranos volviera al cine para un "último baile". El enfoque serio con el que el director Trivas aborda la historia, resulta en una cinta diferente a lo que podría esperarse de tan extraña premisa, e incluso funciona en un nivel como una versión intelectualoide de las películas de científicos locos comunes en los 30s. Definitivamente una muy atípica película para el cine alemán occidental de los cincuentas, "Die Nackte und der Satan" es una inquietante historia de horror corporal que pareciera congelada en el tiempo. Una curiosidad bizarra, anticuada quizás, pero bizarra después de todo.
6/10
-------------------------------
17 de septiembre de 2012
Get the Gringo (2012) @ Habitación 101
Durante los años 80s y 90s, posiblemente no había estrella más grande en el cine Americano que Mel Gibson. El actor americano avecindado en australia que había saltado a la fama con cintas como "Gallipoli" y "Mad Max" se había consagrado en Hollywood con su actuación como Martin Riggs en "Lethal Weapon", convirtiéndose en sex symbol gracias a su imagen de tipo rudo pero con corazón. Todo parecía ir viento en popa para Gibson, incluso logrando el salto a la silla de director con las películas "The Man Without a Face" y "Braveheart". Sin embargo, pronto se vió vuelto en escándalos debido a controversiales declaraciones que desencadenaron acusaciones de homofobia y racismo (que aunada a su postura ultraconservadora, no le han ganado muchos amigos en Hollywood). En fin, tanto fue el escándalo que Mel Gibon pareció retirarse de los escenarios un buen tiempo. Hasta que en el 2010 regresó con el thriller "Edge of Darkness" y luego en el debut de Jodie Foster, "The Beaver". Sin embargo, es en "Get the Gringo" (2012) donde parece que el viejo Mel ha vuelto. La razón de esto es que la cinta, dirigida por Adrian Grunberg, nos trae de regreso al tipo de personajes que le dieron a Gibson las llaves de Hollywood: el tipo rudo de buen corazón. Sobre esta cinta trata una reseña que ha sido publicada en Habitación 101, revista digital donde ocasionalmente colaboro. Nuevamente, los invito a visitar Habitación 101 donde continúa el tema de Septiembre hablando de las visceras, sangre y sesos que involucra el género zombie con motivo del estreno de "Resident Evil: Retribution". Además de las usuales reseñas, críticas y ensayos sobre temas de cine y cultura en general. Así que visiten Habitación 101. Well recommended.
-------------------------------
-------------------------------
Black Christmas (1974)
Aunque el género del horror es vasto en sus temas, que abarcan desde las fantasías más extremas hasta el más duro de los realismos, la gran mayoría de las veces cuando se habla del género de horror, la primera idea que viene a la mente es la de los llamados "slashers": un psicópata enmascarado acecha a un grupo de adolescentes, matándolos uno a uno. Y la razón de esto es que, siendo el slasher un concepto popular y sencillo de producir, infinidad de ellos se han realizado desde principios de los 80s, la "Era Dorada" de los "Friday the 13th", los "A Nightmare on Elm Street" y los "Halloween". De hecho, sería precisamente el "Halloween" de John Carpenter la primera cinta que traería la atención a los slashers en 1978. Este hecho ha resultado en que sea considerado usualmente como el primer filme de su tipo, pero lo cierto es que aunque su gran éxito ayudó a popularizar el concepto y estableció el estándar de las convenciones del género, el mejor candidato para el título de "primer slasher" es un filme canadiense realizado 4 años antes de "Halloween". Su título: "Black Christmas" de Bob Clark.
Ubicada en la casa de una sororidad estudiantil canadiense, "Black Christmas" comienza cuando las jóvenes del grupo se preparan para volver a casa por las vacaciones de Navidad. En su última noche antes de partir, comienzan a recibir llamadas obscenas de parte de un anónimo a quien llaman "el Gemidor". Nadie lo toma en serio, pensando que es sólo un muchacho pervertido y continúan empacando; pero las llamadas se vuelven más extrañas cada vez. Todas comienzan a preocuparse cuando una de ellas, Clare Harrison (Lynne Griffin), desaparece tras haber ido al segundo piso por su maleta. Al día siguiente, las muchachas conocen al padre de Clare (James Edmond) y contactan a la policía, aunque nadie parece estar realmente preocupado por el misterio. Sin embargo, las llamadas obscenas continúan, y pronto la policía recibe la noticia de que otra muchacha ha desaparecido. Para Jessica (Olivia Hussey), Barbie (Margot Kidder) y Phyllis (Andrea Martin), las únicas chicas que quedan en la casa, ésta será una Navidad que jamás olvidarán.
Literalmente "Negra Navidad" (aunque también se le conoce como "Navidad Sangrienta"), "Black Christmas" es la creación del escritor canadiense Roy Moore quien, inspirándose en varias historias de crímenes reales, se le ocurrió una idea que pareciera un descendiente directo de la famosa obra de Agatha Christie "Diez Negritos", pues es esencialmente una historia de misterio y asesinato pero en un contexto urbano. Sin embargo, el enfoque es el horror, y ya desde el guion se pueden apreciar muchos de los que ahora son considerados pilares del género slasher, como un elenco encabezado por una mujer fuerte que debe vencer sus miedos para enfrentar a un asesino cuya identidad se desconoce en un intento por sobrevivir a la noche. Sin embargo, algo que "Black Christmas" tiene que muchos de los filmes que influenció usualmente carecen es la forma en que desarrolla a sus personajes: los vuelve realistas y crea una empatía real con ellos. Otro acierto del guión es el apropiado uso del humor negro, que rompe la tensión con gran tino, y sin sentirse fuera de lugar.
