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14 de febrero de 2012

Efpeum (1965)

La década de los 1960s fue una de múltiples cambios sociales en todo el mundo, pues una nueva generación comenzaba a encontrar su lugar en la historia. Inevitablemente, estos cambios se reflejarían en las artes, y en el caso del cine, en muchos lugares significó el fin de una era (como el decline del sistema de estudios Norteamericano o el fin de la "Era de Oro" Mexicana). Pero también significó el inicio de una nueva. Una renovación de ideas, reflejada en el Nuevo Hollywood y en la Nouvelle Vague Francesa. En el país sudamericano de Venezuela significó la llegada de una nueva generación de cineastas dispuestos a romper con la tradición realista del cine Venezolano. Entre esta generación se encontraba Mauricio Odremán, un escritor que había trabajado ya en diversas compañías y cuyo primer guión realizado fue "Isla de Sal" de 1964. Profundamente interesado en el surrealismo y la metafísica, Odremán reflejó sus ideas en un cortometraje escrito y dirigido por él mismo: la primera cinta Venezolana de ciencia ficción, "Efpeum".

"Efpeum", que son realmente siglas para "Estructura Funcional para Encontrarse Uno Mismo" comienza en la Universidad, donde un Arquitecto (Samuel Roldán) se encuentra exponiendo su nueva idea: un edificio, o mejor dicho, una estructura que más que servir como un proyecto habitacional pueda realmente ayudar a sus habitanes a trascender esta dimensión. La audiencia sorprendida, se burla de la idea y el Arquitecto es humillado y forzado a dejar la Universidad. Él vaga por la ciudad, hasta que le comentan que existe un hombre que puede ayudarle, un Alquimista (Carlos Guerrero). El Arquitecto conoce al Alquimista y le explica el proyecto, proponiéndole combinar sus conocimientos para crear EFPEUM. El Alquimista acepta, aunque un poco con mala gana, y los dos comienzan a trabajar. Tienen sus diferencias, pero poco a poco el Arquitecto comienza a aprender del Alquimista, quien por su parte comienza a ver en el Arquitecto a su igual. La llegada de la pareja del Alquimista, Andreina (Bertha Mantill) los hará ser realmente uno.

Como puede apreciarse por la trama, Mauricio Odremán (quién escribió el guión) utiliza las convenciones de la ciencia ficción en "Efpeum" como una forma para expresar sus conceptos metafísicos y filosóficos. Básicamente, "Efpeum" es a la ciencia ficción lo que "El Topo" de Jodorowsky es al Western. De hecho, aunque en términos de estilo no hay una influencia aparente por parte del director Chileno, temáticamente "Efpeum" aborda tópicos similares a los de la obra del director de "The Holy Mountain". En "Efpeum", Odremán trata sobre la búsqueda de un estado espiritual más alto, y representa dos puntos de vista a través de sus personajes. El Arquitecto, símbolo de la razón, busca el conocimiento y tiene la voluntad para realizar el proyecto, aunque su visión es inicialmente cerrada por lo que la sociedad le ha inculcado. El Alquimista representa un saber más cercano a lo natural, una libertad que el Arquitecto carece. Sin embargo, ambos son necesarios para trascender, y el catalisto para esto es la figura femenina, Andreina, y en la unión sexual los tres se vuelven uno.

Visualmente, el filme de Mauricio Odremán es un trabajo muy simbólico, en el cual las imágenes capturadas por el fotógrafo Tony Rodríguez son de una naturaleza bastante alegórica. El mundo de Odremán es una tierra desolada, en la cual los humanos vagan buscando un significado; mientras tanto, la Universidad tiene una arquitectura opresiva, que recuerda al Expresionismo Alemán. En su visión del futuro, Odremán contrasta la natualeza y la ciencia, haciendo eco de los temas de su guión, y esta dualidad se encuentra prescente en las diferentes escenas del filme. La narrativa es desarticulada, aunque nunca incoherente, y sigue las diversas etapas de la colaboración entre el Arquitecto y el Alquimista mientras EFPEUM es construído y Andreina llega a sus vidas. En la película, Odremán utiliza el sonido en formas muy interesantes y extrañas, buscando de desconcertar e incomodar en alguna manera. Sin embargo, lo más extraño es su uso de baladas románticas para expresar pasajes de la historia (por ejemplo, una canción de amor al EFPEUM abre la cinta), lo cual es un tanto raro.