Sin embargo, y aunque el guion definitivamente inauguró las bases del género, es realmente la ejecución de Bob Clark la que hace de esta cinta un thriller diferente y la que ultimadamente concibió el slasher. El elemento más sorprendente es la forma en que Clark maneja el suspenso en la película, pues aunque "Black Christmas" tiene escenas de terror de gran impacto, es ciertamente gracias a la ominosa atmósfera que Clark genera el que esto finalmente funciona tan perfectamente. Es sorprendente el gran uso que Clark da a su locación para crear ésta atmósfera, pues al centrar la historia principalmente alrededor de la casa por la noche, logra generar efectivamente la inquietante sensación de claustrofóbia y paranoia que comienza poco a poco a hacer presa de sus personajes. La cámara del cinefotógrafo Reginald H. Morris es esencial para esto, y Clark la emplea como punto de vista del asesino incrementando la idea de que la amenaza es constante (noción que el director John Carpenter llevaría aún más lejos en su "Halloween").
Las actuaciones son de excelente calidad, con las tres actrices principales luciendo bastante reales en sus papeles como jóvenes universitarias. Aunque los personajes quizás no tengan una profundidad Shakespearana, el guion les da la libertad de desarrollar sus personajes, algo que las actrices aprovechan para volverlos más allá del estereotipo y dándoles una personalidad definida. Olivia Hussey encabeza el reparto como Jessica, logrando una eficiente mezcla de inocencia y fuerza que luego se volvería un elemento básico de su rol en slashers posteriores. Sin embargo, es Margot Kidder quien roba la atención, luciendo excelente como Barbie y robándose muchos de los mejores momentos en "Black Christmas". Lo mismo ocurre con Marian Waldman, quien interpreta a la dueña de la casa y provee inicialmente muchos de los momentos cómicos de la cinta. El trabajo de Andrea Martin no es malo, aunque quizás no de la misma calidad que las de sus compañeras. Finalmente, John Saxon completa el elenco como el teniente Kenneth Fuller, quien debe encontrar al asesino antes de que vuelva a atacar.
Además de "Halloween", muchos filmes son los que han sido llamados "el slasher original", incluyendo "Psycho" de Hitchcock, "Reazione a Catena" de Bava, y el clásico "The Texas Chain Saw Massacre" de Tobe Hooper; sin embargo, aunque estos tres filmes han sido de gran influencia para el género, es "Black Christmas" la cinta donde todos los elementos se mezclan en la proporción exacta para dar a luz a uno de los más populares géneros del horror. Y ésta originalidad es quizás ya un peso para "Black Christmas", pues siendo la originadora de un estilo que se ha convertido en fórmula, es probable que "Black Christmas" pudiera sentirse cliché y lenta después de tanto tiempo; al punto de que uno pudiera sentirse tentado a especular que su estatus de "clásico" fuera resultado de ser simplemente la primera en su género. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, este no es el caso pues a pesar de sus defectos (que los tiene), la pesadillesca visión de Bob Clark cuenta con méritos propios para sostenerse brindando una excelente historia de terror.
Casi desde el principio, el género "slasher" ha sido duramente criticado ya sea por su simplicidad, por su naturaleza formulaica, incluso por una supuesta misoginia (cuando se podría incluso argumentar que ha sido un género pionero en papeles de mujeres fuertes). Sin embargo, y aunque tales críticas pudieran tener algún grado de razón, el slasher ha resultado en más de una gema que no sólo son buenas cintas de su género, sino excelentes películas de horror en general; y "Black Christmas" de Bob Clark, la primera de ellas, es una de estas grandes películas. Esta Navideña cinta se gana a pulso su reputación de clásica y bien vale la pena que se disfrute. Como "Halloween" (que podría ser su contraparte), es mucho más que un slasher, es una experiencia.
8/10
-------------------------------
Ubicada en la casa de una sororidad estudiantil canadiense, "Black Christmas" comienza cuando las jóvenes del grupo se preparan para volver a casa por las vacaciones de Navidad. En su última noche antes de partir, comienzan a recibir llamadas obscenas de parte de un anónimo a quien llaman "el Gemidor". Nadie lo toma en serio, pensando que es sólo un muchacho pervertido y continúan empacando; pero las llamadas se vuelven más extrañas cada vez. Todas comienzan a preocuparse cuando una de ellas, Clare Harrison (Lynne Griffin), desaparece tras haber ido al segundo piso por su maleta. Al día siguiente, las muchachas conocen al padre de Clare (James Edmond) y contactan a la policía, aunque nadie parece estar realmente preocupado por el misterio. Sin embargo, las llamadas obscenas continúan, y pronto la policía recibe la noticia de que otra muchacha ha desaparecido. Para Jessica (Olivia Hussey), Barbie (Margot Kidder) y Phyllis (Andrea Martin), las únicas chicas que quedan en la casa, ésta será una Navidad que jamás olvidarán.
Literalmente "Negra Navidad" (aunque también se le conoce como "Navidad Sangrienta"), "Black Christmas" es la creación del escritor canadiense Roy Moore quien, inspirándose en varias historias de crímenes reales, se le ocurrió una idea que pareciera un descendiente directo de la famosa obra de Agatha Christie "Diez Negritos", pues es esencialmente una historia de misterio y asesinato pero en un contexto urbano. Sin embargo, el enfoque es el horror, y ya desde el guion se pueden apreciar muchos de los que ahora son considerados pilares del género slasher, como un elenco encabezado por una mujer fuerte que debe vencer sus miedos para enfrentar a un asesino cuya identidad se desconoce en un intento por sobrevivir a la noche. Sin embargo, algo que "Black Christmas" tiene que muchos de los filmes que influenció usualmente carecen es la forma en que desarrolla a sus personajes: los vuelve realistas y crea una empatía real con ellos. Otro acierto del guión es el apropiado uso del humor negro, que rompe la tensión con gran tino, y sin sentirse fuera de lugar.
Sin embargo, y aunque el guion definitivamente inauguró las bases del género, es realmente la ejecución de Bob Clark la que hace de esta cinta un thriller diferente y la que ultimadamente concibió el slasher. El elemento más sorprendente es la forma en que Clark maneja el suspenso en la película, pues aunque "Black Christmas" tiene escenas de terror de gran impacto, es ciertamente gracias a la ominosa atmósfera que Clark genera el que esto finalmente funciona tan perfectamente. Es sorprendente el gran uso que Clark da a su locación para crear ésta atmósfera, pues al centrar la historia principalmente alrededor de la casa por la noche, logra generar efectivamente la inquietante sensación de claustrofóbia y paranoia que comienza poco a poco a hacer presa de sus personajes. La cámara del cinefotógrafo Reginald H. Morris es esencial para esto, y Clark la emplea como punto de vista del asesino incrementando la idea de que la amenaza es constante (noción que el director John Carpenter llevaría aún más lejos en su "Halloween").
Las actuaciones son de excelente calidad, con las tres actrices principales luciendo bastante reales en sus papeles como jóvenes universitarias. Aunque los personajes quizás no tengan una profundidad Shakespearana, el guion les da la libertad de desarrollar sus personajes, algo que las actrices aprovechan para volverlos más allá del estereotipo y dándoles una personalidad definida. Olivia Hussey encabeza el reparto como Jessica, logrando una eficiente mezcla de inocencia y fuerza que luego se volvería un elemento básico de su rol en slashers posteriores. Sin embargo, es Margot Kidder quien roba la atención, luciendo excelente como Barbie y robándose muchos de los mejores momentos en "Black Christmas". Lo mismo ocurre con Marian Waldman, quien interpreta a la dueña de la casa y provee inicialmente muchos de los momentos cómicos de la cinta. El trabajo de Andrea Martin no es malo, aunque quizás no de la misma calidad que las de sus compañeras. Finalmente, John Saxon completa el elenco como el teniente Kenneth Fuller, quien debe encontrar al asesino antes de que vuelva a atacar.
Además de "Halloween", muchos filmes son los que han sido llamados "el slasher original", incluyendo "Psycho" de Hitchcock, "Reazione a Catena" de Bava, y el clásico "The Texas Chain Saw Massacre" de Tobe Hooper; sin embargo, aunque estos tres filmes han sido de gran influencia para el género, es "Black Christmas" la cinta donde todos los elementos se mezclan en la proporción exacta para dar a luz a uno de los más populares géneros del horror. Y ésta originalidad es quizás ya un peso para "Black Christmas", pues siendo la originadora de un estilo que se ha convertido en fórmula, es probable que "Black Christmas" pudiera sentirse cliché y lenta después de tanto tiempo; al punto de que uno pudiera sentirse tentado a especular que su estatus de "clásico" fuera resultado de ser simplemente la primera en su género. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, este no es el caso pues a pesar de sus defectos (que los tiene), la pesadillesca visión de Bob Clark cuenta con méritos propios para sostenerse brindando una excelente historia de terror.
Casi desde el principio, el género "slasher" ha sido duramente criticado ya sea por su simplicidad, por su naturaleza formulaica, incluso por una supuesta misoginia (cuando se podría incluso argumentar que ha sido un género pionero en papeles de mujeres fuertes). Sin embargo, y aunque tales críticas pudieran tener algún grado de razón, el slasher ha resultado en más de una gema que no sólo son buenas cintas de su género, sino excelentes películas de horror en general; y "Black Christmas" de Bob Clark, la primera de ellas, es una de estas grandes películas. Esta Navideña cinta se gana a pulso su reputación de clásica y bien vale la pena que se disfrute. Como "Halloween" (que podría ser su contraparte), es mucho más que un slasher, es una experiencia.
8/10
-------------------------------
14 de septiembre de 2012
Act of Valor (2012) @ Habitación 101
Casi desde el principio de su historia, se descubrió en el cine a una buena herramienta para transmitir un mensaje, función que naturalmente se adaptaba muy bien al medio comercial, pero que pronto fue puesta también al servicio de gobiernos, asociaciones y causas definidas al notar su potencial propagandístico. Una película de propaganda es la que presenta "Act of Valor" (conocida en México como "Invencibles"), cinta estadounidense que narra la historia de un grupo de SEALs (Unidades Mar, Aire y Tierra) que enfrentan a un terrorista Ruso. De entrada, la trama indica a donde va la cinta, pues naturalmente habrá múltiples escenas de acción donde se lucirán los SEALs. Sin embargo, "Act of Valor" peca de dos graves problemas: su pesado patriotismo excesivo y su absoluta falta de originalidad. Bueno, la verdad es que "Act of Valor" peca de muchos otros problemas, y de esto trata un texto que he escrito para Habitación 101, revista digital donde me pude publicar una reseña relativa a esta tan pobre película. Y no es que el cine de propaganda sea necesariamente malo (como prueba, basta ver el resultado del cine Soviético de los años 20s, que es tan influencial y artístico en su técnica como propagandístico en su tema), es sólo que bueno, el chauvinismo es el menor de los problemas en "Act of Valor". Pero bueno, los invito a visitar Habitación 101, dónde además de revisar temas relativos al cine y a la cultura en general, se enfoca este mes al cine de zombies con motivo del estreno de "Resident Evil: Retribution", quinto capítulo de la saga de filmes inspirados por el videojuego de Capcom. Así que ya se sea fan del juego, de las películas o de los muertos vivientes, bien valdría la pena echar un vistazo a Habitación 101.