Las interpretaciones por parte del elenco son un poco teatrales, auque dada la naturaleza alegórica de "Efpeum", probablemente es intencional. Se cualquier forma, las actuaciones son el punto más débil del filme, pues el trabajo es desafortunadamente de calidad mediocre. El único que se salva de esto es Samuel Roldán, que interpreta al Arquitecto, y lleva la historia con un carisma natural y una cierta dignidad que vuelve lo extraño del film un poco más verosímil. Tristemente, esto no se puede decir de sus compañeros Carlos Guerrero y Bertha Mantilla. Guerrero, quien es el Alquimista, es bastante sobreactuado en su rol, aún con la naturaleza teatral de la obra es exagerado. Sin embargo, aún peor es Bertha Mantillo, quien es la pareja del Alquimista, Andreina. Aunque tiene un personaje que representa un ser sensual, una especia de magia liberada en forma pura, la desangelada interpretación de Mantilla es demasiado acartonada y se siente más como un robot que como la salvaje fuerza de la naturaleza que debería ser.

Como se puede apreciar, "Efpeum" de Mauricio Odremán no es exactamente una típica película de ciencia ficción, es más bien una total expresión de las ideas metafísicas de su creador. Una eploración alegórica de conceptos filosóficos en la cual el mensaje entre líneas es más importante que la historia por sí misma. Como se mencionó anteriormente, dado el surrealismo del filme, el cine de Alejandro Jodorowsky es un buen referente, pues este cortometraje de 30 minutos es tan críptico como su cine. Sin embargo, "Efpeum" sufre de varios provlemas que dificultan un poco su disfrute. No solo la anteriormente mencionada baja calidad de las actuaciones es poco atractiva, el que es quizás el mayor problema de la cinta es lo mal que ha envejecido. Y esto no se refiere a las cosas técnicas, sino al abuso que hace Odremán de elementos distorcionados de la cultura pop, particularmente su uso de baladas románticas muy de los 60s, que el tiempo ha transforado de ser algo contestatario y avant-garde a algo puramente kitsch.

Totalmente un producto de su época, "Efpeum" pertenece al estilo de cine más reaccionario de los años 1960s. Completamente más allá de cualquier clasificación ("ciencia ficción" es sólo el género que más cerca podría describirlo), el filme de Mauricio Odremán es uno que a pesar de no haber sido bien tratado por el tiempo, aún es una fascinante ventana a la mente de su creador y a los temas que le interesaban. De gran importancia histórica, este primer filme Venezolano de ciencia ficción puede ser difícil de apreciar dada su naturaleza alegórica y su estilo crudo, aunque es sin duda un ejemplo fascinante de surrealismo latinoamericano.

6/10
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1 comentario:

jodreman dijo...

Saludos cordiales

Escribe Jesús Odremán, hijo de Mauricio Odremán, realizador de EFPEUM.

Acabo de leer su crítica, y escribo para solicitar permiso para difundir por los espacios que llevo sobre Mauricio Odremán.

Actualmente estoy en proceso de realización de un documental ( tal vez lo notó en la web) y su crítica me ayuda en mi proceso de investigación.

Es por ello que le pido permiso para difundir el post de su blog.

Por favor, notifique su acuerdo por el siguiente correo:

elperroandaluz101@gmail.com

Gracias.

P.D. No tengo observaciones de su crítica, como es natural... pero si me lo permite, solo recomiendo corregir unos errores de tipeo en el post.

Gracias por todo.

Saludos