-------------------------------
-------------------------------
13 de septiembre de 2012
The Changeling (1980)
El escritor de horror H.P. Lovecraft escribió alguna vez "La más antigua y poderosa emoción de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y poderoso tipo de miedo es el miedo a lo desconocido". Quizás nada representa mejor esta noción que las historias de fantasmas, pues desde tiempos inmemoriales, el misterio de la muerte ha sido siempre fascinante y terrorífico a la vez. Naturalmente, las historias de fantasmas llegaron al cine, habiendo ya fantasmas y embrujos en filmes desde aquellos cortometrajes de Georges Méliès a fines del siglo XIX. Dada su ambientación, las historias de fantasmas son tema clásico del cine de horror gótico, y han sido la base de numerosas obras maestras del género ("The Haunting" de Wise y "The Innocents" de Clayton por nombrar solo dos). "The Changeling" de Peter Medak, es una película de 1980 que continúa esta larga tradición de historias de fantasmas con un tema de horror gótico, pues se centra en una ominosa mansión encantada, y la macabra aventura que su recién llegado inquilino debe vivir para resolver el misterio detrás de la fantasmal presencia que la habita.
"The Changeling" (literalmente "El Sustituto", pero conocida en México como "El Intermediario del diablo" y en España como "Al final de la escalera"), cuenta la historia de John Russell (George C. Scott), un exitoso compositor que recién ha perdido a su esposa e hija en un trágico accidente automovilístico. Aún de luto por su pérdida pero esperando reconstruir su vida, Russell se muda a Seattle para dar clases en la universidad local, rentando una mansión abandonada perteneciente a la Sociedad Histórica de la ciudad, pues busca encontrar tranquilidad para componer de nuevo. La mansión, llamada "Casa Chessman", es enorme y ha estado abandonada por veinte años. Sin embargo, Russell comienza a experimentar una serie de eventos sobrenaturales que le hacen preguntarse su realmente se encuentra solo en la casa. Ruidos y otras situaciones apunten a la presencia de un niño que vivió ahí tiempo atrás., Aunque incrédulo al principio, Russell decide investigar el misterio con el fin de encontrar paz tanto para él como para el fantasma, y comienza a descubrir los secretos en el pasado de la Casa Chessman.
Basada en una historia de Russell Hunter (supuestamente sobre su experiencia real viviendo el Cheessman Park, Denver), la película fue escrita por William Gray y Diana Maddox, quienes inteligentemente crean un cautivante cuento de misterio que se desenvuelve lentamente a medida que la investigación de Russell progresa. Dando gran uso a las convenciones del género, los escritores siguen fielmente el clásico patrón gótico de las historias de fantasmas, manteniendo un apropiado balance entre el horror y el misterio. Y "misterio" es la clave del guion de "The Changeling", pues la trama está llena de múltiples giros que van construyendo una historia que funciona como mezcla entre ficción detectivesca y cine de horror, con Russell como un endurecido tipo rudo en un caso difícil. Este énfasis en la investigación de Russell es quizás el principal alejamiento de "The Changeling" a su de otra manera muy clasicista enfoque, pero es un toque que hace a la historia bastante interesante, particularmente por el hecho de que apoya un mejor desarrollo de sus personajes, y eleva a la historia por encima de su origen formulaico.
El director Peter Medak crea una película enormemente atmosférica que toma mucho provecho del estilo decididamente gótico que tiene la historia. Con un soberbio y elegante trabajo de fotografía hecho por John Coquillon, Medak usa perfectamente su locación para hacer a la Casa Chessman un personaje dentro de la cinta. Deja de ser un mero set, pues Medak la vuelve una extensión física de la presencia con la que convive Russell ahí, logrando algo muy similar a lo que el director Robert Wise realizó décadas atrás con su legendaria "The Haunting". Y como en el filme de Wise, "The Changeling" de Medak logra ser una película de horror donde el terror proviene de objetos bastante simples y mundanos en vez de usar complicados efectos especiales. En "The Changeling", una pelota roja puede llegar a ser más terrible que cualquier monstruo. Medak juega con lo que no se ve, con lo desconocido, para crear un horror en el sentido más puro. El énfasis puesto en el misterio y suspenso es horror gótico clásico, y la ominosa atmósfera sombría verdaderamente hacen de la cinta una digna heredera de sus antecesoras.
Famoso por su inolvidabe interpretación en "Patton" de Franklin J. Schaffner (1970), George C. Scott muestra de nuevo su enorme talento como el torturado compositor John Russell. La actuación de Scott luce muy natural, incluso realista, haciendo a su personaje cobrar vida con una encantadora honestidad que vuelve difícil no identificarse con él. Ciertamente, la imagen de Scott se adecua eficazmente al contexto del filme, pues crea a un personaje lo suficientemente rudo para la tarea, pero a la vez muy sensible, frágil y herido. La esposa de Scott en la vida real, Trish Van Devere interpreta a su contraparte, Claire Norman, la miembro de la Sociedad Histórica que rentó la casa a Russell. En un personaje que fácilmente pudo haberse vuelto un cliché, Van Devere brinda un excelente trabajo, carente de cualquier tipo de artificio y que aumenta en gran medida la sutil mezcla de realismo y fantasía oscura que tiene la cinta, y aunque su papel es considerablemente más pequeño, su trabajo es bastante efectivo. La película también tiene grandes interpretaciones de Melvyn Douglas, Jean Marsh y John Colicos en los papeles de reparto.
A pesar de haber sido opacada por películas de horror mucho más famosas que fueron lanzadas ese mismo año ("The Shining" de Stanley Kubrick y "Cannibal Holocaust" de Ruggero Deodato), "The Changeling" de Peter Medak tiene muchos elementos que la hacen uno de las mejores cintas de horror olvidadas de la década de los 80s. Con su estilo clasicista y su ominosa atmósfera gótica, es realmente un regreso a una forma de hacer horror mucho más sutil, más inquietante interiormente que gráfico o escandaloso. En términos de estilo, "The Changeling" podría verse como el polo opuesto al "Poltergeist" de Spielberg y Hopper (otra gran historia de fantasmas de los 80s), pues aunque ambos filmes cuentan una historia de casas embrujadas, lo hacen con una hechura completamente diferente. Contenida y casi minimalista, "The Changeling" se mueve lento en ocasiones, particularmente a medida que va desarrollando su compleja trama (que en ocasiones sí se siente innecesariamente compleja); sin embargo, este ritmo pausado aumenta el suspenso que el director Peter Medak va construyendo y ultimadamente es beneficial para el tono de la película.
"The Changeling" es sin duda la película más lograda del cineasta Peter Medak, pues aunque su retorno al género en "Species II" no fue realmente malo, se encuentra aún lejos del fantástico logro que realizó con este filme. Sutil, contenido y lleno de clase, "The Changeling" ofrece una visión moderna al estilo clásico de contar historias de fantasmas, dejando incluso huella en el género: la famosa cinta japonesa "Ringu" (1998) claramente toma prestados ciertos elementos de la trama y el tono de "The Changeling". Con su sorprendente atmósfera de pesadilla, soberbio trabajo de cinefotografía y su ritmo lento, "The Changeling" es un digno heredero del estilo de cine que directores como Wise y Clayton perfeccionaron en los 60s. "The Changeling" es pues, un sorprendente gótico moderno.
9/10
-------------------------------
"The Changeling" (literalmente "El Sustituto", pero conocida en México como "El Intermediario del diablo" y en España como "Al final de la escalera"), cuenta la historia de John Russell (George C. Scott), un exitoso compositor que recién ha perdido a su esposa e hija en un trágico accidente automovilístico. Aún de luto por su pérdida pero esperando reconstruir su vida, Russell se muda a Seattle para dar clases en la universidad local, rentando una mansión abandonada perteneciente a la Sociedad Histórica de la ciudad, pues busca encontrar tranquilidad para componer de nuevo. La mansión, llamada "Casa Chessman", es enorme y ha estado abandonada por veinte años. Sin embargo, Russell comienza a experimentar una serie de eventos sobrenaturales que le hacen preguntarse su realmente se encuentra solo en la casa. Ruidos y otras situaciones apunten a la presencia de un niño que vivió ahí tiempo atrás., Aunque incrédulo al principio, Russell decide investigar el misterio con el fin de encontrar paz tanto para él como para el fantasma, y comienza a descubrir los secretos en el pasado de la Casa Chessman.
Basada en una historia de Russell Hunter (supuestamente sobre su experiencia real viviendo el Cheessman Park, Denver), la película fue escrita por William Gray y Diana Maddox, quienes inteligentemente crean un cautivante cuento de misterio que se desenvuelve lentamente a medida que la investigación de Russell progresa. Dando gran uso a las convenciones del género, los escritores siguen fielmente el clásico patrón gótico de las historias de fantasmas, manteniendo un apropiado balance entre el horror y el misterio. Y "misterio" es la clave del guion de "The Changeling", pues la trama está llena de múltiples giros que van construyendo una historia que funciona como mezcla entre ficción detectivesca y cine de horror, con Russell como un endurecido tipo rudo en un caso difícil. Este énfasis en la investigación de Russell es quizás el principal alejamiento de "The Changeling" a su de otra manera muy clasicista enfoque, pero es un toque que hace a la historia bastante interesante, particularmente por el hecho de que apoya un mejor desarrollo de sus personajes, y eleva a la historia por encima de su origen formulaico.
El director Peter Medak crea una película enormemente atmosférica que toma mucho provecho del estilo decididamente gótico que tiene la historia. Con un soberbio y elegante trabajo de fotografía hecho por John Coquillon, Medak usa perfectamente su locación para hacer a la Casa Chessman un personaje dentro de la cinta. Deja de ser un mero set, pues Medak la vuelve una extensión física de la presencia con la que convive Russell ahí, logrando algo muy similar a lo que el director Robert Wise realizó décadas atrás con su legendaria "The Haunting". Y como en el filme de Wise, "The Changeling" de Medak logra ser una película de horror donde el terror proviene de objetos bastante simples y mundanos en vez de usar complicados efectos especiales. En "The Changeling", una pelota roja puede llegar a ser más terrible que cualquier monstruo. Medak juega con lo que no se ve, con lo desconocido, para crear un horror en el sentido más puro. El énfasis puesto en el misterio y suspenso es horror gótico clásico, y la ominosa atmósfera sombría verdaderamente hacen de la cinta una digna heredera de sus antecesoras.
Famoso por su inolvidabe interpretación en "Patton" de Franklin J. Schaffner (1970), George C. Scott muestra de nuevo su enorme talento como el torturado compositor John Russell. La actuación de Scott luce muy natural, incluso realista, haciendo a su personaje cobrar vida con una encantadora honestidad que vuelve difícil no identificarse con él. Ciertamente, la imagen de Scott se adecua eficazmente al contexto del filme, pues crea a un personaje lo suficientemente rudo para la tarea, pero a la vez muy sensible, frágil y herido. La esposa de Scott en la vida real, Trish Van Devere interpreta a su contraparte, Claire Norman, la miembro de la Sociedad Histórica que rentó la casa a Russell. En un personaje que fácilmente pudo haberse vuelto un cliché, Van Devere brinda un excelente trabajo, carente de cualquier tipo de artificio y que aumenta en gran medida la sutil mezcla de realismo y fantasía oscura que tiene la cinta, y aunque su papel es considerablemente más pequeño, su trabajo es bastante efectivo. La película también tiene grandes interpretaciones de Melvyn Douglas, Jean Marsh y John Colicos en los papeles de reparto.
A pesar de haber sido opacada por películas de horror mucho más famosas que fueron lanzadas ese mismo año ("The Shining" de Stanley Kubrick y "Cannibal Holocaust" de Ruggero Deodato), "The Changeling" de Peter Medak tiene muchos elementos que la hacen uno de las mejores cintas de horror olvidadas de la década de los 80s. Con su estilo clasicista y su ominosa atmósfera gótica, es realmente un regreso a una forma de hacer horror mucho más sutil, más inquietante interiormente que gráfico o escandaloso. En términos de estilo, "The Changeling" podría verse como el polo opuesto al "Poltergeist" de Spielberg y Hopper (otra gran historia de fantasmas de los 80s), pues aunque ambos filmes cuentan una historia de casas embrujadas, lo hacen con una hechura completamente diferente. Contenida y casi minimalista, "The Changeling" se mueve lento en ocasiones, particularmente a medida que va desarrollando su compleja trama (que en ocasiones sí se siente innecesariamente compleja); sin embargo, este ritmo pausado aumenta el suspenso que el director Peter Medak va construyendo y ultimadamente es beneficial para el tono de la película.
"The Changeling" es sin duda la película más lograda del cineasta Peter Medak, pues aunque su retorno al género en "Species II" no fue realmente malo, se encuentra aún lejos del fantástico logro que realizó con este filme. Sutil, contenido y lleno de clase, "The Changeling" ofrece una visión moderna al estilo clásico de contar historias de fantasmas, dejando incluso huella en el género: la famosa cinta japonesa "Ringu" (1998) claramente toma prestados ciertos elementos de la trama y el tono de "The Changeling". Con su sorprendente atmósfera de pesadilla, soberbio trabajo de cinefotografía y su ritmo lento, "The Changeling" es un digno heredero del estilo de cine que directores como Wise y Clayton perfeccionaron en los 60s. "The Changeling" es pues, un sorprendente gótico moderno.
9/10
-------------------------------
5 de julio de 2012
Trespass (2011) @ Habitación 101
Desde la realización de "Batman & Robin" en 1997, la carrera del director norteamericano Joel Schumacher ha vivido múltiples altibajos. Y es que quien comenzara su carrera con cintas tan promisorias como "The Lost Boys", ha venido realizando una serie de fallidas cintas que hacen difícil creer que es el mismo director de la excelente "Falling Down", aquella mítica cinta donde Michael Douglas explotaba contra el sistema. "Trespass" (en México llamada "Sin Salida") del año 2011, es una más de estas problemáticas películas donde se aprecia que Schumacher es un artesano impecable, pero que carece de tacto para desarrollar sus historias. O dicho de otro modo, domina el aspecto técnico como pocos, pero no logra generar emociones. Aunque hay que señalar que Schumacher no es lo peor de esta cinta protagonizada por Nicolas Cage y Nicole Kidman: el gran culpable es el horrible guión. Podría continuar, pero mejor los invito a visitar la reseña completa en Habitación 101, donde nuevamente me han publicado el texto referente a esta debacle donde se ven involucrados Kidman y Cage, que parecen haber estado o muy necesitados de dinero, o muy dispuestos a ayudar a su viejo amigo Joel (recordemos que ambos ya han trabajado con él). Sean cuales fueran las razones, ambos están ahí, tratando de salir adelante de un desastre que, aunque no de las proporciones de "Batman & Robin", está mucho muy por debajo de lo que Schumacher ha hecho en el pasado. Visiten Habitación 101 para esta y otras críticas de cine, además de un recorrido por el arte y la cultura. Este mes hay una cobertura especial con motivo del estreno de "The Dark Knight Rises" así que vale la pena darse una vuelta por allá.
-------------------------------
-------------------------------
4 de julio de 2012
Colosio: El Asesinato (2012)
23 de Marzo de 1994, el candidato a la presidencia de México por el Partido Revolucionario Institucional, Luis Donaldo Colosio, encabeza un evento de campaña en la colonia Lomas Taurinas en la ciudad de Tijuana. Termina su discurso y baja del templete, avanzando entre la multitud hacia el vehículo en el que se movería a otro evento. Durante su paso, se acerca un hombre con un revolver y le dispara en la cabeza. Momentos después recibiría un segundo disparo en el abdomen y fallecería horas después en el hospital. El asesinato de Colosio marcaría la historia política de México para siempre, pues dejó múltiples dudas sobre quien realmente estaba detrás de la muerte del candidato. Aunque la versión oficial determinó que fue un asesino solitario, la teoría sobre un complot dentro del Partido siempre ha estado en el aire. Y sobre esta teoría se basa la cinta del director Carlos Bolado, quien aborda el magnicidio en Lomas Taurinas en "Colosio: El Asesinato".
Ubicada en 1994, "Colosio: El Asesinato" comienza con la noticia de la muerte del candidato en Lomas Taurinas, la cual es vista en televisión por el agente Andrés Vázquez (José María Yazpik) y su familia. A la par de la investigación oficial, el Presidente encarga una investigación paralela, secreta, que permita identificar a los autores intelectuales del crimen. Es así como Andrés es llamado a participar en la operación, bajo las ordenes del Licenciado (Odiseo Bichir), a quien le reportará el resultado de sus investigaciones. Andrés reune a su equipo y comienzan a investigar a los involucrados en la campala de Colosio (Enoc Leaño), mientras que en Tijuana, el jefe de policía local, Benítez (Dagoberto Gama) también investiga por su cuenta. Sin embargo, el trabajo se complica pues alguien está eliminando a los sospechosos que Andrés y Benítez van identificando. Alguien que no quiere que la verdad detrás del asesinato de Colosio se sepa.
Escrita por Hugo Rodríguez, Miguel Necoechea y el director Carlos Bolado, "Colosio: El Asesinato" se desarrolla como un thriller político donde se sigue por un lado la investigación que llevan Andrés y Benítez al rededor del crímen, y por el otro las tramas ocultas entre los miembros de la política mexicana. Aunque la cinta alcara inicialmente que es un trabajo de ficción, el guión de "Colosio: El Asesinato" incluye personajes claramente basados en personas reales y con ciertas libertades históricas, va armando su complot siguiendo la teoría más popular al respecto, en una forma que remite al "JFK" de Olver Stone. Más allá de la política, es interesante la ágil forma en que Rodríguez, Necoechea y Bolado construyen la trama con el fin de mantener la acción fluyendo sin dejar de lado su aguda crítica contra el Partido Revolucionario Institucional. Claro, hay elementos que no están del todo desarrollados, como el lado romántico de la historia, que se siente fuera de lugar.
La labor de dirección de Carlos Bolado es dinámica y efectiva, moviéndose entre las diferentes líneas narrativas sin problemas apoyándose en una buena labor de montaje y en un hábil manejo del recurso del flashback. En general la narrativa visual de Bolado es bastante apropiada y su mejor logro es el crear una ominosa atmósfera de temor e incertidumbre que se mantiene durante toda la película. Con sumo cuidado, Bolado va construyendo la sensación de paranoia que comienza a rodear a Andrés y a su equipo a medida que avanza su investigación. El trabajo de fotografía realizado por Andrés León Becker es sencillo pero efectivo, generando una atmósfera específica para cada escenario de la investigación, aunque todas, desde la aridez de Tijuana a las frías paredes del Palacio de Gobierno, con el común denominador de evocar la sensación de desolación. Es bueno reconocer la labor de Sandra Cabriada en el diseño de producción, que logra evocar la época con verosimilitud.
Al frente del reparto, José María Yazpik realiza un buen trabajo como el agente Andrés, evocando con facilidad la seguridad y profesionalismo de su personaje. Aunque Yazpik tiene un rango un tanto limitado, en el rol de Andrés encuentra un papel que le permite explotar su talento y presencia escénica. Y aunque la cinta tiene en Yaspik a un protagonista definido, el filme cuenta con una trama que permite a los demás personajes brillar. Afortunadamente, el elenco saca provecho de esto y la cinta presenta excelentes actuaciones de soporte. Esto es particularmente notorio en el caso de Dagoberto Gama, quien brinda un excelente trabajo como el solitario Benítez, y en Daniel Giménez Cacho, soberbio en su papel del Doctor (velado retrato de José María Córdoba Montoya), el maquiavélico asesor del Presidente. La actuación de Giménez Cacho destaca por su intensidad contenida, la cual deja siempre constancia de su presencia aún y cuando no está en pantalla. Sin duda la mejor actuación del filme.
Hay también buenas actuaciones por parte de Tenoch Huerta, Luis Ernesto Franco y Karina Gidi, quienes interpretan a los agentes que forman parte del equipo de Andrés. Sin embargo, lamentablemente hay dos actuaciones que le restan mucha fuerza a la cinta. La primera es la de Odiseo Bichir, quien interpreta a el Licenciado, resulta demasiado teatral en su interpretación y se siente fuera de lugar en el tono de la cinta. Kate del Castillo es la segunda, faltándole presencia en su actuación y dejando a su personaje como una nota al pie. Sin emabrgo, en su caso ciertamente influye el que su personaje sea tan poco desarrollado, limitándose a representar el papel de esposa olvidada por un Andrés absorbido en su trabajo. Este es quizas el problema principal de la cinta, el que por momentos se pierda entre todas las líneas narrativas y deje más de una sin desarrollar mucho. Aunado a esto cae en el gran problema de las cintas de conspiración: su argumento llega a forzar un poco el sentido común.
Sin embargo, es de reconocer que el director Carlos Bolado logra una atmósfera de paranoia tan fuerte que estos detalles no impiden se disfrute la cinta. "Colosio: El Asesinato" quizás no se vuelva un clásico en el género, más sin embargo resulta una bien lograda cinta que se atreve a tocar un tema que el cine comercial Mexicano no había abordado antes (en el cine independiente existe el referente de "Magnicidio. Complot en Lomas Taurinas" del 2002). A pesar de sus problemas, "Colosio: El Asesinato" de Carlos Bolado es un thriller inteligente que más allá de su discurso político, muestra como el asesinato de Colosio es una sombre que aún permanece sobre la política mexicana.
7/10
-------------------------------
Ubicada en 1994, "Colosio: El Asesinato" comienza con la noticia de la muerte del candidato en Lomas Taurinas, la cual es vista en televisión por el agente Andrés Vázquez (José María Yazpik) y su familia. A la par de la investigación oficial, el Presidente encarga una investigación paralela, secreta, que permita identificar a los autores intelectuales del crimen. Es así como Andrés es llamado a participar en la operación, bajo las ordenes del Licenciado (Odiseo Bichir), a quien le reportará el resultado de sus investigaciones. Andrés reune a su equipo y comienzan a investigar a los involucrados en la campala de Colosio (Enoc Leaño), mientras que en Tijuana, el jefe de policía local, Benítez (Dagoberto Gama) también investiga por su cuenta. Sin embargo, el trabajo se complica pues alguien está eliminando a los sospechosos que Andrés y Benítez van identificando. Alguien que no quiere que la verdad detrás del asesinato de Colosio se sepa.
Escrita por Hugo Rodríguez, Miguel Necoechea y el director Carlos Bolado, "Colosio: El Asesinato" se desarrolla como un thriller político donde se sigue por un lado la investigación que llevan Andrés y Benítez al rededor del crímen, y por el otro las tramas ocultas entre los miembros de la política mexicana. Aunque la cinta alcara inicialmente que es un trabajo de ficción, el guión de "Colosio: El Asesinato" incluye personajes claramente basados en personas reales y con ciertas libertades históricas, va armando su complot siguiendo la teoría más popular al respecto, en una forma que remite al "JFK" de Olver Stone. Más allá de la política, es interesante la ágil forma en que Rodríguez, Necoechea y Bolado construyen la trama con el fin de mantener la acción fluyendo sin dejar de lado su aguda crítica contra el Partido Revolucionario Institucional. Claro, hay elementos que no están del todo desarrollados, como el lado romántico de la historia, que se siente fuera de lugar.
La labor de dirección de Carlos Bolado es dinámica y efectiva, moviéndose entre las diferentes líneas narrativas sin problemas apoyándose en una buena labor de montaje y en un hábil manejo del recurso del flashback. En general la narrativa visual de Bolado es bastante apropiada y su mejor logro es el crear una ominosa atmósfera de temor e incertidumbre que se mantiene durante toda la película. Con sumo cuidado, Bolado va construyendo la sensación de paranoia que comienza a rodear a Andrés y a su equipo a medida que avanza su investigación. El trabajo de fotografía realizado por Andrés León Becker es sencillo pero efectivo, generando una atmósfera específica para cada escenario de la investigación, aunque todas, desde la aridez de Tijuana a las frías paredes del Palacio de Gobierno, con el común denominador de evocar la sensación de desolación. Es bueno reconocer la labor de Sandra Cabriada en el diseño de producción, que logra evocar la época con verosimilitud.
Al frente del reparto, José María Yazpik realiza un buen trabajo como el agente Andrés, evocando con facilidad la seguridad y profesionalismo de su personaje. Aunque Yazpik tiene un rango un tanto limitado, en el rol de Andrés encuentra un papel que le permite explotar su talento y presencia escénica. Y aunque la cinta tiene en Yaspik a un protagonista definido, el filme cuenta con una trama que permite a los demás personajes brillar. Afortunadamente, el elenco saca provecho de esto y la cinta presenta excelentes actuaciones de soporte. Esto es particularmente notorio en el caso de Dagoberto Gama, quien brinda un excelente trabajo como el solitario Benítez, y en Daniel Giménez Cacho, soberbio en su papel del Doctor (velado retrato de José María Córdoba Montoya), el maquiavélico asesor del Presidente. La actuación de Giménez Cacho destaca por su intensidad contenida, la cual deja siempre constancia de su presencia aún y cuando no está en pantalla. Sin duda la mejor actuación del filme.
Hay también buenas actuaciones por parte de Tenoch Huerta, Luis Ernesto Franco y Karina Gidi, quienes interpretan a los agentes que forman parte del equipo de Andrés. Sin embargo, lamentablemente hay dos actuaciones que le restan mucha fuerza a la cinta. La primera es la de Odiseo Bichir, quien interpreta a el Licenciado, resulta demasiado teatral en su interpretación y se siente fuera de lugar en el tono de la cinta. Kate del Castillo es la segunda, faltándole presencia en su actuación y dejando a su personaje como una nota al pie. Sin emabrgo, en su caso ciertamente influye el que su personaje sea tan poco desarrollado, limitándose a representar el papel de esposa olvidada por un Andrés absorbido en su trabajo. Este es quizas el problema principal de la cinta, el que por momentos se pierda entre todas las líneas narrativas y deje más de una sin desarrollar mucho. Aunado a esto cae en el gran problema de las cintas de conspiración: su argumento llega a forzar un poco el sentido común.
Sin embargo, es de reconocer que el director Carlos Bolado logra una atmósfera de paranoia tan fuerte que estos detalles no impiden se disfrute la cinta. "Colosio: El Asesinato" quizás no se vuelva un clásico en el género, más sin embargo resulta una bien lograda cinta que se atreve a tocar un tema que el cine comercial Mexicano no había abordado antes (en el cine independiente existe el referente de "Magnicidio. Complot en Lomas Taurinas" del 2002). A pesar de sus problemas, "Colosio: El Asesinato" de Carlos Bolado es un thriller inteligente que más allá de su discurso político, muestra como el asesinato de Colosio es una sombre que aún permanece sobre la política mexicana.
7/10
-------------------------------
2 de julio de 2012
Efpeum (1965) @ Blog de Maurice Odremán
He tenido el placer de haber sido contactado por Jesús Odremán, hijo del mítico realizador venezolano Maurice Odremán, con el fin de pedirme el citar la reseña publicada en este blog del cortometraje de su padre, "Efpeum". Ésta se ha publicado ya, y me permito invitarlos a visitar el blog que Jesús Odremán ha construido pues más que una colección de textos sobre su padre, es toda una bitácora del viaje que realiza en la realización de un documental sobre don Maurice Odremán. Y vaya que es necesario éste documental, ya que la obra de Maurice Odremán es tan exitante e inusual que valdría la pena el conocer más de este realizador, que además de cineasta en la poesía, las artes plásticas, la narrativa, el periodismo y otras áreas. En general, todo un hombre del renacimiento, que en su cine se aprecia un gran interés por la metafísica. De hecho, aunque su cine es crudo y de bajo presupuesto, Odramán no duda en expresar su ideología en una forma que remite a cineastas como Jodorowsky. Sin duda la obra de Odremán es de gran interés, y desde aquí deseamos toda la suerte a don Jesús Odremán en la realización de su documental. Vale mucho la pena echar un vistazo a su blog, donde se podrá conocer más de la obra de ese olvidado maestro llamado Maurice Odremán.
(Foto tomada del blog de Jesús Odremán).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









